La vacunación de rutina, la atención para la diabetes, la hipertensión y el VIH, así como la salud materna se han visto afectadas. Los países deben adaptarse y asegurar la continuidad de servicios de salud esenciales junto con la respuesta a la pandemia, indicó la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Los servicios de salud están siendo interrumpidos en los países de las Américas a medida que los trabajadores de salud son redirigidos para atender pacientes con covid-19, las personas dudan en buscar atención de rutina debido al temor a infectarse con el nuevo coronavirus, y las cadenas de suministro mundiales de medicamentos y equipos se tensan, dijo ayer la directora de la (OPS), Carissa F. Etienne.
“Sin médicos y enfermeras disponibles para ofrecer otros servicios esenciales en el primer nivel de atención, incluida la atención relacionada con el embarazo y el manejo de afecciones crónicas como diabetes o enfermedades infecciosas como el VIH, la tuberculosis y la malaria, estos servicios se ven gravemente afectados o, peor aún, se detienen por completo”, explicó Etienne.
“Más de una cuarta parte de los países han suspendido las campañas de vacunación de rutina”, y “semanas o meses de interrupción aumentarán el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles por vacunación, revirtiendo nuestras tendencias de larga data en la región”, señaló la directora de la OPS.
En 27 países, se detuvieron la mitad de los programas de diabetes e hipertensión a nivel de atención primaria, según una encuesta, y las visitas relacionadas con el embarazo se redujeron en un 40%. Hoy, 11 países de las Américas tienen menos de tres meses de suministro de antirretrovirales.

