Una alarmante cifra de casos de pornografía infantil dio a conocer el Ministerio Público a través de su departamento de Observatorio Criminológico, que registró 653 hechos hasta junio. Según el informe, en enero se registraron 276 casos, en febrero 185 casos, marzo tuvo 171 denuncias. Las cifras descendieron en abril, mayo y junio, que tuvieron 4, 8 y 9 casos, respectivamente.
También se discriminaron los hechos por departamento y la alarma se encendió en Asunción, que acaparó con 633 casos de los 653 registrados. Luego se dieron dos más en Concepción, igual cantidad en San Pedro e Itapúa. En Alto Paraná y Caaguazú se tuvo un caso.
Por ejemplo, se tiene un total de 12 denuncias contra Óscar Cardozo, del distrito de Belén, Concepción, quien desde la cárcel –a través de perfiles falsos de redes sociales– se contactaba con niñas para hacerse pasar por novio virtual, las mismas accedían, les pedía fotos y luego las extorsionaba para enviar más imágenes, con mayor tinte sexual, indicó ayer la fiscala Irma Llano.
La representante del Ministerio Público asegura que la pornografía infantil es la puerta del abuso sexual de un niño o adolescente, por eso hace un llamado a los padres a verificar qué hacen sus hijos en las redes sociales.
“Siempre digo que la pornografía infantil es la puerta del abuso sexual en un menor de edad y en muchos casos, el pedófilo, para llevar a la práctica a ese menor, lo estimula con imágenes o videos con contenido sexual o haciéndole ese tipo de conversaciones”, explicó Llano.
La Fiscalía de Delitos Informáticos recibe el apoyo del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por las siglas en inglés de National Center for Missing and Exploited Children), una organización no gubernamental de Estados Unidos que tiene convenio con todas las redes sociales y reporta cuando se publica la imagen de un niño con cierto contenido sexual.
“No se puede, de ninguna manera, levantar una foto de un niño en paños menores. Se debe respetar la integridad de los niños, que es prioridad”, precisó la representante del Ministerio Público. Agregó que mediante la inteligencia artificial, la ONG puede detectar cuánta ropa tiene un niño en una imagen o si está desnudo y lo reporta a la Fiscalía.
ALARMAS
A los padres debe llamarles la atención cuando el niño cambia de conducta, porque podría significar que está siendo víctima de abuso sexual o pornografía. Por ejemplo, si empieza a tener pesadillas de noche, se orina en la cama durante el sueño, deja de comer o en época escolar deja de salir al recreo.
“Todos esos comportamientos son alarmas de que el niño está pasando por un estrés y de que posiblemente esté siendo víctima de algún tipo de coacción o extorsión por parte de un pedófilo o una persona que lo está manipulando”, explicó Llano.

