Dos palas, tres armas, toalla y ropa de Juliette fueron levantadas como evidencias en la vivienda ubicada en Emboscada luego de la detención del padrastro de la niña desaparecida, Reiner Helmut Oberuber, y su madre, Lilian María Zapata, quienes se mostraron muy sorprendidos por la intervención policial desplegada en horas de la madrugada. Al final de esta edición, tanto la madre como el padrastro seguían declarando en la Fiscalía.
El fiscal Celso Maldonado indicó en entrevista televisiva que llama la atención que se hayan encontrado las palas y sostuvo que por sugerencia de los técnicos fueron levantadas para llevar a Criminalística. Respecto a las armas largas, refirió que el sospechoso detenido manifestó que las había adquirido anteriormente, pero no aportó más datos.
El investigador sostuvo que en este caso se sospecha que los detenidos cometieron los delitos de abandono y violación del deber del cuidado, ya que llamó la atención la demora para denunciar la desaparición y la forma en que actuaron ambos adultos durante la investigación. A eso se suma la declaración de los testigos que referían que la niña sufría maltrato.
El comisario Teodoro Rojas señaló que tomaron muestras con el Bluestar Forensic (luminol) del vehículo del hombre detenido, ya que se encontraron sustancias en la parte frontal-inferior de la camioneta, del neumático y cerca del chasis del piso. Se desconoce aún si son rastros de sangre. “Podría ser que haya embestido algo, pero aclaramos que no tenemos aún resultados laboratoriales”, agregó.
En otra camioneta del mismo sujeto detenido se dio una reacción química en una bolsa de poletileno que estaba en el asiento del acompañante. En la mañana del miércoles 15 de abril, Juliette Droumaget, quien se encontraba en una quinta de Emboscada, salió a pasear y a jugar con dos cabras, como siempre disfrutó hacerlo.

