PEDRO JUAN CABALLERO (EMERSON DUTRA, CORRESPONSAL)

Para evitar el ingreso descontrolado de ciudadanos brasi­leños desde la vecina ciu­dad de Ponta Porá a Pedro Juan Caballero durante la cuarentena dispuesta por el Gobierno Nacional para fre­nar la propagación del coro­navirus en el territorio nacio­nal, efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) ins­talaron ayer a lo largo de la línea internacional alambre de púa, en una extensión de cuatro kilómetros.

“Tuvimos que poner el alam­bre de espinos porque no res­petaban la cinta de polietileno que habíamos instalado”, sos­tuvo el teniente coronel Luis Rodolfo Apesteguia, director de comunicación de la (FTC).

De acuerdo a los datos, unos 4 mil metros de ese alambre fueron instalados en la fron­tera. “Solamente dos pues­tos estarán habilitados para el paso de personas y vehícu­los: uno frente a Migraciones y otro en la avenida Manuel Domínguez”, señaló el alto jefe militar.

La capital del departamento de Amambay posee unas 30 bocacalles de frontera seca con la ciudad brasileña de Ponta Porá que pertenece al estado de Mato Grosso del Sur. Con el cercado, se pre­tende cubrir todos los accesos a vehículos y motocicletas.

Además de la colocación del alambre de púa, los militares también custodian la zona de frontera en vehículos.

Esto, a modo de contener la propagación del coronavi­rus, considerando que Ponta Porá ya registró casos de la enfermedad.

Cabe recordar que las auto­ridades sanitarias brasile­ñas han confirmado casos positivos de COVID-19 en Ponta Porá, por lo que se teme que el virus ingrese a territorio nacional por la región de frontera. El pri­mer caso fue un hombre de 27 años que vino de Italia. La información fue divul­gada por el propio inten­dente de la ciudad brasileña, Hélio Peluffo, en la tarde del último sábado.