Los superiores inmediatos de la mujer investigada en San Pedro por tráfico de bebé, violación de la Ley de Adopciones, y la producción mediata e inmediata de documentos públicos de contenido falso aseguran que siempre vieron esbelta a la presunta madre del recién nacido, por lo que no se supo de un posible embarazo.

Marisa Duré, supervisora del área de San Pedro, indicó que la veía casi a diario a la presunta madre, porque las instituciones donde trabajan están en el mismo predio, por lo que se sorprendió cuando supo que estaba esperando un hijo. “Yo no sabía que ella estaba embarazada. Ella nunca mencionó y yo siempre la veía esbelta, no veía nada extraño en ella en el transcurrir del año. A mí me sorprendió cuando me dijo que estaba internada, que primero estaba su salud y la de su bebé”, explicó.

A esto se suma que la presunta madre no solicitó el usufructo del permiso de maternidad, simplemente presentó un reposo y está pagando a una reemplazante. Sobre el punto, la mujer dijo a la Fiscalía que ella se va todos los días a la institución a su cargo, por lo que obvió el trámite de permiso de maternidad.

Existen numerosos puntos que deben ser esclarecidos en el caso, ya que habría contradicciones. Los supuestos padres dicen que el recién nacido es prematuro, pero la ficha indica que el nacimiento se dio a las 37 semanas de gestación. Asimismo, en el centro asistencial privado donde se dio el alumbramiento, la médica dijo que atendieron a la parturienta a partir de las 34 semanas. Sobre el punto, la fiscala Natalia Acevedo solicitó los documentos relacionados al prenatal y solo presentó una ecografía hecha a las 36 semanas de gestación, alegando que este tratamiento lo hizo en el lugar.

En el marco de la investigación, la fiscalía realizó una serie de allanamientos en San Pedro, para esclarecer una denuncia recibida desde la delegatura central.