“A María Belén nuestro apoyo. Desde acá queremos decirle que no está sola y que haremos lo que esté a nuestro alcance para que se haga justicia”, resaltaron las senadoras Lilian Samaniego y Mirta Gusynky del Partido Colorado y Esperanza Martínez del Frente Guasu, al repudiar la decisión de la fiscala Teresa Sosa que solicitó la captura internacional de la joven María Belén Wittingslow, que se encuentra con refugio en Uruguay.

Samaniego señaló que la fiscala no puede separar los casos de la compra de notas con la denuncia de acoso a Cristian Kriskovich, ya que según relató, la joven fue vinculada al caso como venganza por no haber accedido a los pedidos del denunciado.

Lamentó que el miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) y del Consejo de la Magistratura (CM) no haya renunciado, ya que el pleno del Senado por amplia mayoría aprobó una declaración instándole a apartase del cargo mientras dura el proceso. “Lamentamos que la Iglesia Católica, la Universidad Católica, no se hayan pronunciado sobre el caso, siendo el señor Kriskovich representante de ambas instituciones y de las universidades privadas ante el CM. Porque, siendo juez y parte, como miembro del JEM y CM no puede continuar en estos cargos, estando sometido en un proceso en estas condiciones”, resaltó Samaniego.

Según mencionaron, recibieron con gran asombro las declaraciones de la fiscala Sosa, que sostuvo “que las conversaciones de Whatsapp no eran de un profesor a una alumna, pero sí de un hombre a una mujer”.

Samaniego expuso que le extrañaba esta posición, “siendo de público conocimiento el tipo de mensajes que el profesor Kriskovich enviaba a la alumna que demuestra un claro acoso. Y hasta hoy, el teléfono donde están todos los mensajes aún no fue peritado por la Justicia”, destacó.