Pedro Juan Caballero. Corresponsal

Un ciudadano brasileño conocido con el alias de Binho, cuya identidad aún se desconoce por carecer de documento de identidad, fue abatido tras enfrentarse a tiros con agentes de la Policía Nacional durante un sorpresivo allanamiento que se realizó ayer, en un establecimiento rural ubicado en la colonia Manta Potrero de la ciudad de Capitán Bado, a unos 100 kilómetros de la capital departamental. También durante el operativo capturaron a Fredy Ariel Irala Fernández, más conocido en el submundo delictivo como Lico’i, quien cuenta con antecedentes penales por homicidio doloso y posesión y tráfico de marihuana, además de ser sindicado de ser uno de los mayores proveedores de marihuana al rentable mercado brasileño.

“Hay una persona fallecida y otra que está herida. Ellos pertenecen al grupo de uno de los patrones del campamento que fue desmantelado”, dijo el fiscal Hugo Volpe, encargado del operativo que contó con el apoyo de la Policía Nacional, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y la Policía Federal del Brasil. No hubo bajas dentro de los organismos de seguridad.

Cuando los agentes de seguridad llegaron al sitio fueron recibidos a balazos por los narcos, quienes intentaron huir del sitio. Al menos nueve personas estaban en el lugar y seis serían las demoradas.

En ese marco, una gran estructura de producción, procesamiento y acopio de drogas compuesta de nueve campamentos y tres depósitos ocultos en zonas boscosas fue detectada y desmantelada.

Los campamentos contaban con sistema eléctrico clandestino tomado de la red pública y también generadores propios para alimentar congeladores, sistemas de iluminación y otros elementos para el procesamiento de marihuana en todo tiempo.

Durante el procedimiento se incautaron nueve congeladoras, 15 gatos hidráulicos, prensas de metal, guillotinas, balanzas y un generador. Se destruyeron nueve campamentos y tres depósitos, de acuerdo a un informe de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).

Los antidrogas detectaron 10.600 kilos de marihuana picada, 1.783 kilos de marihuana prensada, 256 kilos de semillas de cannabis y 43 gramos de hachís tipo marroquí. Según los elementos hallados, sería uno de los principales esquemas de producción y acopio de drogas destinadas a facciones criminales del Brasil.