La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los niños y jóvenes a jugar más al aire libre y pasar menos tiempo frente a las pantallas en estas vacaciones de invierno. Explican que jugar más ayuda a mejorar la salud física, mental y el bienestar, además de prevenir la obesidad infantil y enfermedades asociadas en etapas posteriores de la vida.

Manuela Bogarín, sicóloga clínica, explicó que a los niños de ahora ya no les es novedoso otros estímulos de menor intensidad como los libros, arte o el deporte, tampoco entrenan su cuerpo con actividad física, hecho que fomenta el ocio. “Sin embargo, el cuerpo necesita movimiento y entrenamiento físico para elevar los niveles de serotonina (la hormona de la felicidad) que oxigena el cerebro, es decir: la actividad física contribuye a la salud física y mental”, manifestó.

También expresó que los padres deben adaptarse a los tiempos de hoy y ayudar a administrar los tiempos de los menores. “No se puede volver al pasado, ni compararlos, más bien adaptarlos a los tiempos actuales. Se debe distribuir los tiempos entre: el uso de dispositivos informáticos, actividad física y otros atractivos”, sostuvo.

Recalcó que es importante ofrecer otros atractivos y actividad física, además de fomentar la lectura e instar a la integración de grupos presenciales, como grupos de arte, deportivos o religiosos. “Solo en grupo se aprende la convivencia y a lidiar con una variedad de personalidades que hacen elevar la tolerancia a la frustración y aumenta las habilidades sociales”, afirmó.

EN CASO DE BERRINCHES

La especialista recomendó una educación en límites, sobre todo mantenerse en una postura del “NO”, y explicar al niño con la verdad en la medida de su entendimiento porque la respuesta es negativa y sin castigar ni usar la violencia verbal ni física”, agregó. La OMS recomienda solo 60 minutos de tiempo sedentario frente a la pantalla y una actividad física de 180 minutos diarios.