El uso de las drogas, sean lícitas o ilícitas, en los adolescentes y jóvenes va en aumento, de acuerdo a un estudio realizado en el 2014 por el Observatorio Paraguayo de Drogas de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) en más de 270 instituciones educativas. Para el estudio fueron encuestados chicos de 12 años y más, de instituciones públicas y privadas, en ciudades con más de 30.000 habitantes.

Entre las drogas lícitas están el alcohol, los tranquilizantes y los estimulantes, siendo el primero el más utilizado por los adolescentes y jóvenes. Entre las sustancias ilícitas se encuentran la marihuana, la cocaína, el crack y el éxtasis.

Un importante grupo de escolares consideró que es fácil conseguir las drogas, ya sean marihuana, cocaína o crack. En Paraguay, la sustancia ilícita más consumida es el cannabis, según este mismo informe que a su vez sostiene que la fuman preferentemente en los colegios privados.

La investigación arrojó también que el 58,9% de los jóvenes escolarizados entre el 8vo. grado y el 3er. curso de la Media probó alguna vez en su vida bebida alcohólica, mientras que uno de cada cuatro aceptó que tomó en el último mes, y uno de cada tres bebió mucho más de dos latitas de cerveza.

Asimismo, el 6,1% de los estudiantes aceptó que consumió tranquilizantes sin prescripción médica, mientras que el 2% declaró que este fármaco es de uso habitual para ellos. En lo que se refiere a los estimulantes, el 2,3% dijo que usó alguna vez la anfetamina sin prescripción médica.

Con relación a las drogas ilícitas, la más consumida es la marihuana, ya que un 5,7% admitió probar aunque sea alguna vez el “porro” y el 2,3% aseguró que lo fumó en los últimos 30 días. El dato revelador es que el 35,8% de la población encuestada consideró que conseguir marihuana es fácil y esta percepción es mayor entre los hombres.

El otro estupefaciente más usado es la cocaína, ya que el 2% de los chicos dijo haber probado esta droga en algún momento de su vida y el 0,7% declaró que es consumidor habitual de esta sustancia.

Si bien el crack o “chespi” es de menor consumo, su bajo costo lo hace accesible y el 19,2% de los adolescentes y jóvenes encuestados considera que es sumamente fácil adquirir esta sustancia, que fue consumida al menos una vez por el 1% de la población estudiantil, mientras que el 0,3% asegura que lo utiliza en forma habitual.

La situación con el éxtasis –otra droga ilícita– es similar a la del crack, en vista que el 1% de los estudiantes del 8vo. grado al 3er. curso de la Media lo probó y el 0,4% aseguró que lo consumió en el último mes, según el informe.