La cantidad de agua caída, 270 milímetros en el lapso de seis horas sin cesar, provocó una hecatombe en Pilar, capital de Ñeembucú, que se halla en un 90% bajo agua. Según el reporte de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), es el mayor registro de las últimas décadas en intensidad de lluvias caídas.

Mientras que en Lagunaitá, en un día llovió 500 milímetros. Este distrito está totalmente afectado e incomunicado. A esto se suma que el río Paraguay alcanzó los ocho metros y se acentúa la alerta naranja (nivel crítico). “El agua llega hasta las rodillas”, afirman pobladores.

Al respecto de la muerte de un poblador, el docente universitario Adolfo Velázquez, quien cayó a una cuneta, señalan que se habría debido a un paro cardíaco y que el raudal no habría sido un aliciente. “Lo que nosotros entendemos es que él estaba infartando y cayó a la cuneta”, refirió el periodista Federico Ferreira.

MÁS DE UN METRO DE AGUA

Las aguas llegan a más de un metro en algunos sectores. En las casas aledañas al muro de contención, las aguas llegaron al metro y medio, e incluso a dos metros.

San Antonio y San Francisco son los barrios más afectados en Pilar.

“Las estaciones de bombeo no dieron abasto. Una de las estaciones de San Antonio paró por basura y la otra alcanzó el nivel de agua del reservorio. Entonces, también tuvo que parar para que se traslade el tablero eléctrico más arriba y en ese tiempo que no se producía el bombeo, el agua se escurrió a la ciudad y fue imparable, entrando en las casas, con similar caso en los barrios 12 de octubre y San Francisco. Las motobombas están trabajando, pero no dan abasto”, informó Ferreira.

Actualmente, los 16 distritos de Ñeembucú están afectados. El ingeniero Germán Amarilla, coordinador del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental, reportó que son más de 16.000 familias afectadas en todo el departamento.

Esto implica la pérdida de la producción de medios de vida de los habitantes de prácticamente el 100%. La Secretaría de Emergencia Nacional ya se instaló en esta zona del país para coordinar asistencias.

Desde la Gobernación se disponen los vehículos para rescatar a las personas que requieran evacuación y ser trasladadas a los refugios instalados en las instituciones educativas, que a su vez no tendrán clases hasta nuevo aviso. Además, se instalaron ollas populares y se habilitaron tres números de teléfono (0786) 232-210; 232-334; 232-901 para emergencias.

SUEÑO DE LA DEFENSA COSTERA

Luis Benítez, gobernador de Ñeembucú, expresó que necesitan fortalecer las motobombas. “Estamos trabajando con más de 40 móviles entre la Gobernación, Municipalidad, militares, policías y particulares. Con este panorama vamos a tener gran mortandad de animales y pérdidas económicas. Soñamos con una defensa costera. Tenemos estaciones de bombeo que se construyeron hace 25 años cuando la ciudad tenía 8.000 habitantes y hoy tenemos cerca de 50.000”, expuso a la 970 AM.

Agregó que, según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, necesitamos 32 estaciones de bombeo y están peleando por ese proyecto que está, pero faltan recursos para ser implementado. “Ñeembucú en el sur no tiene asfalto, no tenemos rutas de todo tiempo. No tenemos cómo sacar a los animales y productos”, finalizó.

300 FAMILIAS AFECTADAS EN MISIONES

La situación está cada vez más crítica en el sur, no solo en el departamento de Ñeembucú, sino además en Misiones, donde alrededor de 350 familias de las distintas ciudades soportan los estragos que causó el gran temporal en esa parte del país desde la madrugada del jueves.

La Junta Municipal de San Ignacio Misiones declaró emergencia tras el desborde de los arroyos de la zona y la inundación de los barrios bajos de la ciudad. Si bien el número de afectados aumenta cada hora, se estima que 150 familias de distintos barrios están afectadas por las torrenciales lluvias.

En algunos lugares, los vecinos retiraron las tuberías como una forma de evitar que el agua se tranque, aún así, los arroyos se vieron desbordados. Parte del tramo de la Ruta 1, Mariscal López, quedó intransitable por varias horas.

La comunidad se puso en campaña para juntar víveres, ropas, colchones y carpas, a fin de proveer a las familias afectadas, en vista que sus pertenencias quedaron mojadas. Los afectados por los desbordes fueron llevados a lugares secos.

En Villa Florida, la situación también es crítica y amenaza con ser peor, en vista que el río Tebicuary, que creció 30 centímetros en un solo día y se encuentra a 5,20 metros, derivó en la evacuación de al menos 50 familias y de seguir las lluvias, las cifras podrían aumentar. Además, la crecida del río también afectó al ganado vacuno, según informaron las autoridades municipales.

SITUACIÓN EN AYOLAS

En Ayolas, si bien el río Paraná aún no tomó ningún hogar, personas que viven en diversos barrios como Mbokajaty, Sirena, San José Obrero, Lima, y otros, están completamente bajo agua debido a que en la ciudad ya cayeron alrededor de 200 ml de lluvia y las precipitaciones continúan, dijo el intendente Carlos Duarte.

En esta localidad se estima que al menos 70 familias que viven en los barrios bajos y en las cercanías de las zonas de esterales sean las afectadas debido a que las áreas se vieron completamente colmatadas.

Varios barrios de la localidad de Santa Rosa también fueron afectados, en especial, en la compañía San Francisco, en las inmediaciones del arroyo Ykarey, así como también algunos barrios de San Juan Bautista y de Santa María de Fe, según informes preliminares de la gobernación de Misiones.

TORMENTAS CONTINUARÁN

Se prevén precipitaciones acumuladas entre 70 a 100 milímetros, incluso superiores, de manera puntual. El fenómeno afectará al centro, norte, sur y este de la región Oriental y el Chaco. Las ráfagas de viento podrían estar próximas a los 100 km/h, a lo que se sumarán tormentas eléctricas (rayos) con alta frecuencia en toda el área durante el periodo. A su vez, se estima alta probabilidad de granizos.

Los departamentos en alerta son norte de Ñeembucú, Itapúa, Caazapá, Guairá, Caaguazú, centro y norte de Paraguarí, Central, Cordillera, Alto Paraná, centro-sur de Presidente Hayes y sur de San Pedro. Seguirán al este de Boquerón, centro-norte de Presidente Hayes, centro-norte de San Pedro, Concepción, Amambay, Canindeyú, Misiones, Canindeyú y Alto Paraguay.

En varias localidades se registró el desborde de arroyos.
En las casas aledañas al muro de contención, el agua llegó a los 1,5 metros.
En el lapso de seis horas cayeron 270 milímetros de agua sin cesar.
Causó estragos el gran temporal en la zona sur del país desde la madrugada del jueves.
El agua avanza en el predio de la Iglesia en San Ignacio Misiones.


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