Jessica Noemí Vázquez Garcete falleció el pasado 15 de abril. El expediente de la Fiscalía dice que fue a causa de un suicidio, pero sus familiares aducen que no hubo autopsia y que podría tratarse de un crimen, ya que el cuerpo presenta heridas, moretones en el cuello, cortes y piel debajo de las uñas.
La idea de los familiares es que hubo una pelea, que la chica resistió y que después fue ultimada de un balazo. Jessica trabajaba en casa de Lilian Raquel Pereira desde los 16 años como empleada doméstica y, de acuerdo a lo que cuenta su tía, la patrona celaba de ella por la buena relación que tenía con su pareja.
“Me llama y me dice ‘tu sobrina se suicidó y necesito que le llames al padre para que se constituya en el lugar. Estamos ahora en una funeraria y ya se la está velando’”, contó la tía de Jessica.
El padre recordó: “Supuestamente ocurrió esto a las 8:00 y a nosotros nos avisan a las 21:00 cuando ya pudieron arreglar todo”, se quejó. Contó que su hija era de carácter alegre y con muchas ganas de progresar, y que justamente eso fue lo que la animó a irse a trabajar. También que el cuerpo presenta lesiones y que no le “cierra” la versión del suicidio. “Tiene cortes en el pecho, moretones en el cuello y cortes de cuchillo”, apuntó.
Las abogadas Lilian Amarilla y Gloria Bordón alegaron que encontraron irregularidades en el caso y que investigarán. “En el acta de procedimiento encontramos entre los indicios dos balas percutidas, porque se encontraron dos vainillas; el Ministerio Público dice que se suicidó con una pistola 9 mm. Y una de las vainillas se encontró debajo de la almohada. La víctima presenta rastros de violencia, debajo de las uñas tiene restos de piel”, indicaron las letradas.
Señalaron a su vez que no hubo autopsia del cuerpo para determinar cómo fue que se murió.
Pereira dijo en su defensa que la chica llegó a la casa para “refugiarse” y al describir cómo encontró a la chica, dice no haberse dado cuenta en principio que estaba muerta y que intentó trasladarla a un centro asistencial con ayuda de un secretario que fue quien le dijo que estaba muerta. “Después pensé para llevarle en la camioneta, entramos en la habitación y cuando metió la mano debajo del cuerpo para levantarla, ahí vimos toda la sangre que había perdido”, refirió la patrona, principal sospechosa en la teoría de un posible crimen.

