Uno de los casos sospechosos de hantavirus evolucionó como Guillain-Barré, un mal que está asociado al zika. Mientras se esperan los resultados de las pruebas laboratoriales remitidas al extranjero para descartar el hantavirus, el paciente está recibiendo medicación para superar el Guillain-Barré, explicó el doctor Hernán Rodríguez, de la Dirección de Vigilancia de la Salud.
De acuerdo a los antecedentes, el caso del paciente no era clínicamente compatible con un cuadro de hantavirus, pese a que en una de las pruebas de laboratorio dio positivo. Si bien el síndrome de Guillain-Barré no es desencadenado de manera exclusiva tras haber padecido el zika, la enfermedad está muy relacionada al mal, explicó el médico, quien sostuvo que en este caso es imposible determinar si la enfermedad evolucionó a causa de un zika anterior.
“Cuando se presenta fiebre, se hacen los análisis para dengue y chikungunya, pero para el zika es un estudio diferente y se tienen solo cinco días en la sangre para determinar y un poco más en otros fluidos”, indicó.
Agregó que el paciente pediátrico está siendo tratado de modo a involucionar la progresiva parálisis que causa el síndrome de Guillain-Barré. Uno de los tratamientos es con inmunoglobulina, manifestó el médico. “La evolución de la parálisis se da en días, es por eso que generalmente se consulta rápido”, dijo el médico.
El doctor Guillermo Sequera, director de Vigilancia de la Salud, dijo que la prueba laboratorial no es contundente para determinar si se trata de hantavirus y agregó que el entorno epidemiológico concuerda con un cuadro característico del hanta.
“Para decir que un paciente tiene hantavirus, además de contar con la clínica característica (síntomas), fiebre con síndrome pulmonar y de un sólido resultado positivo, debe contar asimismo con el componente epidemiológico; es decir, proceder de un área donde la enfermedad es endémica y este no es el caso”, reiteró.

