Durante los trabajos de cateo y diagnóstico de la calle El Paraguayo Independiente, para recuperar los adoquines originales de la vía, se hallaron durmientes de madera. Ayer, los titulares de Cultura y de Obras Públicas, Rubén Capdevila y Arnoldo Wiens, respectivamente, recorrieron el lugar y anunciaron el inicio de los trabajos de restauración y puesta en valor del Palacio de Gobierno y de la zona donde se encuentra.
“El abordaje que se está haciendo incluye todo lo que tiene que ver con la restauración edilicia, que efectivamente está en proceso de aprobación el protocolo de intervención. Por otra parte, todo lo que tiene que ver con la restauración y puesta en valor de los bienes muebles, algunos detalles de la arquitectura y de las paredes, que ya se viene realizando en coordinación con el MOPC, pero con restauradores del Estado, así que eso es un trabajo permanente”, precisó Capdevila.
Tras el hallazgo de durmientes, se movilizó a técnicos, arqueólogos, arquitectos e ingenieros para estudiar la posibilidad de asegurar dichas maderas, que son bastante antiguas –más de 100 años– considerando que las lluvias podrían desestabilizarse y por ende a los adoquines, que se encuentran en buen estado de conservación. En este contexto, Capdevila aclaró que esto no significa que ya se llamará a licitación para la restauración de estos durmientes, ya que sigue el proceso de exploración.
Sobre el posible llamado a licitación, Wiens aseguró que el pedido debe ser enviado por la SNC al MOPC, pero que es prematuro manejar con exactitud un presupuesto para los trabajos. Por otro lado, señaló que se trabajó en una exploración, a través de una consultora, del ala oeste del Palacio de Gobierno, a fin de saber en qué condiciones se encuentra.
ANTECEDENTES
El adoquinado original de la calle El Paraguayo Independiente fue tapado por una capa asfáltica en 1989. El empedrado había sido inaugurado el 15 de agosto de 1928, para la asunción del entonces presidente José P. Guggiari. Se cree que el presidente Andrés Rodríguez decidió cubrirlos porque durante los desfiles los adoquines provocaban resbalones de personas y caballos. Otros adjudican al fallecido general Lino Oviedo se

