Parece una historia inverosímil, pero no lo es. En lamentable estado se encuentra el templo de San Buenaventura de Yaguarón, tras el supuesto trabajo de restauración al que iba a ser sometido. En el relato figura, incluso, un muerto que firmó un documento para que la empresa adjudicada gane la licitación. Al descubrirse esto, el llamado fue cancelado por fraude. Entonces, la firma cambió de nombre y volvió a presentarse a la nueva licitación para “restaurar” la iglesia.

Hoy, pasaron ya 4 años de este proceso, y hasta el momento los yaguaroninos no encuentran consuelo para el estado en el que quedó su joya barroca. Además, el templo sigue deteriorándose con el paso del tiempo.

“Son cuatro años de una pesadilla para nosotros, pasó de ser un sueño de tener restaurado nuestro templo y patrimonio nacional y dentro de poco mundial, a una pesadilla por todo lo que se hizo mal, exigimos justicia”, lamentó el intendente de Yaguarón, Luis Rodríguez Lugo.

Un equipo de La Nación visitó el templo y constató el estado crítico y lamentable en el que se encuentra tras la intervención realizada por la empresa adjudicada para la supuesta restauración. De lo observado se desprende el poco, para no decir nulo, conocimiento de la firma para llevar adelante una restauración o mantenimiento de una obra de arte como lo es la sacristía del templo, construida con madera de lapacho y revestida con tablones de madera policromada. Esta fue totalmente desmontada. “No se debía tocar nada de la estructura y estas personas inescrupulosas arrancaron pieza por pieza con patas de cabra”, lamentó Rodríguez.

DENUNCIARON A EMPRESA

La asociación “Amigos del Patrimonio Cultural de Yaguarón” denunció ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) a la empresa Caraguatay SA, que fue adjudicada para llevar adelante la restauración y que ejecutó trabajos que no estaban contemplados en el contrato, tales como el desmontaje de la sacristía.

Además, la intendencia solicitó una auditoría de la obra para aclarar cuál fue el monto pagado a la empresa, ya que según el portal digital de la DNCP el monto pagado asciende a G. 4.426.755.243.

ESPERAN JUSTICIA

Los yaguaroninos claman justicia y que sean contratadas empresas serias para la restauración de la joya barroca. “Hubo un nuevo llamado en diciembre y estamos esperando la adjudicación con mucha impaciencia, porque a medida que pasa el tiempo nuestro templo va deteriorándose aún más, sea por las vibraciones, la presencia de termitas y por el cambio climático mismo, que genera bastante humedad. La más afectada es la sacristía, que está muy deteriorada por el desmonte de los arcos de la bóveda y de la cúpula del maderamen. Esto estuvo de forma encurvada más de 200 años, por lo que suponemos que tendrá mayor daño aún”, precisó Daniel Pino, secretario de la Comisión Amigos del Patrimonio Cultural de Yaguarón.

Desde La Nación intentamos contactar con la Unidad de Ejecución de Obras del MOPC durante una semana, pero la funcionaria Lincy Romina Lucena Vera, responsable de la nueva licitación, no se hizo encontrar.

Aún en mal estado, los retablos del templo franciscano-guaraní son admirados por los visitantes.
Aún en mal estado, los retablos del templo franciscano-guaraní son admirados por los visitantes.
El cielo raso hecho de tablón fino trabajado en policromía hoy se ve reducido en trozos.
El cielo raso hecho de tablón fino trabajado en policromía hoy se ve reducido en trozos.