Una nueva experiencia para el visitante es el que a partir de este 2 de enero podrá hallarse en San Bernardino: un hostal que apuesta a la experiencia en la selva. El director del Hotel del Lago, Osvaldo Codas, explicó que la obra está hecha con contenedores, posee vista al lago Ypacaraí y está rodeado de verde. El hostal está dirigido al público juvenil.
Este nuevo espacio es canalizado a través del emblemático y legendario Hotel del Lago de la ciudad de San Bernardino. El mismo empezará a operar desde este 2 de enero. Tiene vivero de plantas en vía de extinción, que busca que los jóvenes lo revitalicen y comprendan lo que es preservar la naturaleza. Surge como una alternativa para gente joven con habitaciones compartidas. “Esto nace porque los jóvenes no reservan y no hay lugar en San Bernardino. La idea es atender a ese público y el hotel es caro”, señaló Codas, al tiempo de anunciar el eslogan: “Una experiencia de selva”, enfatizando en el hecho de que esté rodeado de bosque e invita a sentirse en ella.
“Es un proyecto del Hotel del Lago, pero con la modalidad de hostal. Es decir, con tarifas muy reducidas que facilita a la gente más joven, a los viajeros una experiencia y convivencia mutua”, comentó.
DISEÑO PROPIO
“El proyecto, entre diseño y concepto, nos llevó prácticamente todo el año y sobre todo investigué mucho para conocer los reglamentos de convivencia en un hostal. La decoración es diseño mío, tanto la parte estructural como arquitectónica, como el concepto”, comentó Codas. Cada contenedor tiene cuatro habitaciones con aire acondicionado. Camas con literas y habitaciones dobles. Posee dos niveles de piso.
Una habitación doble cuesta 90.000 por persona. “Una habitación cuádruple cuesta G. 50.000 por persona, no incluye desayuno. Sí tiene una cocina comunitaria, heladera, microondas, vajillas. También incluye una bicicleta para recorrer la ciudad, acceso al arborismo con el 50% de descuento y wifi libre”. Las reservas se realizan en la página del hotel y a los teléfonos (0512) 23 22 01/ (0981) 694 212.

