Una investigación del Banco Mundial ofrece a los diseñadores de políticas públicas evidencias claras de que proporcionar a los niños mejores condiciones de salud y educación puede elevar significativamente el ingreso de las personas y de los países, con beneficios a largo plazo.

El Índice de Capital Humano (ICH), presentado el 11 de octubre en las Reuniones Anuales del FMI-BM, muestra que el 56% de los niños que nacen hoy en el mundo perderá más de la mitad de los ingresos potenciales de su vida porque los gobiernos no hacen inversiones eficaces para garantizar una población saludable, educada y con capacidad de resiliencia, lista para los trabajos del futuro.

Según el informe, un niño nacido hoy en Paraguay, cuando crezca será 53% de lo productivo que podría si tuviera educación completa y plena salud. Es sin embargo alta la probabilidad de sobrevivir hasta los 5 años: 98 de cada 100 lo logran.

Se espera que un niño que comienza la escuela a los 4 años habrá completado 11,5 años de escolaridad cuando cumpla 18. La calidad educativa está en jaque, ya que los estudiantes obtienen 386 puntos en una escala en la que una calificación de 625 representa un rendimiento avanzado y una de 300, un rendimiento mínimo.

Analizando los años de escolarización, cuando se toma en cuenta lo que los niños aprenden realmente, la cantidad de años de escolaridad esperados es de solo 7,1. De acuerdo al informe la tasa de supervivencia dice que el 86% de los jóvenes de 15 años sobrevivirán hasta los 60.

MOTOR CLAVE

“Para las personas más pobres, el capital humano es a menudo el único capital que tienen”, dijo el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim. “El capital humano es un motor clave del crecimiento sostenible e inclusivo, pero la inversión en salud y educación no ha recibido la atención que merece. Este índice crea una línea directa entre mejorar los resultados en salud y educación, productividad y crecimiento económico. Espero que impulse a los países a tomar acciones urgentes e invertir más, y más efectivamente, en su gente”.

“El estándar está subiendo para todos”, agregó Kim.

BAJO DESEMPEÑO

El estudio muestra que América Latina y el Caribe tuvo un buen resultado en los indicadores que miden las condiciones de salud infantil y tiene una alta tasa de supervivencia en la vida adulta, así como niveles relativamente bajos de retraso en el crecimiento. Aun así, en lo que respecta a la educación, sus alumnos tienen un bajo desempeño en todas las materias evaluadas bajo el Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), realizado por la OCDE. Además, el 20% de los jóvenes de entre 15 y 24 años está fuera de la escuela o sin trabajo, mientras que las comunidades vulnerables, incluida la población indígena, tienen mayores índices de retraso en el crecimiento debido a la malnutrición crónica. Esto también subraya la urgencia de crear un entorno favorable a la creación de puestos de trabajo, especialmente para jóvenes, mujeres y poblaciones vulnerables.