Mario Antonio Benítez González (36), prin­cipal sospechoso del asesinato del suboficial Hugo Armando Fariña Baeza, su esposa y dos hijos, habría estado drogado al cometer el ilícito, informó el comisario Óscar Ortega, jefe de inves­tigaciones del departamento Guairá y responsable del ope­rativo. Dijo que desconocen las circunstancias, pero los inves­tigadores no pueden descar­tar nada hasta tanto concluya la pesquisa. En poder del pre­sunto agresor se halló la pistola calibre 9 mm que pertenecía al policía asesinado.

Las víctimas fatales, además de Fariña Baeza, fueron María Villaverde de Fariña, esposa del uniformado y sus dos hijos de 6 y 12 años. La madre del agente encontró los cuerpos sin vida cuando se acercó hasta la casa para invitar a almorzar a la familia. Recibieron dispa­ros en la cabeza y heridas con arma blanca en diferentes par­tes del cuerpo. La fiscala María Unger analiza la imputación del sospechoso. “Trabajamos sobre los informes y diligen­cias que se tienen que reali­zar”, refirió.

Un menor de edad sería el prin­cipal testigo de la investigación. “Fariña había denunciado el robo de su arma y al adoles­cente se le había tomado una declaración en calidad de tes­tigo, me están acercando los informes, pero todavía no tengo datos exactos como para evitar malos entendidos. Que­remos trabajar en una imputa­ción seria”, expuso.

DESPEDIDA

Familiares y amigos fueron parte de la misa en la parro­quia San Miguel de Villarrica, celebrada por su curapárroco, el sacerdote Lidio Monges. Por otra parte, se informó que los restos mortales del policía y sus familiares descansarán en el cementerio noreste, se informó.

Agentes policiales, ex compa­ñeros del uniformado, compa­ñeros de escuela de los meno­res, funcionarios del Poder Judicial, vecinos y la comuni­dad en general participaron de la emotiva y multitudina­ria despedida.