Por Joel Corvalán (GEN); redacción: Viviana Orrego, viviana.orrego@gruponacion.com.py
El modesto pero imponente buque Aquidabán es el único transporte que llega al Alto Paraguay en época de lluvias. Tarda 3 días para llegar de Concepción a Bahía Negra y se utiliza para enviar encomiendas, mercadería y pasajeros. También es conocido como el “Mercado ribereño”, ya que los comerciantes utilizan el barco para llevar sus productos, y durante el viaje y al bajar al puerto venden “de todo”. La gente llega hasta la ribera para surtirse de alimentos y otro tipo de mercaderías, explicó el capitán Julio Godoy.
“Llevamos de todo. Salimos de Concepción y ahora con el bajo movimiento comercial y turístico traje apenas una embarcación con 50 pasajeros. Lo normal son 80 a 100 personas. Ahora el clima está mejorando y pueden entrar camiones y buses, así los vendedores de aquí tienen baja venta porque la gente ya compra solo de los camiones las mercaderías”, comentó.
Para el “Aquidabán” la inclemencia del tiempo es un buen negocio, así como para todos los comerciantes que viven de estos viajes, ya que al tornarse intransitables los caminos, la nave es el único medio de transporte que ingresa a “la entrada al Pantanal”. “A nosotros nos conviene el mal tiempo, el clima inestable, porque si llueve los camiones no pueden moverse y nosotros aprovechamos eso”, reconoció el capitán.
COSTO DEL PASAJE
De Concepción a Fuerte Olimpo el pasaje cuesta G. 110.000 y de Concepción hasta Bahía Negra, G. 120.000. Por las mercaderías se cobra a G. 10.000 por bulto, por caja o bolsas. “Las cajas de tomate cobramos G. 10.000 y normalmente trasladamos un cargamento de 15 a 18 toneladas”, señaló.
El barco cuenta con 6 camarotes que cuestan G. 100.000 cada uno y aparte se paga el pasaje, que no incluye cama ni alimentos. Quien no puede pagar un camarote, opta por alquilar hamacas, que alcanzan entre G. 25.000 a G. 30.000 para todo el viaje. Los alimentos se sirven en la embarcación porque hay un cocinero. El desayuno con café con leche tiene un costo de G. 10.000 y durante todo el día se ofrece un guiso (de fideo o arroz), que cuesta G. 15.000 la porción.
ANÉCDOTAS
Godoy lleva trabajando en el buque 34 años. Durante ese tiempo ha vivido miles de experiencias, entre ellas feroces tormentas que incluso lo obligaban a orillarse y partos inesperados. “A las embarazadas en último estado ya no las traemos porque es posible que den a luz. Una señora llamada Eusebia ya trajo al mundo a 6 niños en este buque. De repente estamos viniendo y piden para que se les atienda, la mujer prepara un camarote, sábanas y realiza el procedimiento, por eso no queremos traer a las mujeres embarazadas porque cualquier cosa puede pasar en medio del río y no tenemos parteras”, contó.
Sin embargo, cuando la nave salió de Concepción nuevamente abordó una embarazada y durante el viaje dio aviso que estaba con contracciones. Entonces el capitán solicitó por radio la ayuda de otra embarcación que se cruzaba para devolverla hacia Concepción, donde iba ser mejor atendida.
“MERCADO RIBEREÑO”
“Le llamamos el ‘Mercado ribereño’ al barco Aquidabán porque todos se agolpan para surtirse en la ribera e incluso durante el viaje los comerciantes ya venden o intercambian sus productos. Y la gente de Fuerte Olimpo ya nos espera en la ribera para surtirse”, contó Godoy.

