Entre la gran multitud que participó emocionada el sábado de la ceremonia de beatificación de María Felicia estaba Ángel Ramón Domínguez, de 15 años, el joven milagro que nació sin signos vitales en el Hospital Regional de San Pedro, pero que revivió después de que la obstetra que le atendía se encomendara a Chiquitunga.

Ángel Ramón, junto a su familia, vivió intensamente la fiesta de beatificación. “No sé cómo explicar, me siento emocionado. Yo le debo la vida, ella es como una madre, a quien siempre le rezo y pido por la salud de todos”, señaló el joven.

También su abuela Beatriz Peralta se mostró sobrepasada de la emoción. “Me emociona mucho todo esto, ya lloré mucho. Para nosotros, como familia, la beata Chiquitunga es todo, vamos a seguir encomendándonos a ella. Siempre le pedimos salud y que Ángel estudie y sea alguien en la vida”, indicó.

Ángel Ramón vive con su abuela en San Pedro de Ycuamandyyú, capital del departamento de San Pedro, en el seno de una familia humilde. Actualmente, está cursando el noveno grado en el Colegio Nacional de San Pedro. Su madre, Liz Marlene, sordomuda, trabaja en Asunción; mientras que su padre falleció cuando Ángel tenía 3 años de vida.