Ciudad del Este. Agencia Regional.
Una casa ubicada en el barrio Santa Lucía del km 12 Acaray a 4.000 metros de la Ruta 7, de Ciudad del Este, fue escenario de una tragedia la madrugada de ayer. Un hombre fue encontrado muerto y presentaba varias heridas en el rostro y el cuerpo cubierto de sangre, sobre todo en la parte superior. Se trata de Gerardo González (43), quien vivía en el lugar con su pareja, Lidia Aquino (39). La misma está desaparecida y es buscada como sospechosa del homicidio, según la fiscala que investiga el caso, Zunilda Ocampo.
El informe médico a cargo del doctor Eduardo Cano refiere que la causa de muerte es un politraumatismo de cráneo severo, porque la cabeza de la víctima tenía secuelas de golpes muy fuertes, además de las heridas con arma blanca en varias partes del rostro. Los golpes habrían sido realizados con un pedazo de madera, según los elementos encontrados en la casa por parte de los agentes del Puesto Policial N° 15.
El cuerpo del hombre fue encontrado a las 9:00, pero el fallecimiento se habría producido a las 3:00 de la madrugada. La mujer sindicada como sospechosa habría llamado a una hija a avisarle que mató a su pareja y que se iría de la casa. La hija llamó a una vecina de su madre y esta vecina dio el aviso al Sistema 911 de la Policía Nacional.
Los agentes policiales llegaron hasta la casa, donde encontraron la puerta de atrás abierta y al ingresar, visualizaron el cuerpo sin vida de Gerardo en la cama. De acuerdo al testimonio de María González, madre de la víctima, la pareja convivía desde hace un mes y el viernes estuvieron tomando bebida alcohólica. Los vecinos indicaron a la fiscala Ocampo que ambos discutían todos los días. “Los vecinos dicen que ya no hacían caso porque se discutían siempre. Aparentemente, a la mujer no le gustaba que él tomara y por ahí ya empezaban las peleas, pero también dicen que el hombre era muy bueno y ayudaba mucho en la casa”, agregó.
Gerardo era de estatura pequeña, mientras que Lidia era más alta. La pelea se habría iniciado detrás de la casa, donde se encontró pedazo de madera con sangre. Lidia es viuda y con hijos de su matrimonio anterior, mientras que Gerardo era separado y con cinco hijos.

