• POR CAROLINA VANNI
  • Periodista.
  • carolina.vanni@gruponacion.com.py

Rosarios de diversos colores, pegamento sintético transpa­rente y madera, son los prin­cipales elementos que se uti­lizan para la realización de la gran obra que lucirá en el esta­dio del club Cerro Porteño, el próximo 23 de junio, durante la beatificación de María Feli­cia de Jesús Sacramentado. Además de estos elementos, se usan otros materiales livia­nos, como caños de plástico y arpillera, especialmente para la realización del enmarcado del rostro de Chiquitunga.

Los trabajos del enmarcado están bastante avanzados y una vez culminados se ini­ciarán las tareas de forrar con rosarios otras partes del reta­blo que lucirá en la misa que será presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la causa de los santos del Vati­cano. Los trabajos se hacen por módulos, no solo a modo a faci­litar la tarea de colocar los rosa­rios en los lugares donde corres­ponden, sino especialmente por las dimensiones de las maderas que son utilizadas como base.

En algunos casos, los denarios van sueltos formando líneas, y en otros superpuestos, dando la impresión de abundancia. Para el enmarcado, se forman trenzas que se colocan sobre caños, previamente cubier­tos con pegamento y arpillera, para que adquieran volumen.

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Para este y los demás traba­jos, los rosarios fueron previa­mente seleccionados por colo­res y colocados en cajas, para ir extrayéndolos y ubicándolos donde corresponden. La tarea se hace colocando abundante pegamento, aproximadamente 8 litros por día, para asegurar bien los materiales.

Debido a predominan los colo­res marrón, blanco y rojo, estos son usados en la obra del enmarcado de dos metros de ancho, que dará realce al rostro de Chiquitunga, cuyas dimen­siones son de 7 metros de ancho por 9 de altura. Macarena Ruiz, artista e hija de “Koki” Ruiz, dijo que aún quedan tres semanas intensas de trabajo para concluir la obra, que pos­teriormente debe trasladarse hasta la capital, donde se harán los toques finales. “Acá no tene­mos las dimensiones necesa­rias para ver cómo queda la obra. Una vez ensamblada, será el momento de corregir lo que haga falta”, aseguró.

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