- POR ALDO BENÍTEZ PERIODISTA
La ley que creó el Instituto Superior Interamericano de Ciencias Sociales fue manipulada para hacer figurar que la misma también habilitó la creación de la Facultad Interamericana de Ciencias Sociales (FICS). Ambas instituciones aparecen con los mismos propietarios. Hay denuncias de que se expidieron títulos de "maestrías" en estas instituciones, que serían truchos.
En su página web, la FICS presenta varios grados y maestrías. Incluso hasta en "neurociencias". Sin embargo, esta institución no existe para los dos organismos estatales que habilitan las instituciones educativas terciarias: el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) y el Viceministerio de Educación Superior. Nicolás Zárate, del viceministerio de Educación, es tajante: "Solamente podemos hablar de lo que dice la ley y lo que dice la ley es que se creó un Instituto Superior, no una Facultad", expone el funcionario.
El 6 de julio del 2006 se sancionó la Ley N° 2.972, que creó el Instituto Superior Interamericano de Ciencias Sociales. La ley facultaba a la entidad a emitir certificados de maestría o posgrados en la carrera de Relaciones Internacionales. Sin embargo, en el Viceministerio de Educación del MEC recibieron títulos que le fueron otorgados a alumnos este año y que correspondían a la carrera de Ciencias de la Educación, tanto del Instituto Superior como de la FICS.
Para Derlis Noguera, del Cones, tampoco hay imprecisiones: "Ninguna carrera de la Facultad Interamericana está habilitada por el Cones, no existen en nuestros registros", explica el funcionario.
Hay títulos de supuestos "magisters" o masterados en "Ciencias de la Educación" que fueron otorgados en abril de este año por la FICS. Es decir, documentos que son directamente ilegales o "truchos", ya que la entidad no cuenta con la habilitación para dar estos títulos.
EL NEGOCIO: EXTRANJEROS
La FICS hace parte de su promoción en portugués. La mayor parte de su negocio se concentra en lucrar con los estudiantes brasileños, que no encuentran mejor oportunidad que venir a Paraguay, terminar un "masterado" en menos de un mes y volver a su país con la justificación de haber tenido una profesionalización, rápida y mucho más barata de lo que pagarían por hacer esa misma carrera en su país.
IBÁÑEZ Y ANTAR
Ricardo Antar es el director del Instituto Interamericano. Además figura como uno de los directivos de la FICS, junto con Ismael Fenner. Sin embargo, en ambas instituciones aparece en las defensas de tesis o como autoridad educativa Carlos Ibáñez Morino, un ex sacerdote que, además de haber sido investigado en Argentina por denuncias de abuso sexual contra menores de edad cuando ejercía como cura párroco en Bell Ville, Córdoba, aparece además con supuestos títulos falsos de maestrías, posgrados y otros cursos de nivel universitario. Ibáñez es socio comercial y amigo de Ricardo Antar.
En julio del 2015, el papa Francisco visitó nuestro país e hizo la misa central en Ñu Guasu. En aquella ocasión, Antar estuvo vestido de sacerdote y acompañó a Ibáñez en el lugar exclusivo para los curas. Ibáñez tampoco podía ocupar dicho sitio, ya que para ese entonces estaba suspendido por la iglesia de Córdoba como sacerdote por las denuncias en su contra.
LA HISTORIA DE IBÁÑEZ
La historia del cura Ibáñez saltó a la luz pública con la investigación que hizo La Nación con la serie "Iglesia Oscura", en la que se comprobó que Ibáñez huyó de Argentina tras ser denunciado por supuestos abusos sexuales contra menores en Bell Ville, Córdoba, en donde estuvo como cura párroco local. Luego se refugió en nuestro país. Las denuncias saltaron en 1992, pero recién en agosto de 1995 Ibáñez es detectado en Paraguay cuando lo trasladaron a Tacumbú por la causa abierta en su contra en Córdoba. El ex sacerdote nunca fue extraditado a pesar de los dos pedidos oficiales que hizo la Justicia argentina para que enfrente las acusaciones que pesaban sobre él.
Ibáñez Morino consiguió el respaldo de la Iglesia Católica local. Ofició misas y otras celebraciones durante 20 años, a pesar de estar suspendido. Logró hacerse de un lugar en el ambiente educativo como docente y ejerció en varias universidades.
Sin embargo, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) reconoció que ninguno de los supuestos títulos universitarios que presentó Ibáñez estaba habilitado o convalidado en nuestro país.

