"Paraguay es uno de los mejores proyectos del programa My Child Matters, y es un modelo de colabora­ción y de lo que se puede hacer por los niños enfermos de cáncer, a pesar de un sistema de salud fragmentado", mani­festó la doctora Anne Gagnei­pain, directora médica de My Child Matters de la Funda­ción Sanofi Espoir.

Hizo referencia al programa implementado con el Depar­tamento de Hemato-oncolo­gía Pediátrica del Hospital de Clínicas, que logró reducir la mortalidad infantil a causa del cáncer, de 80% a solo 20%. El proyecto incluso fue pre­sentado ante las Naciones Unidas, explicó.

"Fuimos a las Naciones Uni­das para mostrar lo que el equipo de Paraguay puede hacer por los niños con cán­cer, a través del proyecto My Child Matters y pienso que será un modelo de salud para muchas otras naciones", opinó. Explicó que la atención integral que realizan desde la dependencia de Clínicas es un modelo de trabajo a pesar de la enfermedad, "con ale­gría, esperanza, amistad, con pasión y corazón. Eso cam­bia todo tanto para los niños como para el equipo".

"Queremos ser un catali­zador para luchar contra todos los obstáculos, hasta lograr la curación y para ello el diagnóstico temprano y el tratamiento hacen posible, y cuando la curación no es posible, la lucha es contra el dolor y con los paliativos", sintetizó.

La doctora Angélica Samudio explicó que la reducción de la mortalidad infantil fue posi­ble gracias a las clínicas móvi­les que llegan hasta el interior del país, no solo para captar nuevos pacientes, sino para hacer los tratamientos a los niños enfermos. "Antes los niños morían porque dejaban su tratamiento, ahora noso­tros vamos hasta ellos y les ayudamos a que no abando­nen y se curen", indicó.

El decano de Medicina (UNA), Laurentino Barrios, aseguró que el trabajo que realizan es uno de los mejores del mundo y no tiene nada que envidiar a los demás países del continente. "Nuestro cen­tro está entre los mejores del mundo, gracias al apoyo de esta organización", aseveró.