El director de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción, David Cardozo, hizo un mea culpa sobre el peligro que representan los vertederos clandestinos ubicados en los barrios Jukyty y Santa Librada de la capital e instó a la Secretaría del Ambiente (Seam) a trabajar en forma conjunta para concienciar a los pobladores y aplicar las leyes vigentes.
Cardozo dijo que tomarán cartas en el asunto, ya que tienen contabilizados 30 vertederos clandestinos. Además de la zona de los bañados, donde siempre hubo problemas con la basura. El funcionario indicó que se realizaron intervenciones y operativos conjuntos con otras instituciones, decomisando camiones y aplicando penas administrativas, aunque reconoció que las acciones no logran disuadir ni cambiar las conductas de quienes tiran la basura, incluso camiones recolectores que llegan desde otros municipios.
Indicó a su vez que se requiere una intervención mayor de la Secretaría del Ambiente (Seam). "Estamos armando un plan de trabajo y vamos a estar presentes en los territorios. Vamos a hacer como una cuadrícula. Vamos a empezar con las zonas más críticas, hablar con las personas que están realizando esa actividad y ver con ellos cómo manejar esta situación. Podemos notificarlos o intervenir. El juez de Faltas es el que tiene que tomar la decisión", dijo y agregó que existe una imperiosa necesidad de trazar una hoja de ruta común de manera interinstitucional y marcar así presencia en las mencionadas zonas críticas.
Carmen Moreira, consultora en gestión ambiental, mostró el alto impacto de la basura en niños y familias que viven en la zona. "Es un foco de proliferación de vectores de múltiples enfermedades, es una situación que está sin ningún tipo de control y de acción", refiere un material realizado por el portal digital Hoy, este diario y el canal GEN.
"Su área de influencia tiene que estar celosamente cuidada y aquí nos encontramos con una situación bastante crítica sin control", destacó la técnica.

