Encarnación. Agencia regional.
Como cada año, miles de fieles de Encarnación, y otros distritos del departamento de Itapúa, de países vecinos como Argentina y Brasil, honraron a la Virgen de Itacuá, conocida también como la "Virgen de los pobres".
El moderno santuario está ubicado a 12 kilómetros del microcentro encarnaceno, y después de Caacupé, es el de mayor envergadura y que más fieles aglutina en nuestro país. Si bien la Virgen es venerada durante todo el año, su festividad es el 8 de diciembre.
Los devotos peregrinaron hasta el santuario para pagar sus promesas por las bendiciones recibidas, renovar su fe y buscar alivio en su salud, la juventud lo hizo para clamar por oportunidades para salir adelante.
Tras el novenario, la noche del jueves se realizó una vigilia permanente con el rezo del santo rosario, misas de acción de gracias y la peregrinación comunitaria, mientras que la misa central concelebrada se realizó ayer, a las 7 horas, en la explanada del santuario.
Estuvo presidida por monseñor Francisco Pistilli, obispo de la diócesis de Encarnación. El mismo instó a seguir los pasos de María y decirle "no al pecado, no a la maldad, y no a la corrupción en cualquier de sus formas". De la misa participaron autoridades departamentales, municipales y los fieles.
Cabe destacar que la imagen de la Virgen de Itacuá se encuentra en una gruta a orillas del río Paraná, hasta donde se accede a través de "El Camino del Peregrino".

