En Paraguay no existe una ley penal sobre criadazgo. Se estima que 47.000 a 53.000 niños, niñas y adolescentes se encuentran en esa situación. Se viene trabajando en las comisiones del Congreso Nacional.

"Prometí a la Vir­gen de Caa­cupé que si no quedaba embarazada me iría junto a ella a llevarle una cadenita de oro, porque toda­vía era una niña para conver­tirme en madre".

Así comienza la historia de Ely, la protagonista de la segunda edición de "Infancia Interrumpida". Una mujer de casi cincuenta años, a quien de niña, la condición de extrema pobreza hizo que la obligaran a dejar de lado sus juguetes, sus útiles escolares, sus sueños y el calor de hogar para convertirse en criadita; desde los nueve años, sus padres la entregaron a una familia asuncena, por no tener medios económicos para mantenerla, desde ese entonces todos sus derechos fueron pisoteados.

"Cuando llegamos a la casa donde me entregaron, mi mamá me dijo que iría a com­prar cosas del mercado, yo me quedé esperándola, ya cayó la noche y ella no volvía; la señora se acercó y me dijo: nde sy oimene oguâhêma campa­ñape ha nde reha'ârôiti hina (tu mamá seguro ya está por el interior y vos seguís espe­rándola). Recién ahí entendí lo que estaba pasando, lo único que pude hacer fue meterme debajo de la cama a llorar", manifestó.

En ese momento empezó todo el calvario de Ely, en primer lugar, porque la familia que la recibió también era de condi­ción humilde, si bien la envia­ron a la escuela hasta el sexto grado, apenas les alcanzaba para la merienda de la nena, que consistía en dos coquitos y un vaso de limonada. Al tér­mino de sus clases, ya le espe­raba un canasto lleno de chi­pas que salía a vender casa por casa, no podía regresar hasta que el cesto quedara vacío.

Pasó el tiempo, ella ya había cumplido los doce años, cada diciembre sus hermanas mayores quienes vivían en su misma condición, la bus­caban e iban a pasar las fies­tas de Navidad y Año Nuevo en la casa familiar, pero en enero todos retornaban a la capital y por ende, a la misma rutina. Ely ya no vendía chi­pas, ya era enviada a traba­jar como empleada domés­tica, pero relata que nunca recibió ningún pago por su trabajo, más bien, sus encar­gados cobraban la remunera­ción correspondiente.

El mayor porcentaje de criadazgo se da con las niñas.

UN HOMBRE DESCONOCIDO

Uno de los tantos días de tra­bajo, su patrona la envió a retirar una encomienda en una dirección desconocida. Ella fue hasta el lugar pero no encontró ninguna empresa. Sí estaba un hombre esperán­dola, la llamó por su nombre y le pidió que lo acompañe para entregarle el paquete y así lo hizo.

"Me metió en una casa aban­donada, cuando me di cuenta que fui engañada ya no pude salir, me agarró y abusó de mi, no pude contra su fuerza. Cuando cumplió su come­tido, se levantó como si nada, y lo único que pude hacer fue escupirle en la cara, nunca más supe de él", dijo.

Por temor, Ely jamás contó lo que le habían hecho, ni siquiera hizo una denuncia; se refugió en su fe y atribuyó como un milagro que aquel trágico momento no tuviera consecuencias.

En la primera edición de "Infancia Interrumpida", hablamos acerca de los peli­gros a los que diariamente se exponen los niños, en la edi­ción de hoy tratamos el tema de "criadazgo", una práctica que a pesar de varias campa­ñas de concienciación, toda­vía sigue siendo muy común en varias familias paragua­yas, en especial de la capital.

Según datos proveídos por la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA), el último censo rea­lizado en el 2011 asegura que siguen habiendo entre 47.000 y 53.000 niños en situación de criadazgo, y lo más alar­mante es que de cada 10 chi­cos en esta situación, entre 8 y 9 fueron víctimas de abuso sexual.

En las calles de Asunción se ven a diario a niñas haciendo diferentes tipo de tareas.

¿QUÉ ES EL CRIADAZGO?

El criadazgo es la ubicación de niños, niñas y adolescen­tes menores de 18 años de edad, por parte de los padres o tutores, en casas o residen­cias particulares a cargo de personas con mayores posi­bilidades económicas y/o sociales, con fines supues­tos de crianza y educación, a cambio de una o varias acti­vidades domésticas no remu­neradas.

Según nos manifiesta Lorenzo Vázquez, coordi­nador de trabajo infantil de la SNNA, el problema en Paraguay es que todavía no está bien definido lo que es el criadazgo, por este motivo, la Secretaría, como miembro de la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (Conaeti), desde el 2014 viene trabajando en dis­tintos proyectos para tratar el tema, tal es así que desde el 2015 el criadazgo ya cuenta con una definición específica.

Por lo general, estos niños son víctimas de distintos tipos de violencias, tanto física como psicológica. Un caso que con­mocionó a todo el país suce­dió en enero de este año (2017); una adolescente de 15 años quien era criada de una pareja en Pedro Juan Caba­llero, fue obligada a ingerir soda cáustica, luego de que supuestamente "su patrona" la encontró manteniendo relaciones sexuales con su marido. La menor también sufrió maltratos físicos, le raparon la cabeza y las cejas.

Lorenzo Vázquez, coordinador de la SNNA.

MUERTE A GOLPES

Otro hecho similar ocu­rrió el 20 de enero del 2016, cuando Carolina Marín, una adolescente de 14 años, fue asesinada a golpes por su tutor, quien supuestamente se enfureció al encontrarla fuera de la casa conver­sando con un albañil. Sus patrones, Tomás Ferreira y Ramona Melgarejo, fue­ron condenadas a quince y siete años de cárcel respec­tivamente, al ser hallados culpables por los delitos de homicidio doloso, violen­cia intrafamiliar y falta del deber del cuidado.­

De cada 10 niños en situación de criadazgo, entre 8 y 9 son abusados.

Existe un vacío legal

Se estima que hay entre 47.000 a 53.000 niños, niñas y adolescentes en situación de criadazgo.

Tanto la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescen­cia (SNNA) y el Ministerio del Trabajo, Empleo y Segu­ridad Social (MTESS) pre­sentaron proyectos de leyes para penalizar el criadazgo, aunque hasta la fecha no hay resultados. "Lo que pasa es que no tenemos una ley penal y es en esa ley en la que se viene trabajando en las comisiones del Congreso Nacional, pero están estancados desde el año pasado. Es precisamente para lograr que el criadazgo tenga una definición penal", mani­festó Lorenzo Vázquez.

CIFRAS ALARMANTES

Según Vázquez, el último estudio a nivel científico data de la encuesta de hogares del trabajo infantil realizado en el 2011, arrojó como resul­tado que existen aun entre 47.000 a 53.000 niños, niñas y adolescentes en situación de criadazgo. Además la organi­zación Global Infancia revela que de 10 casos, entre 8 y 9 han sido abusados sexualmente. La línea 147 de fonoayuda de la SNNA, que recepciona distintas denuncias, recibió en el 2014, 9 casos de criadazgo, en el 2015 aumentó a 27 y en el 2016 fueron recepcionadas 62 denuncias.

EXPLOTACIÓN LABORAL INFANTIL

Partes del material Situa­ción del Derecho a la Protec­ción Infantil y Adolescente en Paraguay, publicado por Unicef, sostiene que: "el país se ha comprometido con una serie de convenciones y con­venios internacionales a fin de garantizar el pleno respeto a los derechos del niño y la niña y la erradicación de las peores formas de trabajo infantil".

Sin embargo, a simple vista podemos constatar que la situación persiste a pesar de las leyes de protección al menor. Las calles capitali­nas son testigos a diario de todos los trabajos a los que son expuestos estos pequeños. Paraguay cuenta con una lista de trabajos peligrosos, en el decreto 4951/2005, menciona que tanto el empleo doméstico como el criadazgo, son consi­derados como tal.

Dejanos tu comentario