Ante la decadencia sanitaria del sector público en Paraguay, la salud privada se convirtió en una solución para muchos pacientes y en uno de los negocios más rentables para los prestadores del servicio, sobre todo, considerando que no existen leyes que regulen los costos. Incluso, desde la Asociación Paraguaya de Sanatorios Privados resaltaron la necesidad de contar con una normativa que establezca una base para los aranceles de las prestaciones.
Por LOURDES PINTOS
Los reclamos y las denuncias contra los sanatorios y las aseguradoras de salud privada van en aumento. Un asegurado relató que no pudo sacar a un familiar tras recibir el alta médico porque supuestamente tenía una deuda anterior, pendiente hace un año, con la prestadora de salud. Al final tuvo que abonar para "rescatar" al paciente. A esta experiencia se suma la de un hombre a quien su seguro le negó la atención hasta tanto abone por un servicio que no había sido incluido en una factura anterior por un error del personal del sanatorio. Él tuvo que pagar para ser atendido.
Pero, también existen denuncias de parte de funcionarios de las prestadoras de salud. Estos cuentan que, por ejemplo, algunos pacientes logran "escabullirse" o "fugarse" del sanatorio sin abonar por el servicio recibido y que la única forma de pago que tienen a veces es "reteniendo" al asegurado.
Para adentrarnos aún más en "Los dueños de la salud privada en Paraguay", hoy el foco principal está puesto en los sanatorios privados y en el ente que los aglutina, la Asociación Paraguaya de Sanatorios Privados, creada hace más de 3 décadas, específicamente en 1985.
Con sólo 13 miembros en aquel entonces, la Asociación Paraguaya de Sanatorios Privados comenzó a operar con el propósito principal de velar y defender los intereses del sector, refirió a La Nación el doctor José Zarza, presidente de la nucleación. Actualmente, son 32 los sanatorios congregados en la asociación a nivel país. Para ser miembro se deben reunir algunos requisitos, uno de ellos es estar habilitado por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPYBS) y la Superintendencia de Salud.
"Es una asociación voluntaria, se van adhiriendo las instituciones que consideran que el estar agremiados a otros pares les puede ser beneficioso. Una organización tiene sus limitaciones, no llegamos a todos los sanatorios actualmente, los que están asociados son sanatorios de Asunción y sus alrededores y algunos que otros del interior del país. Los que quieran integrarse deben cumplir con todas las reglamentaciones legales, estar habilitados por el MSPyBS y estar registrados en la Superintendencia de Salud", expresó Zarza.
¿Cuáles serían los intereses del sector por los que vela la asociación?, preguntamos a Zarza, quien manifestó que el gremio vela para que sus miembros cumplan estrictamente las reglamentaciones establecidas por el MSPyBS y la Superintendencia de Salud. Añadió que la nucleación nació hace mucho tiempo y en otro escenario, que se fue modificando con la aparición de una legislación distinta. En este aspecto, el ente mantiene el contacto con sus asociados y los ayuda a ponerse al día con todas las exigencias del sector.
Por otro lado, contó que existe una interacción importante entre el MSPyBS y el Instituto de Previsión Social (IPS), como instituciones públicas contratantes de servicios de los sanatorios privados, ya sean para internaciones, estudios de diagnósticos u otros. "La asociación participa en el control de estas reglamentaciones y ayuda a sus asociados a hacer cumplir las mismas, por sobre todo para estas licitaciones del servicio público", expresó.
ARANCELES
¿Cómo se establecen los aranceles para los diversos servicios que brindan los sanatorios, desde consultas, internaciones hasta cirugías complejas? Este es uno de los principales puntos que abordó La Nación con Zarza, quien respondió que "no existe una legislación o reglamentación, es un mercado libre".
"Esta profesión sigue siendo independiente y finalmente cada médico establece libremente lo que él cree que vale su trabajo. Los sanatorios aglutinan a diferentes profesionales con quienes pactan sus honorarios libremente, por eso, por de pronto, en un mismo sanatorio pueden haber diferencias entre lo que cobra por una consulta un determinado especialista y otro colega suyo, pero más aún si se trata de distintos sanatorios", argumentó.
Seguidamente, Zarza dijo que cada prestadora de salud va conociendo su entorno, el nivel de profesionales que trabajan en su organización y el nivel de pacientes que recurren a sus servicios. "Los costos se establecen de manera libre y evidentemente hay diferencias, tanto en los precios de las prestaciones como en los honorarios de los profesionales y en los aranceles propiamente sanatoriales", aseguró.
El especialista reiteró que cada organización define el tipo de pacientes al que estará dirigida y añadió que la asociación no puede interferir en la política interna de la institución. "Es un mercado libre, no está reglamentado, las autoridades administrativas son el Ministerio de Salud y la Superintendencia, pero ninguno de ellos establece reglas o pautas a seguir en ese sentido", remarcó Zarza.
LEY NECESARIA
Ante este escenario, consultamos a Zarza si la asociación tendría o estaría trabajando en una propuesta para establecer normas específicas y fijar los aranceles en los sanatorios y así evitar que de alguna u otra manera la salud se convierta en un objeto de constante lucro por parte de las prestadoras de salud, respondiendo que de momento no existe ningún proyecto de esa índole. No obstante, el profesional resaltó la necesidad de contar con una ley que establezca una base para fijar aranceles, admitiendo que se trata de un déficit a resolver.
"La asociación no tiene proyectada una propuesta de esa naturaleza. En el área de medicina prepaga sí existieron proyectos y se viene trabajando en un arancelamiento general, pero no hay una propuesta concreta hasta el momento. El año pasado particularmente se trabajó bastante, de forma conjunta, con la Cámara de Empresas de Medicina Prepaga y la Asociación de Sanatorios, interactuando con el Congreso Nacional en algunos proyectos de leyes que planteaban reglamentaciones, por sobre todo, para las medicinas prepagas, pero quedaron sin efecto porque eran planteamientos imposibles de cumplir, eran proyectos traídos de otros países con realidades distintas", finalizó.
SANATORIOS INSCRIPTOS
En los últimos años, una gran cantidad de sanatorios privados abrió sus puertas en el país, dando la pauta de una alta rentabilidad en el rubro salud. Pero, lo que muchos desconocen es que para habilitar un sanatorio en cualquier ciudad o departamento del territorio nacional es necesario cumplir una serie de normas y requisitos que demuestren que el lugar es apto para operar como tal, una vez constatado estos aspectos, son inscriptos en la Superintendencia de Salud, dependiente del MSPyBS.
Desde la mencionada institución, proporcionaron a La Nación la lista de los sanatorios inscriptos por cada departamento, detalle que deja en evidencia dónde existe mayor concentración de centros asistenciales privados en el país. En total, son 152 los sanatorios inscriptos en Paraguay.
El departamento Central es el que tiene mayor cantidad de sanatorios inscriptos con 19, excluyendo a Asunción, donde 32 sanatorios están habilitados. Le sigue de cerca el departamento de Alto Paraná, con 30 inscriptos. El departamento de Caaguazú cuenta con 17 sanatorios habilitados, Itapúa con 15, Cordillera (10), Guairá (5), Boquerón (4), mientras que Concepción, San Pedro, Misiones, Paraguarí y Amambay tienen 3 sanatorios habilitados. Los últimos de la lista son Ñeembucú y Canindeyú con 2 y Presidente Hayes con 1.
Sin embargo, a juzgar por los números, existirían más sanatorios en el país, sin habilitación, lo que lleva a repreguntarse en manos de quién o quiénes dejamos la salud.
CATEGORIZACIÓN Y HABILITACIONES
Entre las atribuciones de la Superintendencia de Salud está constatar que todas las empresas dedicadas al rubro estén debidamente registradas, y por ende, que cuenten con la correspondiente habilitación otorgada por el MSPyBS. También es la encargada de otorgar una categorización a cada una de ellas, establecida en una escala del 1 al 3, el nivel 1 corresponde a los sanatorios de baja complejidad, el 2 a los de mediana complejidad y el 3 a los de alta complejidad.
Todos los sanatorios pertenecientes a los cinco grupos de nuestra lista se encuentran en el nivel 3, de alta complejidad. Cumpliendo con este requisito, se mantienen en los más altos estándares y garantizan la buena imagen presentada ante la sociedad, que al fin de cuentas es uno de los criterios que el posible cliente pone en la balanza a la hora de escoger un servicio de medicina prepaga.
Las aseguradoras y los sanatorios están registrados como empresas independientes. En cuanto a las habilitaciones, hasta la fecha, Asismed SA, con sus tres sanatorios, La Costa, San Roque, Santa Julia, está con la habilitación ministerial general al día.
Por su parte, Santa Clara SA cuenta con habilitación como empresa de medicina prepaga al día, al igual que el sanatorio Británico, que también está en regla; la habilitación de Promed SA como empresa de medicina prepaga figura como vigente, al igual que la del sanatorio AMSA. La lista continúa con el sanatorio Bautista y el Centro Médico Migone, que cuentan con sus habilitaciones vigentes y en regla.
Sin embargo, la empresa aseguradora El Buen Samaritano SA, que forma parte del Centro Médico Bautista, está actualmente con la habilitación vencida, pero con trámites de renovación; al igual que Servicios Médicos Migone.
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