Un impresionante número de 3.200 chipas y 1.500 rosarios hechos de maní y caramelos sirvieron para adornar ayer el tradicional kurusu jegua en la vivienda particular de la familia Antar, que celebró, como desde hace aproximadamente 80 años, el tradicional kurusu ára, que traducido al castellano significa día de la cruz. La novedosa jornada se desarrolló en el barrio Bernardino Caballero, antiguamente conocido como Pinozá, en Asunción, con presencia de vecinos, amigos y numerosos visitantes que se llegaron atraídos por la fama y curiosidad del evento.

Jorge Antar.

Más tarde se ofició una celebración eucarística, que congregó a cientos de personas entre familiares, amigos y vecinos para venerar la cruz, símbolo de salvación para los cristianos.

El kurusu ára es una tradición religiosa paraguaya que persiste y se mejora a través de las generaciones familiares y también comunidades que han iniciado esta práctica hace años.

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FESTIVIDAD NACIONAL

Desde tempranas horas de ayer, toda la familia trabajó en el montaje del altar, hecho de chipas y maní.foto:PÁNFILO LEGUIZAMÓN

En varios puntos del país se celebró ayer el Día de la Cruz, se montaron altares y nichos naturales de ka'avove'i y hojas de palma, que envolvieron a una a la cruz con argollas de chipas y maní colgadas en el altar, formando de esa forma el kurusu jegua, que significa cruz adornada.

En el retablo se suele realizar una celebración eucarística en la que los miembros de la familia recuerdan a sus seres queridos fallecidos, convirtiéndose en una actividad muy emotiva.

"Es una tradición familiar que data de más de 80 años. Inició con mi abuelo, Luis Antar, y estamos tratando de mantener esa costumbre que es muy linda porque nos ayuda a mantenernos unidos como familia al montar el altar y hacer chipas", explicó Jorge Antar, dueño de casa.

El kurusu jegua fue adornado con 3.200 chipas argolla y 1.500 rosarios de maní y caramelos.foto:PÁNFILO LEGUIZAMÓN

Agregó que durante la noche muchas personas visitan el altar y se deleitan con una taza de cocido y las chipas que ellos mismos elaboran para la ocasión como parte de la tradición.

En cuanto a otras costumbres, indicaron que durante el kurusu ára en los cementerios, las cruces de los muertos recuperaron su gala, ya que la mayoría de las personas durante el día visitan a sus seres queridos que ya han partido y les cambian el kurusu paño (cinta que envuelve la cruz con el nombre del difunto) y se acompaña con el "ñembo'e yva" y los niños esperan atentos el momento de la distribución de chipas, relató Antar.

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