VIVIANA ORREGO.

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Estacionar en doble fila, paradas y rampas son los errores más comunes que cometen los adultos cuando deben llevar a los niños a la escuela en sus vehículos particulares. En este sentido, para evitar congestionamientos e infracciones, Wilfrido Giménez, jefe de Escuela y Seguridad Vial del Touring y Automóvil Club Paraguayo (TACPy), detalla una serie de recomendaciones para que tanto padres de alumnos como otros conductores puedan convivir de forma más ordenada y armónica.

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Durante la semana –y en mayor medida los días lunes– es frecuente observar que para bajar o alzar a los pequeños estudiantes, los vehículos se detienen y permanecen estacionados frente al colegio por tiempo prolongado debido a que los padres suelen conversar en la vereda o aprovechan el momento que trasladan a sus hijos para realizar algún trámite en el colegio.

"Este tipo de hechos no solo producen demora en el tránsito para los demás conductores, sino que muchas veces causan dificultades a la hora en que los peatones puedan transitar de forma segura", señaló Wilfrido Giménez, del TACPy.

ANTELACIÓN

Uno de los errores más comunes que cita Giménez es que los conductores estacionan en doble fila, ocasionando grandes demoras en el tránsito, teniendo en cuenta que al bajar a los niños de los vehículos se los expone al riesgo de ser atropellados por otro rodado. En este caso, para evitar el peligro, el profesional recomienda llegar con antelación al colegio para encontrar lugares permitidos para estacionar y no exponer a los pequeños estudiantes.

El asistir a clases también involucra una responsabilidad vial, por lo que el TACPy sugiere, dentro de lo posible, movilizarse caminando hasta la institución educativa o utilizar el sistema público de pasajeros o el transporte escolar habilitado para subsanar los congestionamientos viales en horas pico. Además, recomienda a los padres no estacionar en lugares prohibidos que dificulten el desplazamiento de peatones o que obstaculicen la visión y circulación de otros conductores.

Giménez recuerda que hay momentos en los que los niños deben viajar en sillas de seguridad homologadas y que también se debe evitar el descenso de los mismos por el costado por el que se desplazan otros vehículos. Señaló, finalmente, que es importante que en el momento del descenso, los niños sean ayudados por sus padres, llevándolos siempre de la mano y no superar la velocidad de 20 kilómetros por hora en las inmediaciones de las escuelas.

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