Los paseos centrales de las avenidas son espacios comúnmente utilizados por los vecinos y la ciudadanía en general, ya que representa un sitio verde público en el que la gente puede descansar o bien disfrutar como zonas de recreo con los niños o como lugar de encuentro de amigos. También es bien aprovechado para hacer ejercicios ya que muchos adultos mayores utilizan estos espacios para hacer sus caminatas bien temprano o a última hora del día, mientras que los vecinos se refugian en ellas cuando las veredas están ocupadas por los autos estacionados o mercaderías exhibidas en las aceras.
A pesar de la importancia social que representa para la ciudadanía, la mayoría de los paseos centrales de Asunción están descuidados, con las sendas peatonales destrozadas y en algunos casos son inexistentes. Cuando se trata de paseos con espacios más amplios, como los ubicados en Barrio Obrero, el abandono es aún más notorio, debido a que los bancos están rotos y el pasto crecido, especialmente en las zonas que comprende desde 5ta Avenida hasta 21 Proyectada, producto de la desidia de las autoridades comunales, así como también de los actos de vandalismo, según manifestó uno de los vecinos.
SIN BANCOS
Allí, el 80% de los asientos están descompuestos y muchos de ellos ya son inservibles debido a que solo queda la estructura de metal. Estos bancos fueron ubicados estratégicamente bajo la sombra de los árboles, para ser refugio en los días calor.
Asimismo, los senderos peatonales están destruidos y en partes incluso son prácticamente inexistentes, ya que están con las baldosas completamente rotas y no fueron reemplazadas, quedando solo con tierra.
En cuanto al aseo, este aspecto deja mucho que desear, ya que la falta de tachos de basura se nota en las bolsas de plástico que quedan esparcidas a lo largo y ancho del paseo, así como también botellas, vasos y otras basuras.
"El descontrol con los jóvenes, las barras bravas y la gente borracha, junto con el abandono de la municipalidad hacen que este espacio esté así", manifestó con melancolía Críspulo Samudio, antiguo poblador de la zona.

