Un bebé de 10 meses que tragó un clavo salió sano y salvo mediante un procedimiento llevado a cabo por el equipo médico del centro hospitalario de la Fundación Tesai. “El bebé está bien, salió de alta, tras ser sometido a un procedimiento endoscópico”, señaló el Dr. Fernando Bittinger, gerente ejecutivo, en el programa Cuenta Final Radio de Universo 970AM.
Añadió que gracias a Dios salió bien porque “estos casos pueden terminar de otra forma totalmente”, aclaró. En ese sentido, hizo un llamado a los padres a estar alertas. “Todos los que tenemos hijos sabemos que la boca es un orificio de entrada e ingresa de todo, no solo alimentos, y los padres deben prestar mucha atención a todos los niños, no solo de los bebés”, indicó.
El menor fue trasladado por sus padres desde el barrio San Isidro hasta el Hospital Distrital de Hernandarias, donde recibió las primeras atenciones médicas y luego fue derivado a la Fundación Tesái.
El profesional de la salud calificó como un drama cuando sucede este tipo de situaciones. Por ese motivo, recomendó atender los objetos que tenemos en nuestras casas o en el patio, como ser pilas desechadas en un lugar donde los chicos, niños y bebés pueden agarrar.
“En este caso, fue un clavo. A veces, son monedas que tenemos frecuentemente y otros objetos. Hueso de pollo se entiende porque puede suceder; ahora un clavo es algo bastante dramático. En el caso de las pilas son objetos corrosivos, el ácido puede destruir la mucosa”, explicó.
El médico precisó que en el caso del clavo va pasando a través de la cavidad bucal, el esófago y luego el estómago y otros órganos. “En este caso, pasó a la primera porción del intestino, a lo que llamamos duodeno”, indicó.
Advirtió que el clavo puede producir lesiones, pero el milagro hizo que no haya habido una perforación. “Gracias a Dios, los padres le llevaron a la criatura, se pudo actuar a tiempo sin ningún daño a un órgano y se fue de alta posteriormente”, apuntó.
Asimismo, dijo que estos procedimientos. “Lo hicimos en la Fundación Tesai, por medio del financiamiento de la entidad Itaipú”, subrayó. El clavo tenía aproximadamente 3 centímetros y medio de largo.
El procedimiento no se realiza con un imán. “Al paciente lo cedamos y luego se ingresa un endoscopio del tamaño de la persona e ingresa por la boca, luego por el esófago y luego se llega hasta el estómago, se examinó y por medio de una radiografía se llegó hasta el clavo en el bulbo, en la región del duodeno”, detalló.
En este caso, “gracias a Dios, salió todo bien”, concluyó.