La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) ejecuta un riguroso programa de protección orientado a catalogar las recetas, ingredientes y conocimientos de transmisión generacional que constituyen la identidad culinaria del país. La estrategia busca documentar tanto los platos posicionados internacionalmente como aquellas preparaciones tradicionales locales de la agricultura familiar que aún permanecen por descubrir en el territorio nacional.
Al argumentar la relevancia del proyecto, la jefa del Departamento de Cultura Inmaterial de la SNC, Rossana González, remarcó la necesidad de revalorizar las técnicas de cosecha y la producción campesina. “Nuestra consigna es salvaguardar nuestra gastronomía como parte de nuestra cultura. Es muy importante cuidar y proteger la cultura gastronómica propia, porque en la región hay coincidencias en platos tradicionales”, puntualizó la especialista.
La referente aclaró que la diferenciación regional no busca generar disputas de territorialidad, sino consolidar la identidad culinaria propia. “No se trata de estar compitiendo, porque el hecho de que otro país ya haya registrado un plato no significa que sea suyo. Se debe identificar y difundir la gastronomía de nuestro país”, añadió González respecto a la protección del patrimonio inmaterial.
Rescate de saberes
El relevamiento institucional permitió visibilizar preparaciones históricamente relegadas, como el Kavuré Norteño, elaboración a base de mandioca rallada que fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional. Este reconocimiento dinamizó la economía en el departamento de Concepción, donde los puestos de venta pasaron a comercializar cientos de unidades diarias y a formalizar festivales gastronómicos regionales.
De forma paralela al registro nacional proyectado para 2027, la SNC impulsó la candidatura de la chipa paraguaya ante la Unesco para obtener la distinción de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La postulación abarca no solo el dominio de las técnicas culinarias, sino también la carga simbólica y espiritual que el alimento representa para la sociedad paraguaya.
El plan de salvaguarda abarca igualmente la delimitación geográfica de recetas emblemáticas de Misiones como la chastaca, el nunga y el batiburrillo. Mediante investigaciones de campo y la concesión de denominaciones de origen, la SNC busca que cada comunidad resguarde su herencia culinaria y fortalezca la difusión de sus costumbres.