En ambas localidades se reportaron lluvias intensas, mientras todavía faltan datos para establecer el alcance de las consecuencias de los fenómenos. Foto: Gentileza
Villa del Rosario, San Solano y Caapucú fueron azotadas por el granizo, las lluvias y los intensos vientos
Compartir en redes
Una intensa caída de granizo en Villa del Rosario, departamento de San Pedro, y un fuerte temporal en Caapucú, Paraguarí, marcaron la jornada de este miércoles 21 de octubre. En ambas localidades se reportaron lluvias intensas y granizadas, mientras todavía faltan datos para establecer el alcance de las consecuencias de los fenómenos.
En Villa del Rosario, la granizada se prolongó durante varios minutos y generó preocupación entre los vecinos. El episodio estuvo acompañado por precipitaciones intensas y ráfagas de viento. Aun no se cuenta con un balance que confirme daños en esta localidad.
En Caapucú también se registraron lluvias intensas en medio de una fuerte tormenta. Los datos disponibles señalan que se aguardaban los primeros reportes para determinar si hubo daños materiales u otras consecuencias.
Respecto de los próximos días, la información sobre Villa del Rosario indica que las condiciones inestables se mantendrían durante las siguientes jornadas. Ante este escenario, las recomendaciones consignadas son mantenerse informado mediante los canales oficiales, resguardar vehículos y mascotas, evitar circular por calles anegadas y limitar las salidas durante las tormentas.
La granizada también sorprendió a pobladores de San Solano, en Santa Rosa, Misiones, acompañada de intensos vientos y lluvias. El fenómeno climático se prolongó durante unos 10 minutos. Hasta el momento no se tienen datos sobre los posibles daños en viviendas y cultivos.
Meteorología prevé mitad de semana con lluvias y tormentas
Compartir en redes
A partir de este miércoles vuelven las lluvias con ocasionales tormentas eléctricas en gran parte del territorio nacional y no se descarta que se den de manera intensa. Estas condiciones se extenderían hasta el fin de semana, acompañado de un ambiente cálido, de acuerdo con el pronóstico de la Dirección de Meteorología.
La jornada se presentará hoy cálida, con cielo mayormente nublado y vientos que soplarán del noreste, después variables. En Asunción y otros puntos del país se esperan lluvias dispersas con ocasionales tormentas eléctricas, mientras que en otras localidades se darían chaparrones. La temperatura máxima oscilará entre 24 y 32 ℃ en la región Oriental, en tanto que en la Occidental estará entre 36 y 39 ℃.
Durante la noche y madrugada ya del jueves, las tormentas podrían afectar departamentos ubicados al norte y noreste del país pudiendo ocasionar fenómeno severo. “Se estiman acumulados importantes que irán hasta los 90 mm y puntualmente superiores en algunas zonas, ráfagas de vientos en torno a 90 km/h, alta frecuencia de descargas eléctricas y probabilidad de caída de granizos”, destaca el reporte.
Para mañana, se aguarda un día cálido a caluroso, pero con tiempo inestable a nivel país. El cielo estará mayormente nublado y predominarán vientos del sector noreste. La mínima estimada oscilará entre 20 y 26 ℃, mientras que la extrema entre 27 y 37 ℃, alcanzando incluso 40 ℃ en la región del Chaco.
El boletín indica que las precipitaciones podrían darse de manera intensa en ambas regiones tanto mañana como el viernes, por lo que se recomienda realizar un seguimiento de las actualizaciones de los avisos meteorológicos emitidos.
Un informe especial advierte sobre un alto volumen de precipitaciones y ráfagas fuertes que se extenderán por cinco días, afectando principalmente a la Región Oriental. Foto: Emilio Bazán
Clima fresco y cielo nublado predominan este martes antes de las tormentas
Compartir en redes
El clima inestable y fresco marca el inicio de la jornada de este martes en gran parte del país, según el reporte emitido por la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH). Las temperaturas máximas previstas oscilarán entre los 25 y 33 °C, acompañadas de vientos del sector sureste y una cobertura nubosa persistente en la región Occidental y el norte de la Oriental, donde se podrían registrar algunas precipitaciones leves y dispersas.
Para los próximos días, el meteorólogo Juan Gamarra advierte sobre la instalación de un sistema de alta humedad y marcado desmejoramiento a partir del miércoles 21, lo que propiciará lluvias generalizadas y ocasionales tormentas eléctricas. Este fenómeno afectará con mayor intensidad a la región Oriental, así como al oeste y sur del Chaco, extendiéndose durante todo el fin de semana con acumulados hídricos significativos y vientos predominantes del norte.
En concordancia con este panorama, un informe especial de la DMH detalla que los acumulados de agua oscilarán entre 100 y 150 mm en el centro y este de la región Oriental, superando los 150 mm en puntos del sureste, mientras que en el resto del territorio se estiman entre 10 y 100 mm. Asimismo, advierte sobre una alta probabilidad de tiempo severo puntual, caracterizado por fuertes ráfagas de viento, intensas descargas eléctricas, caída de granizos y lluvias copiosas en cortos periodos.
En cuanto al pronóstico específico para Asunción, la jornada se presenta inicialmente nublada con una temperatura actual de 16,2 °C, una humedad del 61 % y vientos leves del este-sureste. Las previsiones indican una mañana fresca a cálida con marcas de 14 a 23 °C, una tarde que llegará a los 23–26 °C con cielo mayormente nublado, y una noche cálida con registros de 21 a 24 °C bajo las mismas condiciones atmosféricas.
Días frescos darán paso al calor y tormentas desde el miércoles
Compartir en redes
El inicio de este lunes se caracteriza por un ambiente frío a fresco con vientos leves del sector sureste en todo el territorio nacional. Según detalló la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH), las temperaturas irán aumentando de forma progresiva con el correr de las horas, dando paso a una tarde cálida con máximas estimadas entre 24 y 28 °C, acompañada por intervalos nubosos durante la jornada.
Para el martes se prevé la continuidad del clima fresco en las primeras horas, especialmente sobre los departamentos del centro y sur del país. Con el transcurso de la tarde el ambiente se tornará cálido, con vientos que rotarán a direcciones variables, mientras que en el norte de ambas regiones se aguarda un cielo mayormente nublado con probabilidad de lluvias dispersas.
A partir del miércoles, el reporte de la meteoróloga Aracely Fernández señala que la inestabilidad atmosférica se extenderá de manera paulatina a gran parte del país, incrementando la posibilidad de lluvias con tormentas eléctricas puntuales. Se aguarda un ambiente de cálido a caluroso y húmedo, con vientos del sector noreste, mínimas en torno a los 20 °C y máximas que oscilarán entre los 28 y 35 °C.
En la capital, Asunción, la jornada comenzó con una marca de 13,4 °C, sensación térmica equivalente, humedad del 73 % y vientos del noreste a 4 km/h. Para lo que resta del día se anticipa una mañana fresca a cálida con máximas de 21 °C, alcanzando una tarde cálida de hasta 24 °C bajo un cielo mayormente nublado, antes de un leve descenso térmico hacia la noche.
Las inundaciones históricas ya registradas en América Latina anticipan los riesgos de un escenario climático extremo, que también podría agravar las sequías y las olas de calor en distintas regiones del planeta. Foto: Ayolas/Gentileza
El Superniño amenaza con desatar una catástrofe climática sin precedentes en mil años
Compartir en redes
El planeta podría enfrentarse a uno de los episodios climáticos más extremos de su historia. El fenómeno de El Niño, que ya ha provocado inundaciones y situaciones de emergencia en América Latina, amenaza con intensificarse aún más durante los próximos meses. Si se cumplen las proyecciones más preocupantes, su magnitud podría superar los registros de los últimos mil años. Pero ¿qué está impulsando este comportamiento inusual?
La alarma se reavivó tras la detección de una segunda expansión de aguas cálidas en el océano Pacífico. Imágenes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Perú (Senamhi) muestran una nueva franja de agua caliente que se extiende desde las costas de Ecuador y Perú hacia el sureste del Pacífico, como una ramificación de la masa principal.
Este avance está elevando las temperaturas de la superficie del mar muy por encima de los valores habituales. En algunos sectores, las anomalías térmicas superan los 3 °C, una señal que aumenta la preocupación por la posible evolución del fenómeno.
El climatólogo Zeke Hausfather lanzó una advertencia contundente sobre la dimensión que podría alcanzar este episodio, indicó el medio RT este sábado, del que se hizo eco el diario Daily Mail, sostuvo que El Niño de este año podría convertirse en el más intenso en un milenio, siempre que los modelos actuales que anticipan su pico de máxima actividad se cumplan.
Una nueva expansión de las aguas cálidas del Pacífico encendió las alarmas de los especialistas. El climatólogo Zeke Hausfather advierte que el fenómeno podría alcanzar una intensidad extraordinaria. Foto: Pexels
¿A qué se debe esta intensificación?
El principal factor señalado es el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico tropical, que está favoreciendo el desarrollo y el fortalecimiento de El Niño. Este fenómeno altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia y temperatura en amplias zonas del mundo.
La aparición de una segunda franja de aguas cálidas en el Pacífico oriental refuerza las señales de que el episodio podría adquirir mayor intensidad. Sin embargo, su evolución definitiva dependerá de cómo se comporten las temperaturas oceánicas y de si las proyecciones de los modelos climáticos se mantienen en las próximas semanas.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ya había advertido sobre la persistencia del fenómeno, al estimar una probabilidad cercana al 100 % de que continúe al menos hasta febrero del próximo año. La duración prevista, sumada al calentamiento del océano, mantiene en alerta a los especialistas.
Inundaciones, sequías y calor extremo
El fortalecimiento de El Niño puede alterar las precipitaciones y provocar lluvias torrenciales e inundaciones en determinadas regiones, mientras que otras zonas podrían sufrir sequías prolongadas y temperaturas extremas.
América Latina se encuentra entre las regiones bajo especial atención por los impactos que puede ocasionar este fenómeno. Las inundaciones ya registradas alimentan los temores de que nuevos episodios de lluvias intensas agraven los daños en comunidades, viviendas, infraestructura y áreas productivas.