El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) retirará de circulación una lectura sobre Adolf Hitler incluida en los materiales de Educación en la Afectividad y Sexualidad (EASE), tras la controversia desatada por su enfoque pedagógico. El titular de la cartera, Luis Ramírez, reconoció públicamente el error en el contenido, aclaró que los libros se encuentran en fase de prueba zonal y anunció la apertura inmediata de una investigación interna para determinar responsabilidades en la cadena de revisión.
La polémica emergió a raíz de los cuestionamientos de la senadora Esperanza Martínez, quien expuso en redes sociales la lectura titulada “La historia de Adolfo”. El recurso presentaba al dictador nazi como un “político famoso” que “llegó muy alto” y planteaba un ejercicio comparativo de virtudes y defectos. La legisladora calificó la inclusión como una “burrada” y criticó el trasfondo ideológico y comercial detrás de la elaboración de este tipo de textos.
Ante las críticas, Ramírez precisó que los ejemplares no cuentan con una distribución nacional masiva, sino que forman parte de un plan piloto para evaluar la comprensión docente y la claridad metodológica. No obstante, fue categórico respecto a la improcedencia de la reseña histórica: “Este caso particular de Hitler, mi pensamiento es que no corresponde y no correspondía que se tome, habiendo tantos ejemplos que se pueden usar. Sí, eso hay que sacar, no debería estar en el material”, aseveró este martes en “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Fallas de supervisión
El ministro lamentó que el pasaje haya superado los filtros institucionales, considerando que la confección del programa EASE demandó casi dos años de revisiones cruzadas entre el Ministerio de Salud, la Niñez, la Mujer y gremios de padres. “Llevamos corregidas más de 300 páginas del libro, pero evidentemente en los últimos cursos faltó mucha más precisión y detalle”, admitió Ramírez sobre las fallas de supervisión detectadas en los tramos finales del documento.
Respecto a las eventuales sanciones administrativos o correcciones en el equipo curricular, la autoridad educativa confirmó el inicio de un proceso de indagación interna para transparentar el circuito editorial. “Categóricamente vamos a ver qué pasó. Empiezo una investigación ahora para ver qué pasó; hay una línea y una cadena bastante larga. De última, yo soy el responsable, pero sí necesitamos saber cómo pudo haberse escapado una situación que a todas luces no corresponde”, remarcó.
Finalmente, Ramírez ratificó que el plan de Educación en la Afectividad y Sexualidad continuará sujeto a evaluaciones rigurosas antes de su implementación definitiva en el sistema educativo nacional. El compromiso oficial apunta a sustituir los fragmentos cuestionados por contenidos pedagógicos acordes a los lineamientos curriculares, preservando la credibilidad del sistema y garantizando el debido control de calidad en los textos escolares.