La intensificación del fenómeno climático El Niño durante los próximos meses podría mantener elevados los niveles de los ríos de la región y aumentar el riesgo de inundaciones en las zonas ribereñas de Paraguay y Argentina.
En una información publicada este jueves, el medio argentino Infobae reportó las advertencias de la ingeniera María Alejandra Cristanchi, jefa del sector de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá, quien señaló que el fenómeno recién comienza y que su mayor intensidad se espera entre octubre y febrero.
“El Niño recién está empezando y, de acuerdo a lo que manifiestan los especialistas, se intensificará de octubre a febrero. Es un Niño muy fuerte”, afirmó Cristanchi en declaraciones a Radio Mitre.
Aumentan caudales
A continuación, la especialista explicó que las lluvias y el aumento de los caudales afectan simultáneamente a las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, en un escenario que podría extenderse durante varios meses. Por ello, la evolución del fenómeno representa un tema de interés para Paraguay, donde numerosas comunidades dependen de los ríos y están expuestas a las crecidas.
En ese contexto, Yacyretá abrió las 18 compuertas de su vertedero principal el domingo 11 de octubre, como parte de las maniobras habituales ante el incremento del agua que llega a la represa. Según la ingeniera, el punto máximo de la crecida que se registraba esta semana se esperaba entre este jueves y el viernes.
Cristanchi atribuyó el aumento del caudal a una combinación de factores: las variaciones en las descargas de centrales hidroeléctricas situadas aguas arriba y las intensas precipitaciones registradas en la cuenca del río Iguazú. La lluvia caída entre el sábado y la madrugada del domingo fue cinco veces superior a la prevista por los equipos técnicos, precisó.
La responsable de Hidrología también explicó que la distribución del agua responde al comportamiento natural del río y a las características del complejo hidroeléctrico, que cuenta con el brazo principal —donde funcionan la sala de máquinas y el vertedero— y el sector de Aña Cuá, donde se construye otra central.
Comparación
Para ilustrar la magnitud del fenómeno, indicó que el volumen de agua que se estaba liberando por el vertedero principal era comparable al caudal de las cataratas del Iguazú, estimado en unos 13.000 metros cúbicos por segundo.
La crecida ya encendía las alertas en localidades argentinas como Ituzaingó, Itatí, Paso de la Patria y Corrientes, donde, según Cristanchi, el río había alcanzado niveles que requieren considerar medidas de evacuación. La ingeniera sostuvo que las maniobras realizadas en Yacyretá permitieron reducir la intensidad del pico de la crecida.
Aunque se trata de un fenómeno natural, la evolución de El Niño obliga a mantener la vigilancia hidrológica en toda la cuenca. Para Paraguay, el comportamiento del río Paraná y de sus afluentes será clave en los próximos meses, especialmente para las comunidades ribereñas y las zonas vulnerables a inundaciones.