En conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre), la plataforma Shoka Media estrenó un programa especial que aborda de manera directa y accesible los interrogantes más comunes en torno al bienestar emocional. La propuesta reúne a Raquel Samudio, vicepresidenta de la Sociedad Paraguaya de Psiquiatría, y a Federico González, director de Dársena, en un diálogo orientado a brindar pautas claras sobre el autocuidado y la prevención.
A lo largo del encuentro, los especialistas analizan qué significa mantener un equilibrio emocional en la vida cotidiana y exponen los principales hábitos que pueden afectar la salud mental de forma paulatina. Asimismo, identifican las señales de alerta tempranas que indican cuándo una persona no se encuentra bien, destacando la necesidad de reconocer estos indicios a tiempo para evitar cuadros de mayor complejidad.
Otro punto central del espacio se enfoca en cómo acompañar de forma efectiva a familiares, amigos o compañeros de trabajo que atraviesan momentos difíciles. Los profesionales enfatizan el valor de ofrecer una escucha empática y libre de juicios, al tiempo que señalan con claridad los criterios y situaciones en los que resulta imprescindible recurrir a la orientación de un profesional de la salud.
Con una dinámica diferente centrada en la reflexión profunda de sus protagonistas, Shoka Media busca derribar prejuicios, estigmas y tabúes que aún persisten alrededor de la consulta psiquiátrica y psicológica. La entrevista remarca que buscar apoyo calificado no es un signo de debilidad, sino un acto fundamental de responsabilidad y cuidado hacia uno mismo y hacia la comunidad.
El material audiovisual completo se encuentra disponible para todo el público en el canal oficial de YouTube de Shoka Media. A través de este espacio, la plataforma invita a la audiencia a hacer una pausa, informarse y priorizar el bienestar integral en la agenda de la vida diaria.
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Salud impulsa el autocuidado y la salud mental de los adolescentes en la Expo Juventud 2026
Desde el Ministerio de Salud informaron este domingo la realización de la Expo Juventud 2026, una iniciativa orientada a promover el bienestar, la salud mental, el autocuidado y la incorporación de hábitos saludables entre los adolescentes. La actividad se desarrolló bajo el lema “Adolescentes con propósito, sanos y felices”, con propuestas educativas, recreativas y culturales.
Durante la jornada, los participantes recorrieron distintos stands de programas sanitarios, donde recibieron materiales informativos, refrigerios saludables y obsequios. También disfrutaron de actividades físicas, pausas activas, juegos y presentaciones de danzas tradicionales.
Uno de los atractivos fue la dinámica interactiva “El espejo del autocuidado”, diseñada para fortalecer la autoestima y fomentar el cuidado de la salud mental durante esta etapa de la vida.
La Expo también incluyó espacios accesibles e inclusivos, con la participación activa de integrantes de la comunidad de personas con trastorno del espectro autista (TEA), a fin de favorecer la integración y la participación de todos los asistentes.
Protagonistas
La apertura estuvo a cargo de la doctora Carolina Ruiz Zorrilla, directora general de Programas de Salud, y de la doctora María Irrazábal, directora de la Dirección de Salud Integral de la Niñez y la Adolescencia (DIRSINA). La actividad contó con la coordinación y el apoyo operativo de la Dirección General de Promoción de la Salud y la XVIII Región Sanitaria – Capital.
Con esta propuesta, el Ministerio de Salud busca acercar herramientas de prevención y generar espacios de acompañamiento que favorezcan el desarrollo integral de los adolescentes y contribuyan a una juventud paraguaya más saludable.
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Liderar sin quemar al equipo
Gabriela Teasdale
Presidenta de la Fundación Transformación Paraguay
Cerrar los ojos al final de una larga jornada laboral en Asunción suele venir acompañado de un cansancio profundo que va mucho más allá de lo físico. En los pasillos de nuestras empresas se escucha constantemente ese triste murmullo o queja de “no doy más” o el sentimiento de que en el trabajo solo importan los números y no la gente.
Exigimos resultados extraordinarios todos los días, pero muchas veces olvidamos que detrás de cada meta alcanzada hay personas de carne y hueso. La prisa por cumplir nos lleva a levantar muros invisibles llenos de jerarquías y distancia, cuando la verdadera necesidad en el mundo de los negocios actual es frenar un poco, volver a mirarnos a los ojos y liderar desde la cercanía.
Este dolor que sentimos en las organizaciones ya no es una simple percepción, sino una realidad que los datos nos ponen enfrente con mucha fuerza.
La Organización Internacional del Trabajo nos viene advirtiendo que el estrés y la sobrecarga laboral están enfermando de forma crónica a los equipos. Si miramos a nuestro propio país, las cifras de la consultora ICA revelan que el 51 % de los paraguayos señala a su empleo como la principal fuente de estrés en sus vidas.
Estamos hablando de que más de la mitad de nuestra fuerza productiva trabaja con el peso de la ansiedad sobre los hombros. No es un problema menor ni algo que podamos seguir postergando; nos enfrentamos a una epidemia silenciosa que apaga el talento y marchita el entusiasmo de nuestra gente.
El desgaste emocional también golpea con dureza los resultados financieros. La ciencia organizacional demuestra que el ausentismo y la baja productividad causados por el estrés le cuestan al mundo cerca del 1,37 % del Producto Interno Bruto global.
Frente a esto, muchos directorios cometen el error de creer que el equilibrio se soluciona con una charla motivacional de una tarde o un examen aislado. La salud integral no se compra con un evento; se construye todos los días en la forma en que un líder habla, escucha y sostiene a su equipo. La calidad de nuestro liderazgo es el factor que más influye en la salud mental de las personas que nos rodean.
El gran desafío de quienes estamos al frente de una empresa no consiste en presionar hasta el límite para alcanzar el objetivo del mes, sino en crear un espacio de seguridad psicológica.
Necesitamos derribar de una vez por todas el viejo modelo del jefe que controla todo y castiga el error. Cuando un colaborador siente que puede proponer una idea o equivocarse sin el temor a ser juzgado, activa su compromiso más genuino y su creatividad más pura. Cuidar la salud mental y guiar con humildad no nos hace débiles como empresarios, al contrario, nos da el cimiento más sólido y humano para crecer con fuerza.
Apostar por la empatía jamás va a significar descuidar la rentabilidad del negocio. Significa comprender que los mejores resultados del mañana siempre van a nacer de personas que se sientan valoradas, empoderadas, respetadas y acompañadas hoy.
La próxima vez que camines por los pasillos de tu oficina, te invito a hacer una pequeña pausa, mirar a tu alrededor y preguntarte con intencionalidad si tus decisiones diarias están construyendo un refugio seguro para tu gente o si estás alimentando ese rumor latente que destruye el bienestar y consume la cultura de la empresa.
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Más allá del Club de los 27: la historia de Presley Gerber
Presley Gerber murió a los 27 años en un centro de rehabilitación. La causa de muerte aún no fue determinada. Su historia vuelve a poner en el centro la importancia de hablar sobre salud mental, adicciones y consumo problemático de sustancias.
El hijo de Cindy Crawford tenía una carrera como modelo y el apellido de una de las figuras más reconocidas de la moda internacional. Sin embargo, detrás de esa imagen pública también existía una historia de dificultades relacionadas con la salud mental y las adicciones que el propio joven decidió compartir públicamente.
Su muerte, ocurrida el domingo 20 de septiembre en un centro de rehabilitación de Los Ángeles, fue confirmada por la familia y por la oficina del médico forense del condado. Hasta el momento, no se ha informado la causa del fallecimiento y la autopsia está pendiente.
La noticia volvió a instalar además una expresión conocida en la cultura popular: el “Club de los 27”, denominación informal utilizada para referirse a artistas y otras figuras públicas que murieron a esa edad. Entre los nombres históricamente asociados están Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse. El llamado club es, principalmente, un fenómeno cultural construido alrededor de la coincidencia de varias muertes famosas.
Una lucha que Presley decidió contar
Gerber comenzó su carrera como modelo siendo adolescente y trabajó para importantes marcas internacionales. También compartió campañas y proyectos con su hermana, Kaia Gerber.
Pero en los últimos años comenzó a hablar públicamente de sus problemas de salud mental y consumo de drogas. En 2023, durante una entrevista en el pódcast Studio 22, habló de su experiencia con la depresión y otras dificultades y expresó su deseo de que contar su historia pudiera ayudar a otras personas que atravesaban situaciones similares.
Su hermana Kaia también se refirió recientemente a la lucha de Presley contra la adicción. En una entrevista para Vogue, describió el impacto que el problema tuvo sobre toda la familia y destacó la decisión de su hermano de hablar abiertamente sobre aquello que estaba viviendo.
El relato familiar permite observar una dimensión que muchas veces queda oculta detrás de las noticias sobre personas famosas: las adicciones no afectan únicamente a quien consume, sino también a su entorno cercano, y pueden coexistir con depresión, ansiedad u otros problemas de salud mental.
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Salud mental: pedir ayuda también es parte del tratamiento
La historia de Gerber vuelve a poner el foco sobre la necesidad de hablar de salud mental sin convertirla en un estigma. Reconocer que una persona atraviesa una crisis, necesita tratamiento o tiene dificultades para controlar el consumo de una sustancia no debería ser interpretado como una debilidad.
La dependencia de drogas y medicamentos puede requerir atención profesional y un abordaje integral. En particular, el consumo de medicamentos con efectos sobre el sistema nervioso central debe realizarse bajo indicación y seguimiento médico. Medicamentos de prescripción como las benzodiacepinas pueden generar dependencia y problemas cuando se utilizan de manera inadecuada o se combinan con otras sustancias.
En el caso de Presley, algunos medios han informado que habló públicamente de medicamentos que utilizaba en relación con ataques de pánico. Sin embargo, esos antecedentes no permiten determinar qué papel pudieron tener en su fallecimiento, cuya causa todavía no fue establecida.
Más allá del “Club de los 27”
La muerte de una persona a los 27 años puede alimentar una narrativa conocida y llamativa, pero reducir una historia de salud mental y adicción a una supuesta “maldición” puede ocultar lo verdaderamente importante.
El caso de Presley Gerber deja, por ahora, una conversación más profunda: la necesidad de reconocer las señales de sufrimiento, buscar ayuda profesional a tiempo y comprender que la recuperación de una adicción puede ser un proceso largo y complejo.
Su familia había elegido acompañarlo en ese proceso y él mismo había decidido hablar públicamente sobre sus dificultades. Esa decisión contribuyó a visibilizar problemas que todavía muchas personas viven en silencio.
Mientras la investigación sobre su muerte continúa, su historia recuerda que detrás de una imagen de éxito, belleza o fama puede existir una batalla que no siempre resulta visible. Y que hablar de salud mental y consumo problemático de sustancias puede ser, en sí mismo, una forma de abrir la puerta a pedir ayuda.
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El estrés crónico: un enemigo silencioso que deteriora la salud física y mental
En una sociedad que suele romantizar el exceso de trabajo y la falta de descanso, el estrés se ha consolidado como una condición cotidiana peligrosamente normalizada. Personas comprometidas y altamente exigidas postergan el autocuidado y viven en piloto automático, ignorando que el organismo requiere un equilibrio indispensable para funcionar de manera óptima. La licenciada Liz Aguiar, psicóloga del Hospital IPS Ingavi, advierte cómo hábitos como el uso desmedido del teléfono celular o patrones inadecuados de alimentación repercuten directamente sobre el sistema nervioso.
Cuando el individuo permanece expuesto a tensiones continuas, el cuerpo entra en un estado de alerta permanente que desencadena una liberación sostenida de cortisol. Si bien esta hormona cumple una función protectora inicial, su presencia desmedida y prolongada genera un impacto profundamente dañino a nivel biológico. La especialista señala que el estrés crónico debilita el sistema inmunológico, incrementa la inflamación sistémica y altera el ciclo del sueño, proceso fundamental e insustituible para la reparación celular y el equilibrio orgánico.
Las consecuencias de mantener este ritmo de sobreexigencia trascienden el plano emocional para manifestarse en trastornos físicos concretos. La desregulación hormonal generada por el estrés crónico favorece la aparición de ansiedad, depresión y problemas digestivos, al tiempo que eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, al debilitar la capacidad de respuesta del organismo, crea un entorno favorable para el desarrollo o el agravamiento de diversas patologías.
El cuerpo emite señales claras antes de sufrir un colapso, aunque en muchos casos estas alertas suelen ser pasadas por alto por imperativos laborales o sociales. Síntomas como el cansancio persistente, la irritabilidad, las dificultades para conciliar el sueño, los dolores musculares y la falta de concentración son indicadores de que el sistema nervioso se encuentra al límite. La acumulación de esta tensión demuestra que el trabajo sin pausas no constituye un signo de compromiso, sino una dinámica acelerada de desgaste físico y mental.
Frente a este escenario, recuperar la salud requiere comprender que el bienestar no es un lujo, sino una necesidad biológica prioritaria. Establecer límites, aprender a decir “no” y moderar la autoexigencia resultan pasos fundamentales para interrumpir el ciclo del agotamiento. Dormir entre 7 y 8 horas diarias, mantener una alimentación consciente y realizar actividad física de forma regular son medidas concretas para devolverle al organismo su capacidad de autorregulación.
Finalmente, la profesional del IPS Ingavi enfatiza la importancia de la prevención y el autocuidado como prácticas continuas y no como recursos de emergencia. “La salud no es solo ausencia de enfermedad, sino equilibrio físico, emocional y mental”, concluyó Aguiar, al recordar que la búsqueda de metas personales o profesionales no debe concretarse a costa del deterioro de la propia calidad de vida.