La nueva directora del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS), doctora Cristina Ghezzi, explicó que la sobrecarga registrada en la Unidad de Emergencias se debe principalmente a las descompensaciones de patologías crónicas derivadas de la temporada de afecciones respiratorias. Las estadísticas del primer semestre revelan que el principal centro médico del país atendió a 43.000 pacientes más en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta masiva afluencia responde, según la autoridad, a que el establecimiento concentra la mayor oferta de alta complejidad y la más variada cantidad de especialistas de la red previsional.

La profesional detalló que la transición del periodo invernal impacta severamente en adultos y niños con condiciones de salud preexistentes, incrementando la demanda de atención médica inmediata por afecciones cardiovasculares, infartos, diabetes descompensadas, fallas renales e insuficiencias cardíacas. “La temporada respiratoria siempre es la línea que nos hace bailar cada año porque, si bien no es el cuadro pulmonar en sí, es el que descompensa las demás patologías en el adulto”, expresó Ghezzi a las 650 AM. Asimismo, la especialista advirtió sobre el impacto del entorno en la salud física: “Las situaciones sociales y psicosociales que pasa la persona también influencian en su estado de salud tremendamente: hipertensión, los malos hábitos que llevan a diabetes descompensadas”, manifestó.

En el ámbito de la pediatría, la directora alertó sobre un preocupante incremento de atenciones vinculadas a la salud mental y a situaciones de alta vulnerabilidad que afectan directamente el bienestar físico de la población infantil. Ghezzi sostuvo con preocupación que “es increíble cómo tenemos más niños en situaciones emocionales de autoagresiones, suicidio, intento de abuso. Estamos hablando de un montón de situaciones que afectan el bienestar”. Esta realidad añade una presión multifacética sobre las guardias pediátricas del centro asistencial, obligando a disponer de un abordaje multidisciplinario para contener estos casos de urgencia social y emocional.

Reestructuración edilicia y operativa

Para descongestionar la Unidad de Emergencias Médicas de Adultos (UEMA) y el área pediátrica, la dirección proyecta una reestructuración edilicia y operativa enfocada en separar las consultas de menor gravedad. “La mayor sobrecarga hoy es la consulta de baja complejidad. Vamos a proyectar un área un poco más separada y especializada para una consulta rápida en esa zona. En un mes por ahí tendríamos esto totalmente estructurado”, anunció la profesional médica. La estrategia contempla canalizar adecuadamente a los pacientes clasificados en los códigos verdes y azules del sistema RAC (Recepción, Acogida y Clasificación), optimizando los tiempos de respuesta.

A la par de la reorganización espacial, la administración trabaja en la agilización de estudios pendientes para acelerar las altas hospitalarias de pacientes de larga estancia. Esta medida busca dinamizar la rotación y liberar espacio en las más de 200 camas clínicas y de subespecialidades disponibles, facilitando el traslado fluido de internados desde los pasillos de Urgencias hacia las salas de recuperación. Con estas acciones, la directiva apunta a reducir sustancialmente los cuellos de botella que históricamente afectan las distintas dependencias de la institución.

Finalmente, con el propósito de frenar el desplazamiento masivo de asegurados que viajan desde el interior y zonas periféricas hacia la capital, la dirección coordina acciones con la Gerencia de Salud del IPS para potenciar la capacidad resolutiva en las redes periféricas. El plan abarca un mapeo de necesidades para fortalecer la oferta de especialistas e infraestructura en dependencias estratégicas como la Clínica 12 de Junio y otras cabeceras regionales. De este modo, se pretende descentralizar los servicios y garantizar que los pacientes reciban atención oportuna en sus comunidades de origen sin saturar el hospital de referencia.

Dejanos tu comentario