El Seminario Metropolitano será escenario, desde este martes 15 y hasta el jueves 17 de setiembre, de la Semana Social Paraguaya 2026, bajo el lema “El Bien Común en tiempo de transformaciones sociales y revolución tecnológica”. El encuentro convocado por la Pastoral Social Cáritas Paraguay y la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, junto con otras instituciones aliadas, busca abrir un espacio de reflexión profunda sobre los desafíos del contexto global y nacional actual.
El eje central de esta edición plantea una interrogante clave para el desarrollo del país: ¿Cómo orientar los cambios sociales y tecnológicos para que el progreso esté al servicio de la dignidad humana y del Bien Común? La iniciativa pretende no solo analizar las mutaciones culturales y tecno-científicas en curso, sino también construir propuestas concretas y compromisos éticos orientados a edificar una sociedad más justa, equitativa y centrada en las necesidades reales de las personas.
El marco doctrinal y reflexivo de las jornadas se sustentará en dos documentos fundamentales de la Iglesia: la Carta Pastoral sobre el Bien Común de los Obispos del Paraguay y la Carta Encíclica “Magnifica Humanitas” del Papa León XIV. Ambos textos ofrecen orientaciones éticas para cuestionar qué tipo de sociedad se está construyendo y de qué manera la innovación tecnológica debe subordinarse a la protección y al desarrollo integral del ser humano.
La programación oficial arranca este martes 15 de setiembre a las 8:30 con el acto de apertura, dando paso inmediato a la primera ponencia magistral titulada “Dos revoluciones tecnológicas, un mismo desafío”, donde se expondrá la visión eclesial frente al panorama contemporáneo. Seguidamente, se abordará el tema “Introducción a la Inteligencia Artificial a la luz de los principios de la Doctrina Social de la Iglesia”, buscando tender un puente entre la fe, la ética y las tecnologías emergentes.
La jornada inicial reunirá a destacados referentes del ámbito eclesial y académico. Entre los disertantes figura la Hermana Nancy Fretes, delegada episcopal para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica del Arzobispado; Mons. Guillermo Steckling, asesor eclesiástico del DAPAC; y Camilo Filártiga, abogado, politólogo e investigador universitario. El panel se completará con las intervenciones de Luis Benítez, secretario de la Sociedad Paraguaya de Inteligencia Artificial, y Darío Sarah, filósofo, docente e investigador.
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La industria alimentaria mira al futuro junto a Tetra Pak®
Tetra Pak® celebra tres décadas en Paraguay y proyecta una industria alimentaria más sofisticada, tecnológica y sostenible, donde la automatización y la inteligencia artificial comienzan a redefinir la competitividad.
La industria alimentaria paraguaya está entrando en una nueva etapa. Después de décadas de expansión, diversificación y adopción tecnológica, el desafío consiste en aumentar la producción y hacerla más eficiente, inteligente y sostenible.
En ese proceso, Tetra Pak® lleva 30 años como uno de los actores que acompañaron la evolución del sector. La compañía celebró este aniversario en Puerto Liebig, junto a representantes de industrias, cooperativas, organizaciones sectoriales y autoridades, en un encuentro que combinó memoria industrial y visión de futuro.
La transformación comenzó incluso antes de la instalación de su oficina local. En 1984, la Cooperativa Chortitzer incorporó la primera línea productiva de Tetra Pak® en Paraguay y lanzó la leche Trébol Larga Vida. La tecnología permitió extender la conservación de los productos, facilitar su distribución y ampliar el acceso a alimentos lácteos en distintas regiones.
En 1996, la apertura de la oficina comercial de Tetra Pak® en Asunción profundizó el vínculo con clientes, cooperativas y productores. Con el tiempo, la incorporación de nuevas tecnologías acompañó la diversificación de la industria hacia categorías como leches saborizadas, jugos, néctares, vino y derivados del tomate.
El crecimiento también encontró una dimensión estratégica en la alimentación escolar. El trabajo conjunto con la Cámara Paraguaya de Industriales Lácteos (CAPAINLAC) y organismos públicos permitió consolidar el uso de leche UHT en los programas de alimentación escolar y ampliar su distribución a diferentes regiones del país.
Hoy, la agenda es mucho más amplia. Productividad, automatización, digitalización, seguridad alimentaria y economía circular están pasando a ocupar un lugar central en las decisiones de la industria.
Uno de los avances concretos en materia de circularidad se produjo en 2023, con la inauguración de FyF, planta especializada en el reciclaje de envases de cartón para alimentos y bebidas, fortaleciendo las capacidades nacionales para la recuperación y valorización de materiales.
“Este aniversario nos ha permitido mirar hacia atrás y reconocer todo lo que la industria alimentaria paraguaya ha logrado en las últimas décadas. Nos enorgullece haber acompañado ese proceso junto a cooperativas, productores, industrias y organizaciones que apostaron por la innovación como motor de desarrollo”, señaló Ricardo Barton, director ejecutivo de Tetra Pak® Paraguay.
La próxima transformación ya tiene protagonistas. Se trata de la inteligencia artificial, automatización industrial y nuevos desarrollos en envases con mayor perfil de sostenibilidad. Tecnologías que pueden cambiar la manera en que las plantas producen, gestionan recursos y responden a las nuevas demandas del consumidor.
“Durante estos 30 años hemos acompañado la evolución de la industria alimentaria paraguaya y estamos convencidos de que los próximos años traerán nuevas oportunidades de crecimiento. Nuestro compromiso es seguir apoyando a nuestros clientes con innovación, tecnología y conocimiento para que puedan responder a las demandas de los consumidores y continuar fortaleciendo el desarrollo de la cadena alimentaria en Paraguay”, sostuvo Alejandro Chan, director general de Tetra Pak® Cono Sur.
Tres décadas después de aquella primera línea de producción, la consigna es convertir la tecnología en productividad, la sostenibilidad en competitividad y la innovación en una nueva plataforma de crecimiento para la industria paraguaya.
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Liderazgo a prueba de IA: cuando la inteligencia deja de ser el elemento diferenciador - (Parte I)
- Por la Dra. Lívia Mandelli
Durante mucho tiempo, se reconocía al líder como la persona que más sabía. Era quien mejor conocía el negocio, acumulaba experiencia y conseguía ofrecer respuestas cuando el equipo aún intentaba comprender el problema. Esta imagen tenía sentido en un mundo en el que la información y el conocimiento eran recursos escasos. Orientó carreras profesionales, ascensos y modelos de gestión. El entorno ha cambiado, pero parte de nuestras creencias sobre la autoridad continúa anclada en esta lógica.
La inteligencia artificial acelera este cambio al hacer que los análisis, los escenarios y las hipótesis sean accesibles para muchas más personas. El AI Index Report 2026, del Stanford Institute for Human-Centered Artificial Intelligence, ayuda a dimensionar la velocidad de este avance: en apenas un año, los modelos de frontera evolucionaron alrededor de 30 puntos porcentuales en el Humanity’s Last Exam, una prueba diseñada para resultar difícil incluso para sistemas avanzados. Esto no significa que la tecnología sea infalible. Todavía se equivoca, simplifica contextos y presenta desempeños muy diferentes según la tarea. Aun así, ya resulta difícil imaginar que la legitimidad futura de un líder pueda seguir sustentándose únicamente en su capacidad para procesar información y llegar rápidamente a una respuesta. Actualmente, observamos un desplazamiento evidente del poder del conocimiento; es decir, si antes los líderes eran reconocidos por sus conocimientos y por su capacidad para resolver problemas, estas dos competencias ya pueden ser desempeñadas por la IA. ¿Qué le queda entonces al liderazgo? LA RESPONSABILIDAD DECISORIA.
Es aquí donde la conversación sobre liderazgo adquiere otro matiz. Si la inteligencia analítica se vuelve más accesible, el elemento diferenciador pasa a ser la capacidad de transformar el conocimiento abundante en buenas decisiones. La IA no reduce la importancia del liderazgo; aumenta la responsabilidad de quienes definen hacia dónde se dirigirá toda esta capacidad. Una buena decisión puede adquirir escala, pero también pueden hacerlo una premisa equivocada, un sesgo inadvertido o una elección sin un responsable definido. Por ello, el desafío no consiste únicamente en aprender a utilizar nuevas herramientas. Consiste en revisar nuestra relación con la autoridad, el poder y la responsabilidad, así como en reconocer que la inteligencia y el discernimiento no son lo mismo.
DE LA AUTORIDAD DEL ESPECIALISTA AL LIDERAZGO QUE HABILITA
Muchos ejecutivos llegaron a puestos de liderazgo porque se convirtieron en excelentes solucionadores de problemas. Fueron valorados por conocer el negocio, anticipar riesgos y tomar decisiones con rapidez. Estas competencias siguen siendo importantes, pero ya no bastan como fuente exclusiva de autoridad. Una investigación presentada por el World Economic Forum en 2026 evidencia esta transición: el 97 % de los líderes de recursos humanos consultados considera que las competencias centradas en el ser humano son aún más relevantes en la era de la IA, y el 64 % afirma que sus organizaciones han pasado a valorar más la capacidad de identificar nuevos problemas que la de resolver problemas conocidos. Se trata de la transición del líder expert al líder enabler: menos concentrador de respuestas y más creador de condiciones para que diferentes inteligencias puedan contribuir.
Este cambio es más profundo de lo que parece. Una organización puede recibir una respuesta brillante para una pregunta mal formulada, automatizar un proceso que debería haber sido rediseñado o hacer más eficiente una práctica que ha perdido su razón de ser. La calidad de la respuesta no corrige la pobreza de la pregunta; en algunos casos, únicamente la disimula. El trabajo del líder comienza antes de la solución, al definir qué problema merece atención, qué criterios deben orientar la elección y quién debe participar en la conversación. Hacerlo exige conocimientos, curiosidad y humildad para admitir que la primera interpretación puede no ser la mejor.
La dimensión más delicada de esta transición se encuentra en la identidad. Cuando alguien ha sido reconocido durante muchos años por ser la persona que sabía, la democratización del conocimiento puede percibirse como una pérdida de espacio. Un profesional más joven presenta un análisis que el ejecutivo no realizó; una herramienta identifica un patrón que los especialistas no advirtieron; alguien del equipo domina una tecnología que el directivo todavía está aprendiendo a utilizar. Estas situaciones pueden despertar curiosidad o una sensación de amenaza. Los líderes que se sienten amenazados suelen centralizar, controlar y proteger el territorio que antes sustentaba su relevancia.
Los líderes más seguros realizan el movimiento contrario: acercan perspectivas, acogen el disenso y ayudan al equipo a distinguir entre evidencia, interpretación y preferencia. Su fortaleza deja de residir en ser la persona más inteligente de la sala y pasa a manifestarse en su capacidad para hacer que toda la sala piense mejor.
LA VELOCIDAD DE LA TECNOLOGÍA Y EL TIEMPO HUMANO DEL CAMBIO
Existe una diferencia importante entre instalar una tecnología e incorporarla al trabajo. La primera tarea puede incluirse en un cronograma; la segunda afecta a la identidad profesional, la confianza, las competencias y el poder. El estudio global de directores ejecutivos realizado por el IBM Institute for Business Value junto con Oxford Economics, en 2025, reveló que el 61 % de las organizaciones estaba adoptando agentes de IA y preparando su utilización a escala. Al mismo tiempo, apenas el 25 % de las iniciativas había generado el retorno esperado y solo el 16 % había alcanzado una escala empresarial. McKinsey obtuvo un resultado similar: entre los 25 factores analizados, el rediseño de los flujos de trabajo fue el que presentó una mayor relación con el impacto en los resultados operativos. Por consiguiente, adquirir tecnología dista mucho de ser lo mismo que transformar el trabajo.
Esta distancia suele aumentar cuando tratamos el tiempo humano como si avanzara a la misma velocidad que el sistema. Una herramienta cambia en cuestión de semanas; la confianza, los nuevos roles y los hábitos requieren más tiempo. Cuando la transformación afecta al lugar que una persona cree ocupar, surgen preguntas que no siempre llegan a plantearse en las reuniones: ¿sigo siendo competente? ¿Mi experiencia todavía tiene valor? ¿Tendré autonomía o seré únicamente alguien que confirma lo que el sistema recomienda? Ignorar estas preguntas no acelera la adopción. Puede generar un uso superficial, una resistencia silenciosa y una conformidad pública que, en la práctica, preserva la antigua forma de trabajar.
Por esta razón, la cultura y el liderazgo forman parte de la estrategia de IA. Amy Edmondson demostró que aprender en equipo implica riesgos interpersonales: pedir ayuda, admitir un error, discrepar y presentar información incómoda. Cuando las personas temen ser castigadas o parecer incompetentes, protegen su propia imagen y ocultan precisamente las señales que la organización necesita. La seguridad psicológica no implica una ausencia de exigencia; consiste en un entorno en el que el rigor y la franqueza coexisten. En la adopción de la IA, esto significa contar con líderes capaces de decir “todavía no lo sé”, equipos autorizados a cuestionar las recomendaciones y errores analizados antes de que adquieran escala. Si los líderes fingen comprenderlo todo y tratan cada duda como una forma de resistencia, la tecnología podrá implementarse, pero el aprendizaje no tendrá lugar.
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Universitarios debaten sobre el impacto de la IA en la comunicación
Universitarios paraguayos pusieron en debate el impacto de la inteligencia artificial en los medios de comunicación, y de manera especial en la radiodifusión.
Más de 60 estudiantes de Comunicación Audiovisual y Ciencias de la Comunicación participaron de un encuentro con el periodista y productor argentino Horacio Barrios, quien compartió su experiencia sobre el oficio periodístico y los desafíos que presenta hoy día la radio.
Para el comunicador, la radio no solo es un vehículo, es puente, cultura y construcción de identidad y pertenencia.
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Asimismo, analizó los cambios que atraviesa la comunicación y la irrupción de la inteligencia artificial. En ese sentido, plantea si la tecnología viene a complementar o reemplazar el trabajo humano.
La actividad, denominada “Gracias por la radio”, fue organizada por ambas carreras de una universidad privada como parte de los trabajos de extensión universitaria que complementan la formación del alumnado.
Durante la conferencia, Barrios abordó la evolución de la radio y los medios, la producción, las nuevas tecnologías y el impacto de la IA.
El encuentro permitió a los estudiantes acercarse a la experiencia de un profesional del sector y conocer los desafíos y oportunidades que plantea el actual escenario de la comunicación.
Por otro lado, el conferencista compartió aspectos de su trayectoria profesional. Es periodista, locutor, productor e investigador independiente con amplia trayectoria en radio, es autor de libros y de más de 300 artículos sobre radiodifusión, con investigaciones de alcance internacional.
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“Fuerzas negativas”: Trump cuestiona a los que piden frenar el desarrollo de la IA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tachó este domingo de “fuerzas negativas” a las voces que piden ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), una opinión expresada por los gigantes de esta tecnología cuando se multiplican las advertencias sobre sus riesgos.
“Creo que hay muchas fuerzas negativas que están sacando el tema cuando no deberían hacerlo, y están planteando cosas que no van a suceder”, declaró el presidente republicano a la prensa durante su visita a Irlanda.
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Estas declaraciones se producen pocos días después de que el investigador de IA, Jacob Coxon, decidiera abandonar esta industria tras acusar a las empresas estadounidenses OpenAI y Anthropic de “jugar con nuestras vidas” en la carrera por desarrollar modelos capaces de automejorarse.
Coxon, de 27 años, hizo sonar la alarma tras haber pasado los tres últimos años preentrenando modelos de IA, primero en OpenAI y luego, este año, en su rival Anthropic, al que consideraba más cauto en su enfoque.
Preentrenamiento
El preentrenamiento es la etapa en la que los modelos de IA absorben cantidades ingentes de datos. “Las personas que construyen IA creen firmemente que podría matarnos a todos antes de que termine la década”, afirmó en una publicación en X.
Esta revelación llevó al director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, el sábado, a instar a las empresas a que frenen su rápido desarrollo, en medio de la creciente preocupación por los riesgos de los sistemas informáticos “superinteligentes”.
El jefe de OpenAI, Sam Altman, y Elon Musk, propietario de xAI, intervinieron rápidamente para apoyar el diagnóstico de Amodei, mientras aumenta la presión para mejorar la supervisión. Altman también declaró en una entrevista publicada el sábado que su empresa no saldrá a bolsa este año, alegando preocupaciones de seguridad.
Fuente: AFP