El Colegio Cristo Rey invita a participar de una rueda de prensa y mesa testimonial con motivo de los 50 años de la intervención realizada a la institución en el año 1976, durante el régimen de Alfredo Stroessner, donde el Colegio Cristo Rey fue intervenido por el Estado paraguayo, en un contexto de fuerte control y persecución a instituciones y personas vinculadas a espacios de pensamiento crítico y compromiso social.
El evento denominado “Memoria que Transforma” se realizará el miércoles 30 de setiembre de 2026, a partir de las 10:00 horas, en el teatro del Colegio Cristo Rey, ubicado en avenida Ygatimí entre Montevideo y Colón, en la ciudad de Asunción. Los organizadores piden confirmar asistencia al 0971322280.
“A 50 años de aquellos acontecimientos, queremos hacer memoria, recuperar testimonios y reflexionar sobre una experiencia que forma parte de nuestra historia e identidad, pero al mismo tiempo un pasado del cual hay que hacer memoria para seguir transformando la realidad nacional”, señala una nota de prensa de la institución.
El encuentro contará con el periodista Mario Ferreiro (exalumno) como moderador, y en la mesa testimonial al periodista Carlos Martini (exalumno), Guillermina Kanonnikoff, viuda del profesor Mario Schaerer Prono; y el padre Máximo Mendoza Coronel, sj. Provincial de la Compañía de Jesús en Paraguay. Luego de los testimonios quedará habilitado un espacio para preguntas de la prensa.
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Estudiantes rescatan en maquetas la memoria de edificios históricos de Encarnación
Estudiantes de la carrera de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Encarnación (UNAE) rescataron el legado edilicio de la ciudad mediante la elaboración de maquetas a escala. El trabajo académico permitió reconstruir la memoria visual de cinco edificaciones emblemáticas que desaparecieron durante las transformaciones urbanas vinculadas a las obras de la represa de Yacyretá.
La exposición “Construyendo Memorias: Rescate edilicio de la antigua Encarnación”, presentada el pasado jueves 15 de octubre en el campus universitario, expuso los resultados de un proyecto desarrollado por estudiantes del Taller de Arquitectura VII de la Facultad de Ciencias, Arte y Tecnología. La muestra reunió réplicas a escala 1:25 del Antiguo Correo, la Antigua Aduana, la Casa Ramírez, la Casa Bertoni y la Estación de Trenes, complementadas con detalladas fichas técnicas.
El acto de apertura estuvo presidio por la rectora de la UNAE, Dra. Nadia Czeraniuk, con la participación del decano de la facultad y director de la carrera, Arq. César Aquino, junto a la presidenta de la Asociación Civil Memoria Viva, Arq. Graciela Kasprzyk Jasinski. Las autoridades destacaron el impacto del proyecto para la divulgación y salvaguarda de la historia urbana itapuaense.
Durante la jornada, los universitarios explicaron sus investigaciones a docentes, familias y miembros de la comunidad local. Los trabajos expuestos integraron el estudio riguroso de la historia edilicia con técnicas avanzadas de representación arquitectónica, consolidando un proceso de formación profesional con fuerte compromiso social y cultural.
La iniciativa no solo permitió recuperar de forma tangible una porción significativa del patrimonio perdido de Encarnación, sino que también constituye un valioso legado didáctico. El material documental y las estructuras a escala quedarán como acervo cultural para que las futuras generaciones puedan conocer el valor arquitectónico de la antigua ciudad.
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Alumnos de la Chacarita presentan proyectos científicos
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La escuela agrícola que transforma la leche en productos de alto valor
Por: Antonella Mateu
Con producción artesanal, formación técnica y premios internacionales, la quesería de la Escuela Agrícola Cerrito demuestra cómo la educación puede convertirse en una unidad productiva con identidad propia, empleo de capacidades y potencial de mercado.
De 300 a 1.500 litros de leche. En Cerrito, Benjamín Aceval, el aprendizaje también se mide en kilos de queso. La quesería de la Escuela Agrícola Cerrito, dependiente de la Fundación Paraguaya, combina formación práctica y producción con una apuesta por agregar valor a la materia prima local.
Bajo la dirección del maestro quesero Ricardo Negrete, los estudiantes participan en las distintas etapas del proceso de producción de queso. Según explicó el ingeniero en alimentos Carlos Penayo, la fábrica pasó de trabajar con una tina de 300 litros a otra con capacidad de 1.500 litros, un salto que amplía su escala productiva.
Actualmente, elaboran quesos dos veces por semana, los martes y jueves, y producen aproximadamente 120 kilos semanales. Como la leche del establecimiento no alcanza para cubrir la demanda, complementan el abastecimiento con compras a dos proveedores de la zona.
Una escuela que produce y compite. La fábrica funciona también como aula, ya que los estudiantes de distintos cursos aprenden sobre higiene, manipulación de alimentos, elaboración, corte, envasado y etiquetado. Los alumnos más avanzados cumplen el rol de monitores y acompañan a sus compañeros de niveles inferiores.
La propuesta conecta educación y actividad económica para formar jóvenes con conocimientos técnicos mientras se desarrolla una línea de productos con identidad y calidad diferenciada.
Medallas que abren mercado. El Queso Azul Cerrito es el emblema de la marca. Ganó una medalla de oro en el Concurso Internacional de Quesos del Nuevo Mundo, en Chile, y se distingue por su sabor intenso. Su maridaje recomendado incluye miel local o mermelada de locotes.
El Queso Ibérico Cerrito, elaborado con leche de vaca y cabra, también obtuvo múltiples medallas de bronce en esa competencia, en distintas categorías.
La oferta incluye quesos tiernos y madurados, además de bondiolas, grisines y dulces artesanales. Los productos se comercializan en la recepción del Hotel Cerrito y en los supermercados Casa Rica y Superseis.
Más que una especialidad gastronómica, Cerrito construye un modelo donde la capacitación y la producción con valor agregado pueden convertirse en una oportunidad de negocio.
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Cementerio de la Recoleta, un paseo por la historia
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza / Imagoteca
Un 20 de octubre de 1842 fue creado en conjunto con la decisión de prohibir la inhumación en las iglesias, marcando un hito en la vida de Asunción. Un grupo de historiadores y activistas culturales organiza un tour guiado para conocer a los personajes que yacen allí. Aquí algunos datos relevantes de ese recorrido y del camposanto emblemático de nuestro país.
“La Asociación Cultural Mandu’arã pretende demostrar que hacer un paseo por la Recoleta es realmente hacer un recorrido por la historia misma del Paraguay”, define Eduardo Ortiz Mereles, uno de los historiadores que componen el activo grupo de actividades de divulgación histórica.
“Este cementerio es lugar de descanso de muchas figuras emblemáticas, desde presidentes y militares hasta artistas y líderes comunitarios que han dejado una huella indeleble en el país. Cada mausoleo, con su particular estilo arquitectónico, cuenta una historia que invita a los visitantes a sumergirse en el pasado y a reflexionar sobre el legado de estos personajes”, apunta.
“Por otro lado, la mezcla de estilos arquitectónicos que se pueden observar en el lugar, desde el gótico, neoclásico, posmoderno hasta toques contemporáneos, hace que cada visita sea una experiencia visual impresionante. La arquitectura misma es un testimonio del tiempo y una representación de la evolución de las creencias y las costumbres del pueblo paraguayo”, recuerda invitando a visitarlos en sus redes sociales para agendarse en el próximo tour.
Ortiz Mereles es docente e investigador, miembro de la Asociación Cultural Mandu’arã (ACM). En esta entrevista, habla de la historia y cuenta algunas particularidades del camposanto más antiguo del país.
–¿Cómo nace el cementerio de la Recoleta y por qué?
–Ubicado en uno de los barrios más antiguos de Asunción, el cementerio de la Recoleta debe su nombre a los franciscanos recoletos, de quienes se tiene registro se instalaron en el año 1725 cuando se propuso al Cabildo de Asunción la creación de un convento recoleto a cargo de fray Pedro del Castillo. Para 1729, los recoletos ya contaban con un hospicio denominado Recolección de Jesús María, la iglesia y una pequeña huerta. Con la licencia real obtenida en 1748. Cuando en 1824 el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia suprimió por decreto las comunidades religiosas en el Paraguay, los recoletos tuvieron que abandonar el convento que más tarde sería utilizado como cementerio. Finalmente, luego de la muerte de Francia, los cónsules Carlos Antonio López y Mariano Roque Alonso decretan la prohibición de enterrar cadáveres en el interior de las iglesias y crean en el antiguo solar de los frailes el cementerio general de la Recoleta el 20 de octubre de 1842, según obra en el documento que forma parte del acervo del Archivo Nacional de Asunción (ANA).
–Fue un proceso de años, ¿verdad?
–Así es, para 1829 la iglesia conventual se convirtió en parroquia de la Recoleta, en tanto que el convento pasó a ser cuartel de Caballería. Ese año, durante el gobierno de Francia, nuevamente se considera la creación del cementerio, esta vez sobre los reales del convento, pero todo quedó de nuevo sin realizarse. A su vez, los recoletos rehicieron su convento en el lugar donde hoy está la iglesia homónima, cuya construcción fuera ordenada en 1853 durante el gobierno de don Carlos Antonio López e inaugurada en 1860 por el mismo gobernante.
RECORRIDOS GUIADOS
–¿Cómo comenzaron con los tours y cuándo será el próximo?
–El necroturismo se realiza en todo el mundo y Mandu’arã lo organiza desde el año 2012 y con la innovación de la recreación de los personajes por miembros de la Aso desde el año 2013 hasta la fecha. Generalmente se realizan dos o tres recorridos anuales en los meses de abril, junio y octubre. Durante el recorrido, miembros voluntarios de la Asociación, que no son actores profesionales, personifican a algunos de los más representativos “moradores” del lugar y a través de ellos dan vida a sus historias y a lo que representaron. El otro objetivo de Mandu’arã es despertar la curiosidad de los ciudadanos hacia la historia, contada a través de los mismos personajes, a través de un formato diferente, divertido y ameno. La invitación al público en general e interesados se realiza a través de las redes sociales de Mandu’arã (Instagram, Facebook y X, y por los medios de prensa que generalmente cubren actividades culturales en la ciudad capital.
–¿Qué tumbas famosas alberga y cuáles recomiendan visitar?
–Las personas que visitan el cementerio pueden acercarse a conocer la historia paraguaya a través de los personajes que reposan allí. Si bien es cierto existen muchos personajes del ámbito militar y civil de la historia de nuestro país cuyos restos descansan en ese cementerio, podemos recordar entre otros a Silvio Pettirossi, expresidentes de la República como Patricio Escobar, Juan B. Gill, Eligio Ayala, Eusebio Ayala, Manuel Gondra y Andrés Rodríguez. También están José Segundo Decoud, Gualberto Cardús Huerta, mayor Eduardo Vera, Gral. José Eduvigis Díaz (sus restos fueron trasladados al Panteón, pero la tumba permanece en la Recoleta), Eugenio y Alejandrino Garay, almirante José Bozzano, Cnel. Juan Crisóstomo Centurión, las hermanas Adela y Celsa Speratti, Serafina Dávalos, los artistas Luis Alberto del Paraná, Herminio Giménez, Maneco Galeano; la compañera del mariscal López, doña Elisa Alicia Lynch, y una de sus hijas, Corina Adelaida Lynch, por citar solo algunos.
RETORNO DEL PÚBLICO
–¿Qué devoluciones vienen recibiendo de la gente que participa del tour?
–Las personas que asistieron al evento, que es organizado para todo público dentro del marco de respeto hacia el lugar, refieren siempre la calidad de la actividad, elogiando a la organización de la misma. El tour, salvo algunas excepciones, recibe opiniones altamente positivas, destacando la experiencia como una forma diferente, única y atrapante de aprender la historia del Paraguay.
–¿Qué se destaca y qué se critica?
–En principio la dramatización, elogian las personificaciones realizadas por miembros voluntarios de la asociación, que recordamos no son actores, sino que cada uno estudia a sus personajes para luego darles vida con su toque personal. La gente valora aprender la historia “contada por sus propios personajes” históricos y destacan el esfuerzo en el vestuario y la actuación de los miembros de la Asociación. Para muchos, la actividad despierta un interés por la cultura, ya que la misma les permite aprender datos históricos y anécdotas que nunca antes les enseñaron en las aulas escolares.
ASPECTOS A MEJORAR
–¿Cuáles son algunas dificultades que suelen experimentar durante estos recorridos?
–En cuanto a los puntos negativos encontramos los problemas de audio, ya que, en ocasiones de alta concurrencia masiva, algunos participantes han comentado que se dificulta escuchar a los personajes, sugiriendo el uso de mejores sistemas de micrófonos o megáfonos; y por el estado del cementerio que, aunque es ajeno a la organización, varios visitantes lamentan el descuido en muchas zonas del lugar, mencionando la presencia de panteones abandonados, dañados y siendo víctimas de saqueos y robos.
–¿Qué entienden que se podría hacer para mejorar la experiencia de la visita a la Recoleta?
–Como vimos en los comentarios negativos, queremos convertir los mismos en críticas constructivas y nos centraremos en dos cuestiones a mejorar: el audio y la iluminación. Al ser grupos numerosos, se necesitan mejores equipos de sonido y altavoces para los guías y voluntarios que recrean a los personajes. En cuanto a la iluminación, es necesaria en los dos paseos principales y especialmente en la zona de atrás, donde están las hermanas Celsa y Adela Speratti, donde la oscuridad es total en el lugar. También se pueden señalizar algunos de los lugares principales para que el recorrido sea más didáctico.