El cardenal Adalberto Martínez Flores emitió un mensaje especial este domingo con motivo del Día del Agente de Policía, haciendo llegar su saludo, gratitud y reconocimiento a todos los hombres y mujeres de la Policía Nacional del Paraguay, por su vocación de servicio, entrega y compromiso con la protección de la vida y la paz social.
“Ser policía es asumir una vocación de servicio que exige entrega, disciplina, fortaleza y una permanente disposición para cuidar la vida, proteger a las personas, preservar el orden y contribuir a la paz social”, destacó el religioso.
Asimismo, elevó una oración por los agentes fallecidos en cumplimiento del deber y acompaña con cercanía a sus familias. “Recordamos con gratitud a todos los policías fallecidos, especialmente a quienes entregaron su vida en cumplimiento del deber”, manifestó.
Recordó de manera especial a Atilio Martínez Barrios y Herminio Ojeda González, asesinados recientemente en el puesto de Naranjito, Canindeyú. Igualmente, al suboficial ayudante Martín Mendoza, del Grupo Lince, fallecido en el operativo Veneratio, y a muchos otros agentes por su testimonio de valentía y entrega.
Por otro lado, pidió la protección y la guía de santa Rosa de Lima para el personal policial. “Que ella cuide a cada agente, proteja a sus familias y los inspire a servir siempre con rectitud, humanidad y compromiso con el bien común”, expresó el prelado.
Celebración en Caacupé
También en Caacupé, numerosos uniformados participaron de la misa central en la Basílica Santuario. Durante la celebración, monseñor Ricardo Valenzuela hizo un llamado a la humildad y a la justicia, instando a los miembros de la Policía Nacional a desempeñar su labor con profunda vocación de servicio y protección a las familias paraguayas, al tiempo que encomendó sus vidas y su misión al amparo divino.
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