El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) informó que este jueves iniciará el operativo de retiro de estructuras publicitarias instaladas de manera irregular en la franja de dominio de la ruta Luque-San Bernardino.
Los trabajos se desarrollarán sobre la denominada Ecovía y el tránsito será restringido momentáneamente a manera de seguridad. El objetivo es mejorar la visibilidad para los conductores que transitan por la zona; asimismo, reforzar la seguridad vial y facilitar la continuidad de las obras de acceso y salida rápida de Asunción.
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El procedimiento comenzará a las 13:00 y durará aproximadamente 40 minutos, con interrupciones temporales y controladas del tránsito, según aviso de la institución. Las tareas de remoción de cartelería contarán con el acompañamiento de la Patrulla Caminera, señalización preventiva y personal de apoyo.
Se recomienda a los conductores prever posibles demoras, reducir la velocidad, extremar las precauciones y respetar las indicaciones. Con esta medida se podrá dar continuidad a la ejecución de la Red Vial Estructurante, contribuyendo a mejorar las condiciones de seguridad vial para los usuarios de este corredor estratégico.
La intervención se sustenta en la Ley n.º 5016/14 Nacional de Tránsito y Seguridad Vial, que prohíbe instalar dentro de la franja de dominio elementos que afecten la visibilidad, dificulten la señalización o generen riesgos para los conductores.
Con estas acciones, el MOPC apunta a ordenar progresivamente las franjas de dominio bajo su responsabilidad, reducir la polución visual y preservar espacios viales despejados y seguros, priorizando mejores condiciones de visibilidad y circulación.
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El pueblo donde hoy manda la balsa y mañana pasará el comercio de Sudamérica
Carmelo Peralta, una pequeña localidad del Alto Paraguay conocida por la pesca, la ganadería y su cercanía con el Pantanal, está a las puertas de la mayor transformación de su historia. El Puente Bioceánico promete convertir este rincón del Chaco en un nuevo eje del comercio regional, atrayendo inversiones, empleo y desarrollo.
Durante décadas, llegar a Carmelo Peralta significó internarse en el inmenso Chaco paraguayo hasta encontrarse con un paisaje en el que el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.
Frente al ancho cauce del río Paraguay, la pequeña comunidad de poco más de 4.000 habitantes ha vivido históricamente mirando hacia la ciudad brasileña de Porto Murtinho, separada apenas por el río, pero unida únicamente por balsas y pequeñas embarcaciones.
Ese escenario, que durante años definió la vida cotidiana de la frontera, está a punto de cambiar para siempre.
El histórico empalme del Puente Bioceánico no solo une dos estructuras de hormigón. También conecta dos modelos de desarrollo. De un lado queda la imagen de un pueblo aislado, dependiente de un cruce fluvial sujeto a horarios y condiciones climáticas. Del otro comienza a dibujarse una plataforma logística llamada a integrar el corazón de Sudamérica con los puertos del océano Pacífico.
Quien conoce la zona entiende por qué la expectativa es enorme. El tránsito todavía es escaso, las noches conservan el silencio característico del Chaco y el río continúa marcando el ritmo de la frontera. Sin embargo, detrás de esa tranquilidad ya empiezan a aparecer señales del cambio.
Durante la construcción del puente comenzaron a instalarse nuevos servicios, aumentó la demanda de alojamientos, crecieron los pequeños comercios y muchas familias encontraron una oportunidad laboral que hasta hace pocos años parecía imposible. La obra llegó a movilizar alrededor de 500 trabajadores de manera directa y varios centenares más en actividades vinculadas al transporte, la alimentación, el hospedaje y los servicios.
El impacto económico apenas comienza. Para el asesor técnico de la Unidad Ejecutora de Defensas Costeras y Puentes del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), ingeniero Félix Zelaya, el verdadero desafío empieza cuando el puente entre en funcionamiento.
La expectativa es que surjan centros logísticos, depósitos, estaciones de servicio, talleres mecánicos, hoteles, restaurantes y nuevos emprendimientos tanto en Carmelo Peralta como en Mariscal Estigarribia y Pozo Hondo, puntos estratégicos del Corredor Bioceánico.
La transformación no responde únicamente a una obra vial. Es el resultado de un proyecto regional que comenzó a tomar forma el 21 de diciembre de 2015, cuando Argentina, Brasil, Chile y Paraguay suscribieron la Declaración de Asunción para impulsar un corredor capaz de integrar los océanos Atlántico y Pacífico mediante una moderna infraestructura de transporte.
Paraguay asumió entonces el compromiso de desarrollar su tramo dentro del corredor. Ese compromiso se tradujo en casi 650 kilómetros de nuevas rutas pavimentadas, entre ellas la PY15, que conecta Loma Plata con Carmelo Peralta, mientras Brasil avanza en la conexión con la BR-267 hasta Campo Grande.
La importancia económica del corredor trasciende las fronteras nacionales. Una vez plenamente operativo permitirá reducir hasta dos semanas el tiempo de transporte de mercancías hacia los mercados asiáticos, disminuyendo la dependencia de rutas marítimas tradicionales como el Canal de Panamá y el Estrecho de Magallanes.
Para un país exportador como Paraguay, esa reducción de tiempos representa menores costos logísticos, mayor competitividad y nuevas oportunidades para productos agroindustriales, carnes, granos y manufacturas.
Sin embargo, construir el puente fue casi tan complejo como imaginar su impacto. Cuando las obras comenzaron en enero de 2022, el acceso todavía dependía de caminos de tierra. Muchos materiales debieron llegar por vía fluvial y otros fueron importados desde Alemania, Italia, China e India. Incluso hubo equipos que tuvieron que transportarse por vía aérea para no alterar el cronograma de ejecución.
La logística exigió una coordinación permanente entre autoridades paraguayas y brasileñas. Cada traslado de personal, maquinaria, hormigón o acero requería cumplir procedimientos aduaneros y de navegación propios de una obra binacional. A ello se sumaban las dificultades climáticas del Chaco: temperaturas extremas, fuertes vientos que obligaban a detener las grúas y lluvias que complicaban el acceso terrestre.
A pesar de esas condiciones, uno de los mayores orgullos del proyecto fue el protagonismo paraguayo. Cerca del 90 % de la mano de obra estuvo integrada por trabajadores nacionales y decenas de jóvenes ingenieros recibieron capacitación en una especialidad prácticamente inédita en el país: la construcción y fiscalización de puentes atirantados de gran porte.
Ese conocimiento permanecerá mucho después de finalizada la obra y constituye uno de los legados menos visibles, pero posiblemente más valiosos del proyecto.
Mientras tanto, Carmelo Peralta continúa ofreciendo la misma postal que cautiva a quienes llegan por primera vez: pescadores preparando sus embarcaciones, comunidades indígenas que mantienen vivas sus tradiciones artesanales, establecimientos ganaderos que dominan el paisaje y el Pantanal, uno de los humedales más importantes del planeta, como vecino privilegiado y atractivo para el turismo de naturaleza.
Hoy todavía es la balsa la que marca el ritmo del cruce fronterizo. Camiones, automóviles y pasajeros esperan su turno para atravesar el río Paraguay. En pocos meses esa imagen comenzará a formar parte de la historia.
Cuando se habilite oficialmente el Puente Bioceánico, el tránsito dejará de depender de horarios y embarcaciones. En su lugar aparecerá una conexión permanente entre Paraguay y Brasil que no solo facilitará el movimiento de personas y mercancías, sino que reposicionará al Chaco paraguayo dentro del mapa logístico sudamericano.
Para los habitantes de Carmelo Peralta, el puente representa mucho más que una nueva infraestructura. Es la posibilidad de que una comunidad históricamente alejada de los grandes centros económicos deje de ser el final del camino para convertirse, por primera vez, en la puerta de entrada de un corredor continental. Ese cambio podría redefinir el futuro de toda la región y consolidar al Chaco como uno de los nuevos motores del desarrollo económico paraguayo.
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Alliana celebra apoyo de ambas cámaras del Congreso
El vicepresidente agradeció al Congreso Nacional por la sanción de dos proyectos de ley que habilitan financiamiento externo para obras de conectividad vial en distintas regiones del país.
La Cámara de Diputados sancionó el proyecto que aprueba un préstamo de USD 75 millones destinado al programa de mejoramiento de la conectividad rural, a cargo del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). La iniciativa había generado un impasse entre algunos diputados y el senador Silvio Ovelar. Previo a la sesión extraordinaria de ayer, Alliana se reunió con el presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre, y otros legisladores, en su rol de nexo entre el Ejecutivo y el Legislativo, para respaldar la aprobación del proyecto.
“La aprobación del crédito de USD 75 millones para caminos rurales es una muy buena noticia para varios departamentos de nuestro país. Mi agradecimiento a los diputados nacionales por acompañar este proyecto, que permitirá mejorar los caminos, conectar comunidades y facilitar el trabajo de miles de compatriotas”, señaló el vicepresidente.
TAMBIÉN EN SENADORES
Por su parte, la Cámara de Senadores aprobó por unanimidad el contrato de préstamo con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) para financiar la construcción del Corredor Bioceánico Suroeste, obra estratégica de casi 200 kilómetros de asfalto que unirá Yabebyry con Pilar y beneficiará especialmente a los departamentos de Misiones y Ñeembucú.
“Agradezco a la Honorable Cámara de Senadores por la aprobación del financiamiento para hacer realidad el Corredor Suroeste, una obra largamente esperada por nuestra gente.
Después de tantos años de espera, seguimos dando pasos firmes para saldar una deuda histórica con Misiones y Ñeembucú. Vamos a seguir cumpliendo y llevando obras donde durante décadas solo hubo promesas”, expresó Alliana a través de su cuenta de X.
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Diputados sanciona crédito de USD 75 millones para mejorar la conectividad rural
La Cámara de Diputados sancionó este miércoles el proyecto de ley que aprueba un contrato de préstamo por hasta USD 75 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinado al financiamiento del Programa de Mejoramiento de la Conectividad Rural, que será ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (Mopc).
El proyecto contempla el mejoramiento de 123,79 kilómetros de caminos vecinales en los departamentos de Alto Paraná, Canindeyú, Caazapá y Caaguazú, con intervenciones destinadas a garantizar una mejor conectividad y transitabilidad durante todo el año, según fundamenta el citado proyecto de ley.
En Caaguazú se prevé intervenir 60,25 kilómetros, incluyendo los tramos Cristo Rey–Asentamiento 24.000–A Norte–Carpa Cue, Carayaó–Cerro Corá–Nicolás Bo y Ruta 13–Bella Vista, beneficiando directamente a más de 92.000 habitantes.
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Asimismo, el programa contempla la construcción e intervención de puentes estratégicos que totalizan 315 metros, distribuidos en los departamentos de Caaguazú, San Pedro, Concepción, Canindeyú, Itapúa y Alto Paraná.
El diputado Néstor Castellano ofició como vocero de la Comisión de Presupuesto y destacó los alcances de la iniciativa.
Explicó que los fondos permitirán intervenir aproximadamente 150 kilómetros de caminos rurales y construir más de 300 metros de puentes en ocho departamentos del país.
Finalmente, el proyecto fue aprobado con 52 votos, tras lo cual se dispuso su remisión al Poder Ejecutivo para su promulgación.
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Avanzan obras de la primera ruta de hormigón y llegan a casi 30 kilómetros
La primera ruta de hormigón del país está tomando forma, teniendo en cuenta que el pavimento rígido actualmente se extiende por casi 30 kilómetros, según el último reporte publicado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Se trata de la obra de la PY05, vía que cubre el tramo comprendido entre Pozo Colorado y Concepción, una conexión estratégica entre el Chaco y la región Oriental.
Según el informe correspondiente a julio de 2026, fueron construidos 25,63 kilómetros de calzada completa y otros 3,88 kilómetros de media calzada en ambos lotes, totalizando 29,51 kilómetros de pavimento rígido ejecutados. El lote A registra un avance físico acumulado del 46,17 %, mientras que el lote B alcanza el 28,31 %.
Detalles de la obra
Según el informe de la cartera de Estado, durante julio se certificaron labores por G. 39.309.434.353, correspondientes a las empresas contratistas de ambos sectores.
La intervención abarca 90 kilómetros y permitirá disponer de una ruta más segura, resistente y preparada para acompañar el crecimiento del tránsito en el norte del país. La vía una vez concluida beneficiará a unas 400.000 personas. Se espera, además, que la ruta proporcione a Concepción un especial impulso como polo logístico e industrial del norte de la región Oriental.
La obra representa una inversión superior a G. 611.000 millones, financiada por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata (Fonplata).
Los trabajos están distribuidos en dos lotes. El lote A es ejecutado por el Consorcio Avanza Chaco, mientras que el lote B está a cargo de Ecomipa S.A.
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