Este miércoles, Policía Rodoviaria Federal (PRF) de Brasil detuvo a un camionero de nacionalidad paraguaya que transportaba unos 300 kilos de presunta cocaína en el tanque de combustible de su camión. La droga fue detectada por los canes y los efectivos lograron localizar la droga en un compartimento especial.
Según el reporte emitido por los intervinientes del vecino país, la captura del ciudadano paraguayo e incautación de las sustancias se logró en la carretera BR-277, en el municipio de Balsa Nova en la localidad de Curitiba. Conducía un tractocamión de color blanco y llevaba cargamento de trigo.
Cuando llegó en el kilómetro 146 el conductor de 47 años fue detenido por los policías para realizar un control de rutina, la inspección consistió en verificar todo el camión con ayuda del los canes antidrogas. Uno de estos dio la alerta en el tanque del combustible, que fue desarmado y se logró detectar la sustancia.
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Tras retirar los paquetes que estaban embalados, en un compartimento que fue preparada con la intención de confundir a los canes con el olor a combustible, se pudo confirmar que se trataba de 298 kilos de presunta cocaína. Este camión llevaba trigo y en los documentos decía que debía descargar en la ciudad de Curitiba.
El compatriota fue detenido y luego se ordenó que sea trasladado a la sede de la Policía Federal en Curitiba. El mismo será procesado por el hecho punible de tráfico de drogas. Este hombre confesó que la sustancia ilegal debía llegar hasta el estado de Santa Catarina.
Los controles se han reforzando en zona de la frontera y especialmente a vehículos procedentes del país debido a que en las últimas semanas se detectaron varios cargamentos que iban del Paraguay con destino al Brasil.
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Detienen en Brasil a sospechoso de 16 homicidios disfrazado de mujer con un bebé
Las fuerzas de seguridad brasileñas capturaron a un hombre a quien le atribuyen al menos 16 homicidios desde mayo, y que al momento de ser detenido estaba vestido de mujer y tenía un bebé en brazos, informó el viernes la policía a la AFP. El individuo, de 33 años, fue arrestado el pasado domingo tras 30 horas de cerco policial en una zona boscosa del estado de Paraíba conocida como Vale do Mamanguape, en el nordeste de Brasil.
El sospechoso vestía ropa de mujer y usaba una larga peluca negra, según imágenes obtenidas por la AFP. La policía dijo en un comunicado que vestía así para evadir su captura, y que también llevaba un bebé en brazos. “A pesar de que el investigado relató su participación en 80 homicidios, la Policía Civil confirma su participación en 16 homicidios en la región, de los cuales 11 fueron confesados en el interrogatorio”, indicó la fuerza a la AFP.
Esos 16 homicidios fueron cometidos desde mayo. Se desconoce quiénes eran las víctimas ni cómo eran cometidos los crímenes. Semanas antes de su detención, había logrado escapar tras un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, que lo consideran miembro de un grupo criminal “ultraviolento”.
En un video de su interrogatorio al que accedió la AFP, el hombre relató que actuaba por cuenta propia y negó tener vínculos con facciones del crimen organizado.
Por el contrario, aseguró que todas sus víctimas estaban “vinculadas al mundo del crimen” y que buscaba hacer su propia justicia ante amenazas contra él y su familia. “Nunca actué contra ningún padre de familia, madre de familia, trabajador”, declaró, al tiempo que negó ser “una persona psicópata”.
Dijo también que perpetró su primer homicidio a los 13 años. En el enfrentamiento antes de su captura, la policía incautó en un campamento chalecos antibalas, la culata de una subametralladora y más de 100 municiones, que el hombre reconoció como propios durante el interrogatorio.
Fuente: AFP.
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Brasil aumenta a 28 años la pena a Marcelo Piloto por crimen en prisión de joven paraguaya
La Justicia Federal de Brasil elevó a 28 años, un mes y 15 días de prisión la condena contra el peligroso criminal brasileño Marcelo Fernando Pinheiro Veiga, alias “Marcelo Piloto”, por el feminicidio de la joven paraguaya Lidia Meza Burgos, ocurrido el 17 de noviembre de 2018. La decisión modifica el fallo de primera instancia que había fijado la pena en 24 años de cárcel.
El sangriento hecho se registró en el interior de la Agrupación Especializada de la Policía Nacional en Asunción, donde el procesado se hallaba recluido. Según la investigación, Pinheiro Veiga atacó a la joven de 18 años con un cuchillo de mesa, infligiéndole 53 estocadas. La hipótesis fiscal sostuvo que el homicidio fue perpetrado de manera premeditada para abrir una nueva causa penal en Paraguay y frenar su inminente expulsión o extradición a Brasil.
Marcelo Piloto es reconocido como uno de los líderes históricos y principales proveedores de armas y drogas del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas de la región. Tras ser detenido en Encarnación en diciembre de 2017 tras permanecer prófugo de la justicia brasileña desde 2007, su presencia en Asunción representó una permanente amenaza a la seguridad nacional, lo que desencadenó su posterior expulsión vía decreto presidencial a pocos días del atroz crimen.
La investigación en territorio paraguayo estuvo liderada inicialmente por la fiscal María Irene Álvarez, quien recolectó las evidencias decisivas en la escena del crimen. Posteriormente, la causa fue encauzada por la Unidad Especializada de Asuntos Internacionales del Ministerio Público, a cargo del fiscal adjunto Manuel Doldán, para la transferencia formal de los antecedentes y medios probatorios a los estrados judiciales del país vecino.
El incremento del castigo penal responde al recurso de apelación presentado por el Ministerio Público Federal de Brasil, que demandó una sanción más severa acorde a la crueldad del hecho. La resolución judicial dispone además que el condenado deberá cumplir la totalidad de la pena bajo un régimen cerrado y de máxima seguridad en una prisión federal.
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Publicación internacional destaca el gran rescate de animales liderado por paraguayo durante la construcción de Itaipú
La BBC News Mundo se hizo eco del operativo Mymba Kuéra, consistente en el rescate de más de 30.000 animales cuando se construyó la represa de Itaipú.
El material, elaborado por Alejandra Martins, recordó que el ingeniero agrónomo paraguayo Darío Pérez Chena lideró uno de los mayores rescates de fauna silvestre en la historia de América Latina.
El compatriota, quien entonces trabajaba para la Entidad Binacional Itaipú, dirigió el equipo que en 1982 salvó a miles de animales, entre monos, armadillos, víboras, tarántulas.
La construcción de la represa de Itaipú llevó nueve años y en ella trabajaron cerca de 40 mil personas. Para realizar las obras en terreno seco fue necesario excavar un canal para desviar temporalmente el río.
En 1982, finalizados los trabajos, todo estaba listo para abrir las compuertas del canal y comenzar a llenar el gigantesco embalse de la represa, de unos 1.350 km cuadrados.
Pero la zona que quedaría inundada estaba en un enorme ecosistema, el Bosque Atlántico del Alto Paraná, una de las áreas de biodiversidad más ricas del planeta. Alberga cerca de 20.000 especies de plantas y al menos 2.000 especies de animales, incluyendo jaguares y pumas, además de 400 especies de aves.
La construcción de Itaipú coincidió con una nueva era en ecología. Brasil y Paraguay asumieron la tarea de rescatar la fauna silvestre. En el lado paraguayo, el proyecto de recuperación de fauna fue llamado Mymba Kuéra, expresión guaraní que significa “los animales”.
Los preparativos para el rescate llevaron varios años, e incluyeron realizar un inventario de toda el área afectada en la que trabajaron botánicos, zoólogos e ingenieros forestales, entre otros.
“El relevo permitió constituir un gran archivo de la fauna paraguaya, contribuimos mucho al conocimiento sobre esa zona”, relató el ingeniero Pérez Chena a la BBC.
El inventario fue la base del operativo de rescate, que sería realizado por un equipo de 189 personas lideradas por Pérez Chena. Los rescatistas se desplazaban en lanchas y se comunicaban entre sí por radio, a menudo en guaraní.
“El personal fue muy bien seleccionado. Tratamos de llevar toda gente joven, no más de 40, 45 años, que sepa nadar, que tenga buena vista, buen oído”, recordó.
Además había un equipo de apoyo de otras 150 personas, entre médicos, enfermeros, pilotos de helicóptero, mecánicos y bomberos.
Los rescatistas fueron entrenados por técnicos brasileños y de otros países.
“Con ese bagaje de conocimiento y de recursos humanos nos largamos a la aventura un día 13 de octubre del año 82”, contó el agrónomo.
Aquel 13 de octubre se cerraron las compuertas del canal de desvío y comenzó a inundarse la zona del embalse.
Mientras el agua subía se inició el rescate de animales. Al comienzo se recuperaron pocos, pero la cifra aumentó rápidamente hasta alcanzar un máximo de más de 600 en un solo día. “Salvamos solamente los animales que no sabían nadar. Hemos salvado monas con su hijo pequeñito colgado en el cuello. Parecía que lloraban de perder su libertad”, relató el entrevistado.
Los trabajadores estaban entrenados para lidiar con animales agresivos o tarántulas y serpientes venenosas. “En cada lancha teníamos un kit con suero antiofídico para ser usado en casos de emergencia”, recordó.
Pérez Chena no esperaba tener que rescatar aves, pero también salvaron a muchas. “Encontramos aves en el agua chapoteando. Subían a las ramas de los árboles a buscar insectos y a veces se les mojaban las plumas de la cola, que es el timón. Tuvimos que comenzar a buscar jaulas especiales para recoger las aves”.
El operativo de rescate se prolongó hasta el 10 de enero de 1983.
“En total salvamos 27.150 animales. El 45 % fueron víboras. Y de esas la mitad eran ponzoñosas”.
En el lado brasileño había menos bosque y más áreas de cultivo, por lo que se rescataron menos animales, unos 11.000. “Si sumamos todo son casi 39.000 animales, un récord para América del Sur hasta hoy día”.
Muchos de los animales fueron trasladados a más de 100.000 hectáreas de áreas protegidas en el mismo ecosistema de Bosque Atlántico.
Cientos de víboras fueron enviadas al Instituto Butantán en Sao Paulo, un centro líder en investigaciones biológicas y en la elaboración de sueros antiofídicos y otros fármacos.
Algunos armadillos negros (o armadillos de seis rayas) acabaron en Japón.
Pérez Chena reconoce que, a pesar del vasto operativo, muchos animales no pudieron ser rescatados. “Hemos salvado a muchos animales, pero probablemente hayan muerto muchos más. Por ejemplo, insectos. No sabemos cuántos animales con su guarida bajo tierra pasaron a formar parte de la materia orgánica del suelo”, señaló.
Pérez Chena tiene ahora 87 años y vive en Asunción con su esposa Lucina. El matrimonio tiene cuatro hijos y 12 nietos.
El rescate de fauna de 1982 sentó las bases para reservas y proyectos de biodiversidad actuales como el Centro Ambiental Tekotopa de Itaipú, en la ciudad paraguaya de Hernandarias.
A lo largo de los años el operativo Mymba Kuéra ha tenido numerosos reconocimientos. “Fuimos galardonados con algunos títulos internacionales como grandes defensores de la naturaleza. Pero lo más lindo tal vez es que hemos hecho algo positivo por la biodiversidad de esa zona”.
Darío Pérez Chena cree que es importante seguir dando a conocer cómo fue aquel histórico rescate. “A veces la gente dice lo pasado pisado. Sin embargo, el pasado debe enseñar a no cometer los mismos errores”, dijo el ingeniero paraguayo a la BBC.
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Policía Federal rescató a paraguayos en supuesta situación irregular en una granja de Brasil
En el marco de un operativo conjunto entre la Policía Federal y el Ministerio de Trabajo de Brasil, se pudo lograr el rescate de varios paraguayos que estaban en una granja situada en Puerto Murtinho, estado de Mato Grosso do Sul. Las autoridades de dicho país sospechan que los compatriotas trabajaban en situación irregular en una granja perteneciente al candidato a diputado federal Aparecido Carlos Bernardo.
De acuerdo con el informe oficial, un total de 23 trabajadores en situación irregular fueron localizados en una propiedad perteneciente al candidato a diputado. Según la publicación del medio G1, los compatriotas no se encontraban registrados como trabajadores de manera formal, además de sufrir una retención de sus salarios y verse impedidos de abandonar las instalaciones.
La Policía Federal recibió una denuncia contra dicho establecimiento por supuestamente reclutar trabajadores extranjeros y mantenerlos en la propiedad en una situación de vulnerabilidad. Durante el allanamiento, los intervinientes también incautaron 14 armas de fuego, incluyendo fusiles de grueso calibre, además de municiones. Dichas armas no estaban registradas y a algunas les habían borrado los números de serie.
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En declaraciones a G1, Bernardo negó las denuncias en su contra, afirmando que sus empleados no se encuentran registrados formalmente por decisión personal. Asimismo, señaló que les brinda todas las comodidades, distribuyendo sus tareas en turnos y proveyéndoles aire acondicionado.
El político y empresario -quien es propietario de la Universidad Interamericana y fue CEO de la Universidad Central de Pedro Juan Caballero- sostuvo que la operación llevada a cabo en su granja es resultado de una “persecución política”, negando la existencia de trabajos forzosos o situaciones fuera de lo habitual. Asimismo, el político estaría ligado a otras actividades presuntamente ilícitas que están bajo investigación del Brasil y de Paraguay.
Igualmente, la sede actual de la Universidad Interamericana pertenece a la firma Ypyta y se encuentra en pleno litigio judicial en Asunción.
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