Concejales de Santa Rosa, Misiones, aprobaron una declaración de emergencia distrital con el objetivo de iniciar medidas preventivas contra los efectos del fenómeno El Niño. La presidenta de la Junta Municipal, Patricia Cristaldo, argumentó que la medida servirá para coordinar acciones que reduzcan el impacto del fenómeno climático en los sectores más vulnerables del distrito.
En ese sentido, recordó que el distrito se caracteriza por una economía sustentada en la agricultura, la horticultura y la ganadería familiar. De ahí la importancia de anticipar medidas para proteger a los pequeños productores.
A la par, se conformó el Consejo de Emergencia Distrital, que será presidido por el intendente Oreste Bower. Estará acompañado de la concejal departamental Ada Báez, en la vicepresidencia. Entre las principales preocupaciones de las autoridades locales y regionales se hallan la situación de los caminos y la conectividad. Los tramos de tierra ubicados en zonas consideradas críticas en casos de lluvias intensas.
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Asimismo, el sector educativo ya trabaja en planes de contingencia a fin de evitar la suspensión de clases. En caso necesario, se impartirán clases virtuales y los alimentos correspondientes a la merienda y almuerzo escolar se entregará directamente a las familias, según adelantaron los ediles.
Por otro lado, se prevé asistir a trabajadores informales y de albañilería que se vean afectador por largos periodos de mal tiempo. Igualmente, medidas de rescate preventivo y alimentaria para el ganado vacuno.
En la semana se convocará a una reunión ampliada, de manera a involucrar a representantes de todos los sectores sociales y económicos al Consejo de Emergencia Distrital. La idea es gestionar recursos ante la Gobernación, la SEN y otras instituciones.
Según estimaciones de Meteorología, el fenómeno climático comenzaría a manifestarse a fines de agosto y se instalaría con todo a fin de año y principios del 2027.
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Amplify convierte las pantallas publicitarias en señales de emergencia ante raudales
La iniciativa transforma la cartelería digital de la ciudad en una herramienta de alerta en tiempo real, con tres sensores que monitorean el nivel del agua y activan alertas en 20 pantallas digitales, para advertir zonas de riesgo y guiar a las personas hacia vías seguras durante lluvias intensas.
En Asunción, una calle puede pasar de ser transitable a convertirse en una trampa en cuestión de segundos. Frente a esa realidad, Amplify presenta una iniciativa que redefine el rol de la publicidad exterior: usar pantallas urbanas para advertir, orientar y ayudar a salvar vidas ante raudales.
El sistema funciona a partir de tres sensores instalados en puntos críticos de la capital: avenida España casi Sacramento, avenida General Santos y Fernando de la Mora, y avenida Aviadores del Chaco casi Vasconcellos.
Cuando el nivel del agua alcanza una condición de riesgo, las pantallas digitales de Amplify interrumpen su contenido habitual y activan automáticamente mensajes de emergencia con señalización de peligro e indicaciones de desvío hacia vías seguras para peatones y conductores.
La propuesta responde a una problemática recurrente en la ciudad. Durante lluvias intensas, avenidas, cruces y calles específicas se transforman rápidamente en zonas de alto riesgo. Aunque muchas de estas áreas son conocidas, la velocidad y la fuerza del agua suelen ser subestimadas por quienes intentan circular por ellas.
“Las personas no siempre dimensionan el peligro real de los raudales. Y lo más grave es que estos puntos se repiten una y otra vez. Sabemos dónde ocurre, sabemos cuándo puede ocurrir y ahora queremos que la ciudad también pueda advertirlo a tiempo”, afirma Sebastián Ruiz Díaz, Gerente General de Amplify.
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A diferencia de una campaña tradicional, esta iniciativa no utiliza la vía pública para fines comerciales, sino para actuar. En momentos críticos, la infraestructura publicitaria deja de emitir mensajes promocionales y pasa a cumplir una función vital: convertirse en señalética urbana para evitar zonas comprometidas.
“Cuando el agua sube, cada segundo cuenta. Por eso pusimos nuestra red al servicio de la comunidad, para una respuesta inmediata. No se trata solo de comunicar un riesgo, sino de intervenir en el momento exacto, en el lugar exacto, para que las personas puedan tomar una decisión a tiempo”, agrega Sebastián Ruiz Díaz, Gerente General de Amplify.
El proyecto contempla el mapeo de zonas vulnerables, la instalación de sensores de nivel de agua y la activación automática de piezas de emergencia en soportes digitales de vía pública. Esta iniciativa busca impulsar una nueva forma de pensar la infraestructura urbana: tecnología, comunicación y espacio público trabajando juntos para proteger a la ciudadanía.
La iniciativa marca un precedente para la publicidad exterior en Paraguay, demostrando que los medios urbanos también pueden cumplir un rol activo en la prevención, la seguridad y la respuesta ante emergencias climáticas.
Sobre Amplify
Amplify es una compañía paraguaya especializada en medios y publicidad exterior OOH. A través de creatividad, tecnología e innovación, desarrolla soluciones de comunicación con impacto real en la ciudad y en la vida de las personas.
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Maíz seco, vacas raquíticas: El Niño arrasa Centroamérica con la peor sequía
El árido Corredor Seco Centroamericano sufre los estragos de la peor sequía que la población recuerda debido al fenómeno El Niño: la comida escasea y los campesinos se apresuran a vender el ganado antes de que muera. “A veces me pongo a llorar. A veces uno come, a veces no”, cuenta Lidia Ochoa en San Lorenzo, en el sur de Honduras. La zona es parte del corredor seco que también abarca áreas de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Aquí viven más de 10 millones de personas y 80 % de los pequeños productores son pobres, según la ONU.
Acostumbrados a eventos climáticos extremos, la población está desconcertada por la severidad del fenómeno que amenaza con intensificarse a niveles históricos. “Nunca habíamos visto algo como esto”, dice Ochoa, de 76 años. En esta época del año la parcela de su paisano Francisco Molina, agricultor y ganadero de 48 años, debería estar cubierta de maíz. Pero es un campo árido rodeado de osamentas de ganado donde el calor sofoca. La escena se repite en El Salvador.
“Es el primer año que hemos visto esta escasez y esta necesidad de agua”, cuenta María de la Paz Portillo, de 31 años, administradora de un tanque cada vez más seco que surte a la comunidad de El Matazano (noreste). En la zona el termómetro ha llegado al récord de 42°C. El Niño, una variación natural del clima que ocurre cada dos a siete años, eleva las temperaturas superficiales en el centro y este del Pacífico ecuatorial, lo que genera cambios globales en vientos y lluvias, así como condiciones meteorológicas erráticas.
Racionar la comida
Ante la pérdida de cultivos generalmente destinados al autoconsumo, algunos campesinos están reduciendo las comidas o se ven forzados a comprar lo que normalmente producen.
Aunque los gobiernos han declarado el estado de emergencia, su ayuda parece insuficiente y varias comunidades dependen del apoyo de oenegés.
“Todas las cosechas de maíz se van a perder”, afirma la líder indígena Elvira Pasá desde una lejana aldea del municipio de Cunén, en el norte de Guatemala, país con serios problemas de desnutrición infantil que se agravan con la sequía.
Sus vecinos, cuenta, ya compran maíz 50 % más caro de lo normal.
“Comemos con una tortilla y no volvemos a comer más porque todo está carísimo”, se lamenta Lidia Ochoa en Honduras.
Antaño el tanque de agua de El Matazano daba para abastecer permanentemente a medio centenar de familias y llenar un depósito donde vecinos criaban unas 1.000 tilapias para consumo y venta.
Pero dejaron los peces y reservan el agua para usos prioritarios.
“Nos está afectando porque (...) no estamos consumiendo tilapia, y también en lo económico porque era un sustento”, afirma María del Carmen Portillo, de 32 años, en este poblado salvadoreño.
El Niño, que según meteorólogos alcanzará su apogeo a fin de año, podría dejar sin suficiente alimento a 16 millones de personas en América Latina, dijo a la AFP Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
Según expertos, las repercusiones del fenómeno continuarán hasta bien entrado 2027.
En Panamá el canal interoceánico, que funciona con agua dulce, ya se vio obligado a reducir el tránsito de buques.
Vacas muertas
La falta de agua también ha dejado sin alimento al ganado, al punto que en San Lorenzo algunos productores se ven obligados a venderlo a precios muy bajos antes de que muera.
Un centenar de vacas han perecido en esta aldea hondureña en los últimos meses. Las osamentas rodean las parcelas secas y establos donde los granjeros ordeñan animales raquíticos.
Desde que la sequía se intensificó en junio, Darwin Cruz tuvo que vender dos de sus vacas lecheras y otra murió. Le quedan tres que producen la cuarta parte de lo habitual.
Para un pequeño productor como él es un duro golpe, pues con ese ingreso financia la alimentación de su esposa y dos hijas.
Cruz se pregunta qué hará si no llueve y su respuesta es un lamento: “Vender mis vaquitas”.
Algunos moradores como la salvadoreña Vilma Ortiz, de 53 años, intentan arreglárselas produciendo con menos agua.
Para ello construyó un invernadero en El Matazano y en lugar de tomates sembró chiles, un fruto que le dijeron es “más valiente” ante la sequía.
Pero el panorama en esta región de tierras agrietadas es sombrío. “La verdad es que ya me está dando miedo porque no sabemos con qué vamos a vivir”, confiesa Elvira Pasá en su comunidad guatemalteca.
Fuente: AFP.
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El Niño: preparan plan ante posible impacto en el agro
Contempla tres etapas: la comunicación y alerta temprana, las acciones durante una emergencia y la rehabilitación.
Representantes del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), liderados por el viceministro de la cartera, Juan Molinas, y Édgar Mayeregger, participaron de un encuentro en la Cámara de Diputados, donde se abordaron las diferentes acciones de previsibilidad ante posibles escenarios que dejará el fenómeno El Niño. Al respecto, Mayeregger comentó en contacto con La Nación/Nación Media que se trató de una convocatoria para poner en marcha plan de contingencia que permita enfrentar el evento en el sector agrícola con varias instituciones. “Nosotros como agricultura fuimos a presentar la propuesta y cada uno de ellos, lógicamente, cada institución aparte y posteriormente entonces tener algunas acciones con este plan de contingencia”, señaló.
Indicó que existe una reunión fijada por la comisión para la próxima semana, en la que se espera abordar algunos puntos relacionados. “Creo que llegaremos con algunos puntos mucho más claros, pero ya la agricultura hace bastante tiempo lo tiene decidido. Hay que definir los números que es lo que le estaría encargando a las otras instituciones responsables de los recursos”, manifestó. El plan del MAG contempla tres etapas: la comunicación y alerta temprana, las acciones durante una emergencia y la rehabilitación. “Primeramente, la alerta temprana, posteriormente ya estando en emergencia qué acciones tomar y por último la rehabilitación, entonces, a partir de ahí se empieza a trabajar en el área agrícola, nosotros solamente trabajamos en el tema agrario, no nos involucramos en otro que no sea nuestra área”, sostuvo.
Respecto a la posibilidad de que el fenómeno El Niño sea severo, señaló que todos los modelos y todos los pronósticos hablan de esa posibilidad y que se debe observar su evolución y el impacto que pueda generar.
“Y hay que ver cómo eso va evolucionando y también analizando el impacto que pueda generar en el que se empiece a ver algunas señales de que ya tenemos algo en Paraguay”, agregó. Sobre el momento en que podría comenzar a impactar en el país, explicó que normalmente existe un retraso respecto a otros países.
“Normalmente en nuestro país siempre hay como una suerte de tiempos de retraso. A partir de setiembre quizás ya sea un poco más generosa la lluvia y se espera que el impacto mayor esté en octubre, noviembre, diciembre”, indicó. En cuanto a los sectores agrícolas que podrían verse afectados, mencionó a los cultivos de soja, maíz, sésamo, poroto y la producción hortícola. “Todo lo que es producción grande en ese periodo de primavera”, expresó.
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EE. UU. desmantela normas climáticas
La noticia surge cuando el mundo registró temperaturas récord en agosto y Estados Unidos experimentó su verano más caluroso.
La administración del presidente Donald Trump eliminó los límites a las emisiones de carbono de las centrales eléctricas de carbón y gas, en la última de una serie de medidas que desmantelan las regulaciones destinadas a frenar el cambio climático.
Los cambios, anunciados durante una reunión de ministros de energía del G20 en Houston, revierten las medidas introducidas durante la presidencia de Joe Biden. El Gobierno propone además detener futuras regulaciones sobre el sector energético, que representa aproximadamente una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del país.
“Durante más de 15 años, las administraciones de Obama y Biden emprendieron una guerra contra el carbón para destruir la energía confiable y asequible”, declaró ayer Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA).
La noticia surge cuando el mundo registró temperaturas récord en agosto y Estados Unidos experimentó su verano más caluroso.
Según científicos, el principal causante del calentamiento global es la quema de combustibles fósiles. Este año, el calentamiento provocado por el ser humano se suma a un fenómeno meteorológico de El Niño intenso.