Efectivos de las Fuerzas Armadas de la Nación intensifican tareas preventivas ante la llegada del fenómeno El Niño, realizando limpieza de cauces hídricos y drenajes. Los trabajos son ejecutados por personal especializado del Comando de Ingeniería del Ejército y del Comando Logístico, empleando maquinaria pesada y equipos técnicos para intervenir canales, arroyos y zonas vulnerables a la acumulación de agua.
Este lunes, la limpieza de cauces hídricos se centra en la ciudad de San Lorenzo, con presencia del ministro de Defensa Nacional, Óscar González. El propósito es mejorar el escurrimiento de las lluvias anunciadas para los próximos meses y reducir el riesgo de inundaciones.
Estas acciones forman parte del plan integral de preparación impulsado por las Fuerzas Armadas, en coordinación con diversas instituciones del Estado, ante eventuales emergencias.
La institución informó además que mantiene organizados y disponibles sus recursos humanos y logísticos para brindar asistencia inmediata a la población en caso de ser necesario. De esta manera, las fuerzas militares reafirman su compromiso de brindar apoyo a la población, desplegando recursos humanos y materiales con anticipación.
Entre las acciones previstas se encuentran evacuaciones, apoyo a comunidades afectadas y distribución de ayuda humanitaria.
Asimismo, el Ministerio de Defensa Nacional hace un llamado a la ciudadanía a colaborar, evitando arrojar residuos, escombros o desperdicios en arroyos, cauces, riberas y desagües pluviales.
En ese sentido, las autoridades recuerdan que la prevención es una tarea compartida y la colaboración ciudadana resulta fundamental para minimizar el impacto de los fenómenos climáticos.
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El Niño obliga a la reducción del tránsito de buques en el canal de Panamá
El canal de Panamá puso en marcha este viernes un plan para reducir el tránsito de buques debido al descenso de lluvias por el fenómeno climático de El Niño. La ruta, que conecta el océano Pacífico con el Atlántico y por donde pasa el 5 % del comercio marítimo mundial, reducirá progresivamente de 36 a 32 el número de cruces diarios, según anunció la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
La vía funciona con agua de lluvia que almacena en los lagos artificiales de Gatún y Alhajuela, que han disminuido su nivel por la sequía generada por el Niño, que se perfila como el más intenso jamás registrado y obligó a declarar en alerta a todo el país. Se han registrado “precipitaciones inferiores a las previstas en la cuenca hidrográfica del canal”, por lo que se requieren “acciones adicionales” para respaldar la sostenibilidad de las operaciones a largo plazo, señaló la ACP.
Este viernes están previstos 34 cruces y desde el 15 de septiembre serán 32 el máximo de embarcaciones que transitarán por la ruta panameña. Según información suministrada a la AFP por la autoridad canalera, el buque con bandera de Singapur Bow Tanaka, utilizado para transportar productos químicos, fue el primero en acceder a la vía interoceánica bajo las nuevas restricciones.
Lo hizo por las esclusas de Miraflores, en Ciudad de Panamá, en el Pacífico, sobre las 02H00 (07H00) de este viernes. Según el sitio especializado vesselfinder.com va en dirección a Houston (Estados Unidos).
Le siguió hacia la misma ciudad estadounidense, media hora después, el Gas Changjiang, por las esclusas de Cocolí, en Arraiján, contiguo a la capital panameña. Este barco, también de Singapur, transporta habitualmente gas licuado de petróleo.
Por el Atlántico, el primero fue el portavehículos con bandera de Bahamas Hamabo Leader. Accedió pasadas las 2:45 (7:45) por las esclusas de Agua Clara, en la provincia caribeña de Colón.
La ACP, una entidad estatal autónoma, puso en marcha meses atrás otras medidas de ahorro de agua, y pasó a limitar el calado de las embarcaciones (nivel al que se hunden).
A partir del 1 de octubre no podrá ser mayor a 14,48 metros. Inicialmente estaba en 15,24. Se reduce porque a menor calado menos desplazamiento de agua. En 2023, El Niño obligó a bajar de 38 a 22 el número de tránsitos diarios debido a que los lagos estuvieron en niveles mínimos. La ACP no descartó tomar nuevas medidas restrictivas en función de las lluvias que se produzcan en las próximas semanas.
Fuente: AFP.
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El Niño amenaza con desatar un nuevo caos climático y enciende las alarmas en todo el planeta
Un pronóstico preocupante sobre El Niño pone al mundo en alerta ante la posibilidad de que el fenómeno climático se fortalezca durante los próximos meses y provoque una cadena de eventos extremos en distintas partes del planeta. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que existe una probabilidad cercana al 100 % de que las condiciones asociadas al fenómeno persistan, al menos, hasta febrero de 2027.
El escenario genera preocupación por el potencial incremento de inundaciones, períodos de sequía extrema y olas de calor intensas, fenómenos que podrían afectar simultáneamente a poblaciones, sistemas productivos y servicios esenciales en diferentes regiones.
De acuerdo con las proyecciones difundidas por la OMM y de las que se hace eco RT, El Niño ya se encuentra consolidado y existe la posibilidad de que evolucione hacia un episodio muy fuerte o extremadamente intenso en los próximos meses.
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Calentamiento del Pacífico
Uno de los principales factores detrás de esta evolución es el inusual calentamiento de las aguas del Pacífico tropical. Los registros utilizados para monitorear el fenómeno muestran un marcado incremento de las temperaturas superficiales del océano entre mayo y agosto de este año, con anomalías que llegaron hasta 2,6 °C por encima de los valores habituales.
La magnitud del calentamiento alimenta los temores de que el fenómeno termine alterando con mayor fuerza los patrones meteorológicos y multiplique los episodios extremos. El impacto, según las advertencias internacionales, podría sentirse en áreas donde las comunidades ya enfrentan condiciones climáticas adversas.
Ante la amenaza, la OMM y los servicios meteorológicos de distintos países comenzaron a reforzar planes de preparación, vigilancia y sistemas de alerta temprana, con especial atención a las poblaciones que presentan mayor vulnerabilidad frente a desastres naturales.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, advirtió sobre la capacidad de este episodio para generar consecuencias importantes tanto para las comunidades como para las economías. El organismo también coordina acciones con agencias humanitarias para anticiparse a posibles impactos en sectores estratégicos.
Entre las áreas que podrían quedar bajo presión se encuentran la agricultura, la salud, la generación y distribución de energía y la disponibilidad de recursos hídricos. El temor es que una intensificación de El Niño termine profundizando problemas ya existentes y obligue a varios países a enfrentar, al mismo tiempo, fenómenos meteorológicos de gran intensidad.
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La ONU alerta sobre un fenómeno de El Niño “muy fuerte” que se extenderá hasta febrero
El fenómeno de El Niño promete ser “muy fuerte” en los próximos meses y es casi seguro que durará hasta febrero, advirtió este jueves la agencia climática de Naciones Unidas. Este evento meteorológico natural aumenta las temperaturas de la superficie en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, lo que tiene el poder de desencadenar cambios en los patrones de vientos, presión y lluvias de todo el planeta.
En América Latina, países como Panamá y El Salvador se declararon en emergencia para enfrentar este episodio de El Niño, que ya obligó incluso a reducir el tráfico de buques por la vía interoceánica panameña. Ecuador, por su parte, impuso la alerta roja ante la fuerte intensificación del fenómeno.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), El Niño alcanzará su punto máximo hacia finales de este año, aunque sus repercusiones en el clima continuarán hasta bien entrado el 2027. “El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, y los riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo”, afirmó la agencia de la ONU.
En una rueda de prensa posterior, la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, enfatizó que el actual episodio “podría ser más potente que todo lo observado desde que arrancó nuestro monitoreo” hace cuatro décadas. Aunque no es causado por el cambio climático, los científicos esperan que El Niño agrave las temperaturas de un planeta que ya se está calentando por la quema de combustibles fósiles, al tiempo que intensifica los fenómenos meteorológicos extremos.
“El Niño se está volviendo gigantesco ante nuestros ojos”, alertó el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres. “La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se encuentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando. Las temperaturas de la superficie del mar están aumentando, las temperaturas siguen subiendo y el mundo se encuentra en la zona de peligro del clima extremo”, añadió en un comunicado.
“Golpe devastador” para las economías
El Niño suele alcanzar su punto máximo a finales de año, pero el calor de los océanos se libera más lentamente a la atmósfera, lo que eleva las temperaturas globales durante los 12 meses siguientes. El año más caluroso registrado fue el 2024, tras el último El Niño. “Este El Niño excepcional (...) tiene el potencial de asestar un golpe devastador a las comunidades y economías de todo el mundo”, dijo la directora de la OMM, Celeste Saulo.
“Ya estamos viendo perturbaciones y devastación causadas por sequías e inundaciones, y esperamos que estos impactos aumenten a medida que El Niño se intensifique”, consideró. “No hay tiempo que perder”, advirtió y pidió a las autoridades de gestión de desastres y a los sectores sensibles al clima, como la agricultura, la salud, la energía y el agua, que tomen medidas de prevención.
El Niño suele producirse cada dos a siete años y durar entre nueve y 12 meses. Las condiciones oscilan entre El Niño y su opuesto, La Niña, con estados neutros en el medio. La OMM señaló que existe una “probabilidad extraordinariamente alta, cercana al 100 por ciento”, de que el episodio actual se mantenga hasta febrero.
El océano Pacífico se calienta
El Niño puede alterar los patrones meteorológicos y climáticos a miles de kilómetros de distancia del Pacífico tropical. Cada fenómeno de El Niño es diferente, pero los eventos importantes suelen seguir patrones conocidos. Esto incluye sequías en partes de la Amazonía, Indonesia y Australia, monzones alterados en India y cambios en las precipitaciones en toda la zona tropical.
Para el período de septiembre a noviembre, los pronósticos de la OMM indican una mayor probabilidad de temperaturas por encima de lo normal “en casi todas las zonas terrestres”. El índice que mide las anomalías en la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial centro oriental se ha intensificado desde un promedio de 1,5 °C por encima de lo normal entre mayo y julio.
Los valores semanales entre finales de julio y mediados de agosto oscilaron entre unos 2,2 °C y 2,6 °C por encima del promedio, lo que indica una intensificación continua de El Niño. En algunas zonas, las temperaturas oceánicas subsuperficiales estuvieron más de 8 °C arriba de la media durante julio y principios de agosto.
Fuente: AFP.
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Tres tormentas sucesivas en el Pacífico alimentan histórico fenómeno El Niño
Dos poderosos huracanes y una tormenta tropical cada vez más fuerte atraviesan este miércoles el océano Pacífico, cuyas aguas se han calentado por un episodio de El Niño de intensidad histórica.
Se espera que los huracanes Lowell y Karina, ambos de categoría 4, pasen lejos de la costa de Hawái, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) estadounidense. Sin embargo, sus trayectorias continúan siendo inciertas.
Lowell y Karina son seguidos por la tormenta tropical Marie, a pocos cientos de kilómetros de las costas mexicanas. “Se espera que se convierta en un huracán más tarde en el día (miércoles)”, dijo el NHC.
“El calentamiento por El Niño crea las condiciones para estas tormentas, que son impulsadas en gran parte por aguas cálidas”, dijo a la AFP Julia Cole, climatóloga de la Universidad de Michigan.
Una secuencia de tres tormentas “es definitivamente rara de observar”, agregó.
En 2015, cuando hubo otro Niño particularmente fuerte, se presentó una sucesión de cuatro ciclones.
El fenómeno de este año tiene un 69 % de probabilidades de convertirse en el más intenso jamás registrado, de acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
El Niño ocurre cada dos a siete años cuando los vientos alisios, corrientes que van de este a oeste y que normalmente retienen las aguas cálidas en el Pacífico occidental, se debilitan temporalmente. Esto hace que esas aguas asciendan a la superficie y se desplacen hacia el este.
Cuando las temperaturas se mantienen por encima de lo normal durante varios meses, se generan más tormentas en la región, lo que repercute en toda la atmósfera del planeta.
Como consecuencia, el clima se vuelve más cálido y seco en algunos lugares, y más húmedo en otros.
Científicos están de acuerdo en que el cambio climático amplifica sus efectos. Sin embargo, no hay consenso respecto a si fortalece a El Niño en sí mismo, aunque ha emergido evidencia en ese sentido.
Fuente: AFP
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