Sonia Fonseca (43), madre de una de las alumnas de la Academia Bethania, quien acompañó a su hija de 16 años en el bus que sufrió el accidente en Brasil, espera que la empresa de transporte involucrada en el accidente se haga responsable de las víctimas.
“Ojalá que la empresa nos ayude, sobre todo a las familias que quedaron con secuelas bastante graves porque hay niñas que van a necesitar ayuda”, manifestó en declaraciones a El Faro noticias.
Ambas se encuentran en el grupo de sobrevivientes que retornó al país, pero también sufrieron lesiones severas. “Gracias a Dios, nosotros estamos con algunos huesos rotos, pero por lo menos vivas”, exclamó. Tanto ella como su hija tienen golpes y fracturas. “Yo tengo la clavícula rota y golpes en el hombro. Mi nena tiene la pierna muy golpeada, tiene una herida muy profunda porque le entró un palo”, refirió.
También se refirió al momento del accidente. “Regresábamos felices y contentos y en un trayecto muy empinado hubo un ruido. En ese sentido, recordó que “de una gran alegría pasamos a la tristeza”, expresó. Sintieron un frenado de golpe y después “ya dimos una vuelta y media, volaban las cosas, la gente gritaba, yo estaba atrapada entre los asientos”, relató.
Luego, se percataron de la terrible escena. “Yo empecé a gritar por mi hija. Gracias a Dios estaba bien. Yo pude salir. Al salir nos dimos cuenta de la situación. Algunas volaron a metros del parabrisas. Le encontramos a la pequeña fallecida. Intentamos ayudar, pero ya no se podía. Había gente atrapada abajo, gritos, algo inexplicable”, detalló.
“Quedamos con miedo”
Se tardó aproximadamente 40 minutos a una hora para recibir ayuda de los rescatistas debido a que estaban en un lugar bastante alejado y no contaban con buena señal. Lograron dar aviso a los bomberos con la ayuda de algunos motociclistas. “Mientras, nos ayudábamos entre nosotros”, contó.
Después, fueron al hospital y tras ser dadas de alta volvieron al país por sus propios medios. Tras la terrible experiencia vivida, siguen en estado de shock. “Quedamos con miedo al viaje en colectivo, mi hija sobre todo”, mencionó.
Por otro lado, destacó la ayuda de los brasileños en un momento tan difícil. “Fue impresionante lo que nos ayudaron. Nos dieron de comer, incluso nos dieron soporte psicológico en el hospital”, especificó.
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