Tras un nuevo relevamiento técnico se procederá a la tala de 22 árboles -considerados de riesgo- ubicados dentro y alrededor de la Plaza Uruguaya. Foto: Gentileza
Tala de árboles en riesgo afectará a 22 ejemplares en la Plaza Uruguaya
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La remoción de los árboles ubicados dentro y alrededor de la Plaza Uruguaya de Asunción, afectará a 22 ejemplares que presentan riesgo para la seguridad de las personas, y serán repuestos por especies nativas. Con esto se reduce de 34 a 22 los árboles que estaban para ser retirados de la Plaza Uruguaya
Así decidió la comuna de Asunción, tras un nuevo relevamiento técnico y participativo realizado en la mencionada plaza por parte de especialistas. “Se resolvió autorizar únicamente la remoción de los árboles que presentan riesgo para la seguridad de las personas o corresponden a especies invasoras, garantizando además su reposición con especies nativas”, según la Dirección General de Gestión Ambiental (DGGA) de la Municipalidad.
La Plaza Uruguaya cuenta actualmente con 401 árboles, de los cuales, por razones de deterioro y por riesgos, deben ser removidos 17 unidades, las cuales serán repuestas con especies nativas, como así también otros cinco que se encuentran alrededor de la plaza.
La decisión fue adoptada luego de varias inspecciones realizadas, la última de ellas desarrollada ayer miércoles 15 de julio con la participación de vecinos, representantes de la Municipalidad de Asunción, autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y del Consorcio Palma.
El director general de Gestión Ambiental, Máximo Barreto, recordó que el Consorcio Palma había solicitado inicialmente autorización para remover 34 árboles, en el marco del proyecto de revitalización de la Plaza Uruguaya.
Aclaró que, sin embargo, luego de los estudios técnicos realizados y del proceso de revisión, se autorizó únicamente la remoción de 17 árboles dentro de la plaza y 5 en sus alrededores, al comprobarse que presentan un deterioro que compromete su estabilidad o que corresponden a especies exóticas invasoras.
“Nuestro compromiso es proteger el patrimonio arbóreo de Asunción, pero también garantizar la seguridad de quienes utilizan diariamente este espacio público. Por eso cada árbol fue evaluado individualmente y la decisión se adoptó exclusivamente sobre la base de criterios técnicos”,, aseguró.
Entre las especies que serán removidas se encuentran ejemplares de ciprés completamente secos, ficus con problemas estructurales y leucaenas, una especie catalogada como exótica e invasora.
Reposición con especies nativas
La Comuna confirmó que todos los árboles removidos serán compensados mediante la plantación de especies autóctonas, conforme al programa de arborización impulsado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades).
Entre las especies nativas seleccionadas se encuentran tarumá, guaviyú, agua’í, yva hai, ñandypa, koky, ñangapiry, araticú guasu, araticú’i, burro ka’a y sapirangy.
Las nuevas plantaciones se realizarán prioritariamente en la Plaza Uruguaya y, una vez alcanzada la capacidad del lugar, continuarán en otros espacios públicos cercanos, como la Costanera Norte y plazas de la zona.
La plaza Uruguaya en 1921. Desde un punto de vista estilístico, la simpleza y geometría de su traza remiten al neoclasicismo a la manera francesa. Acervo Juan Migliore
Plaza Uruguaya, el jardín público más antiguo del Paraguay
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Paulo César López
paulo.lopez@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza/Archivo
La plaza Uruguaya es, según un reciente estudio, el jardín público más antiguo del Paraguay que aún conserva un trazado recuperable. Los arquitectos Marli Delgado y Carlos Zárate, autores de la investigación, repasan en esta entrevista la historia de este espacio público –desde su origen como extensión del convento franciscano hasta la inauguración de su diseño definitivo en 1919– y explican las claves técnicas de un proceso de restauración patrimonial.
Los arquitectos Marli Delgado y Carlos Zárate son autores del informe denominado “Plaza Uruguaya. Características del diseño original del jardín público más antiguo del Paraguay”, que fue financiado por el Fondo Municipal para la Investigación de las Artes y la Cultura (FOCMA), en su convocatoria del año 2024.
Arquitecta Marli Delgado, docente y creadora de la cátedra de Historia de la Arquitectura del Paisaje en ParaguayCarlos Zárate, arquitecto
El trabajo centró sus observaciones en el periodo comprendido entre 1885, año del que data el primer diseño, y 1919, fecha de la inauguración del diseño definitivo. Asimismo, los docentes y creadores de la cátedra de Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) explican los pasos que debe seguir todo procedimiento de restauración de un jardín histórico.
–¿Podrían comentarnos en primer lugar la historia del surgimiento de la plaza Uruguaya como espacio público?
–Durante la colonia e incluso durante las primeras décadas del siglo XIX era un predio más bien periférico, algo distante del núcleo edilicio consolidado a partir de la plaza de Armas. Originalmente era una extensión del antiguo convento franciscano y de ahí provino su primera denominación de plaza San Francisco. Albergaba algunas edificaciones muy precarias, ocupadas por antiguos esclavos del convento. Tras la expropiación del convento en tiempos del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia y el paulatino desplazamiento de los ocupantes del predio (y la desaparición de sus ranchos), empezó a tener un uso público más intensivo, muy incentivado a partir del año 1860, con la creación de la estación central del ferrocarril, situada en frente. Sirvió entonces como espacio de transición tanto para quienes esperaban la salida del próximo tren como para quienes llegaban por esa vía a la capital y en muchos casos no tenían sitio fijo donde ir. Durante los años de ocupación extranjera en el marco de la guerra contra la Triple Alianza, el predio fue ocupado por parte del ejército brasileño. Estas situaciones fueron facilitando, por necesidad, su progresiva arborización durante la década de 1870, hasta que surgió finalmente un proyecto de diseño a fines del año 1884.
Los ejes angostos y sinuosos, con visual restringida, para quienes acceden al predio desde cualquiera de las cuatro esquinas dan la impresión de un parque de rasgos románticos y hasta misteriosos (c. 1927). Acervo Milda Rivarola
TRAZADO
–¿Cuáles son las características de su primer diseño y los sucesivos que fue teniendo con el tiempo?
–Entendemos que existió un solo trazado, el planteado en 1884 y aprobado oficialmente en 1885 junto con el cambio de nombre de San Francisco a Uruguaya en homenaje a la llegada de la comitiva de aquel país para la devolución de trofeos de guerra. Lo que sucedió durante los siguientes 35 años fueron reiterados trabajos que poco a poco iban ejecutando lo originalmente proyectado, con incorporación de algunos elementos de ornato que no alteraban el trazado propuesto. El impulso decisivo lo dio a inicios de 1918 el entonces intendente Albino Mernes, quien logró la obtención de recursos necesarios para la terminación, dándose por concluidas las obras en abril de 1919. Es dicha fecha la que debiera tomarse como referencia para valorar en su total dimensión el diseño.
–¿De qué estilo era ese diseño?
–Desde un punto de vista estilístico, la simpleza y geometría de su traza remiten al neoclasicismo a la manera francesa, tendencia muy en boga en toda la región en aquellos años para el diseño de espacios públicos urbanos. Pero vemos además algunas singularidades muy interesantes y dignas de mención, principalmente lo que consideramos como una solución magistral de la ambigüedad originada en su tamaño (algo mayor para el promedio de plazas, pero no lo suficientemente grande para ser un parque). El diseño resuelve dicha situación superponiendo dos trazados sensiblemente distintos: ejes rectos y anchos, con visual ininterrumpida hasta el extremo, para quienes llegan al predio desde las calles Mcal. Estigarribia o Paraguarí, dando la impresión inequívoca de que se está ante una plaza. Y ejes angostos y sinuosos, con visual restringida, para quienes acceden al predio desde cualquiera de las cuatro esquinas, dando la impresión de un parque de rasgos románticos y hasta misteriosos.
–¿Se conoce quién o quiénes fueron los autores del diseño?
–Aún no hemos logrado dar con documentación que avale de manera fehaciente e indudable la autoría. Sabemos el nombre de algunos de los ingenieros encargados de la confección de los planos tanto en 1885 (Ing. Baumgart) como en 1918 (Ing. José Sosa). También que en el periodo 1918-1919 el director de Parques y Jardines era Leopoldo Benítez y que formaba parte del plantel de dibujantes Juan A. Samudio, a quien se encargó además la creación de diecisiete grandes macetones que fueron dispuestos tanto en los accesos de esquinas como en el interior de la plaza.
Parterre y sendero secundario (C. 1920). Fuente: Acervo Juan Migliore
PROCEDIMIENTOS
–¿Cómo debería encararse la restauración de un jardín histórico?
–Cada caso es único y distinto a los demás, pero hay procedimientos que ya están consagrados porque son funcionales a la mayoría de ellos. Se recomienda iniciar siempre con una investigación documental, que permita identificar todos los datos posibles respecto a características estilísticas, tipológicas, formales y simbólicas; las personas que intervinieron en el proceso de diseño y ejecución, sucesos extraordinarios y cotidianos acaecidos en él, elementos que fueron incorporados (vegetación, texturas de suelo, mobiliario, luminarias, ornato, etc.). En un segundo momento, se realiza una verificación in situ de los elementos que sigan presentes (y el estado en que se encuentran), los vestigios de aquellos que ya no están y la verificación de cuánta alteración supone su ausencia (así como la presencia de agregados posteriores).
–¿De qué manera se realiza la verificación?
–Esta verificación es visual directa, pero también con apoyo de prospecciones arqueológicas superficiales y, si amerita el caso, apoyo de otras disciplinas como la palinología a fin de identificar especies vegetales cultivadas en alguna época y su ubicación exacta en el terreno. Finalmente, conviene establecer una línea temporal a fin de identificar no solo el proceso de cambios por los que pasó el jardín, sino también para tomar posteriormente la decisión de cuál de sus etapas será la que tenga prioridad para la elaboración del proyecto de restauración.
–¿Cuál es el siguiente paso tras todo el proceso de relevamiento?
–Recién al llegar a este punto se inicia el proyecto de restauración, que buscará recuperar la imagen y esencia de una época. Implica tomar decisiones de restitución, pero eventualmente también de corrección (si acaso no es recomendable incorporar alguna especie vegetal típica de otros tiempos), de recomposición (si existen piezas de época que fueron desplazadas de sus sitios originales) o de recreación (la situación más delicada, porque implica incorporar nuevas piezas que evoquen las faltantes).
UN PATRIMONIO RECUPERABLE
–¿Cuál es la importancia patrimonial del jardín histórico de esta plaza?
–Si bien se conocen casos de jardines públicos diseñados en Asunción en épocas anteriores al de la plaza Uruguaya, todos están ya irreversiblemente perdidos. Eso deja a esta plaza como la del trazado de jardín público más antiguo del país entre los actualmente vigentes y/o recuperables. Ese dato es de por sí extraordinario y suficiente para no escatimar esfuerzos en un proyecto real de restauración. A esto se le agrega la alta calidad estética que alcanzó hacia 1919, la maestría para resolver con el diseño la ambigüedad entre ser parque o ser plaza, el valor como escenario de incontables situaciones cotidianas y extraordinarias, agradables y dolorosas, que sucedieron en su interior o la tuvieron como telón de fondo. El proyecto iniciado en el siglo XIX fue terminado después de más de tres décadas gracias a la pujanza de autoridades y funcionarios municipales de aquella época, pero también gracias a la gestión de los vecinos que aportaron recursos económicos, materiales y hasta mano de obra. Por lo tanto, es un símbolo de unión vecinal, de eficiencia municipal, de sueños de un futuro hermoso para Asunción y el país.
La vegetación es el componente más importante de un jardín, por lo que es fundamental conocer qué especies lo componían y su ubicación exacta. Anuario Daumas (1932)
–¿Cuál es la diferencia entre revitalizar y restaurar un espacio público?
–La revitalización se aplica a un bien cuya integridad conceptual y formal siga siendo legible, pese a presentar signos de degradación. La restauración aplica cuando el nivel de alteración es mucho más importante al punto de que queda seriamente desvirtuada la imagen e idea original, como es el caso de la plaza Uruguaya. La vegetación es, indiscutiblemente, el componente más importante de un jardín. Por lo tanto, en un proyecto de restauración es fundamental conocer qué especies lo componían, su ubicación exacta, de ser posible la cantidad y los motivos de su elección (que muchas veces respondía a criterios simbólicos y, siempre, a criterios compositivos).
–¿Les gustaría agregar algo para concluir la entrevista?
–Recordar que, aunque Paraguay cuenta con una historia muy rica y de interés internacional en cuanto a la jardinería y el diseño de espacios abiertos, es el único país de América que no tiene a la fecha un solo caso de jardín histórico público restaurado y es igualmente el que presenta las mayores fragilidades de protección legal de este tipo de patrimonio. La Ley de Protección de Patrimonio Cultural 5621/2016 no reconoce explícitamente al jardín como un producto cultural, por lo que las protecciones más eficientes se dan de manera aleatoria, con rango de ordenanza municipal. Mientras tanto, otros países de la región llevan casi un siglo de ventaja en sus procesos de catalogación, protección y recuperación de sus jardines. Celebran su historia jardinera, la estudian, la exhiben con orgullo y la disfrutan a diario.
Fuertes vientos derribaron 18 árboles en Asunción e impulsan plan de reforestación
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Este lunes, La Dirección de Áreas Verdes de la Municipalidad de Asunción anunció que fuertes ráfagas de viento derribaron un total de 18 árboles, por lo que tienen previsto un plan de reforestación. La ciudad capital perdió varios árboles, especialmente aquellos que cumplieron su fase fisiológica.
Según Ramón Antonio Mendoza, director de Áreas Verdes, en un periodo de 24 horas en la ciudad cayeron 18 árboles en diferentes puntos de Asunción, lo que constituye una perdida invaluable y que debe ser recuperada.
“Ante todo, estos árboles cumplieron su fase fisiológica y también no fueron planificados, en el sentido de que algunos no eran especies adecuadas para dicho espacio en el que crecieron que fueron bastante limitados. Tenemos 180 árboles que plantar”, detalló Mendoza, en entrevista con canal Trece.
Afirmó que aquellas plantas que cayeron en su mayoría eran muy grandes y cuyas raíces deben ramificarse, pero al crecer en zona urbana no pueden esparcirse como se debe, limitando el espacio de desarrollo. Por cada árbol caído se deben de plantar 10 plantines come medida de reforestación.
“Algunos eran muy altos como lapachos, yvyra pyta, que tienen las raíces bastantes ramificadas que puede ser bastante peligroso para las personas que circulan por la zona, vehículos y negocios, ya que pueden caer en cualquier momento”, confirmó.
Instó a los ciudadano a acudir hasta la Municipalidad para interiorizarse de qué tipo árboles son los adecuados para sus espacios. “Existen especies que se pueden tener en paseos centrales, plazas y parques, con mucho gusto damos esas recomendaciones”, puntualizó.
El juzgado de la Niñez rechazó la demanda de restitución internacional solicitado por el padre de la niña de dos años localizada en Resistencia, Argentina. Foto: Gentileza
Jueza rechaza restitución internacional y niña localizada en Argentina seguirá con su madre
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La jueza de la Niñez y la Adolescencia de Asunción, Natalia Ortellado, rechazó restituir a la niña de dos años —localizada en Resistencia, Argentina— a su padre, quien había iniciado un juicio de restitución internacional en el citado fuero buscando que la menor fuera trasladada a Chile. Con esta determinación judicial, la niña seguirá bajo el cuidado de su madre.
La representante legal del padre, quien hoy está imputado en nuestro país por desacato a una orden judicial y violación del deber de cuidado, puede apelar el fallo. En caso de ser así, un tribunal de apelación del fuero de la Niñez y la Adolescencia tendrá que definir si corresponde confirmar la resolución dictada en primera instancia.
Días atrás, la niña de dos años fue localizada en Resistencia, Chaco, Argentina, y su padre fue detenido en dicho país. Actualmente, la justicia paraguaya solicitó la rebeldía y la captura internacional del hombre. Ahora se tendrá que arbitrar los medios necesarios para lograr su extradición a Paraguay, donde enfrenta el proceso penal por los delitos ya mencionados.
Según el acta de imputación, el hecho habría ocurrido el 8 de julio de 2026, cuando el ahora procesado retiró a su hija menor de edad en el marco del régimen de relacionamiento dispuesto por una resolución del juzgado de la Niñez y la Adolescencia.
Sin embargo, una vez cumplido el horario establecido para la devolución, no la restituyó a su madre y dejó de responder las llamadas y mensajes.
Posteriormente, el hombre se habría comunicado con la madre para informarle que se encontraba con la niña en la ciudad de San Bernardino, incumpliendo presuntamente el régimen judicial vigente. Con base en los elementos colectados durante la investigación, el Ministerio Público consideró que existen suficientes indicios de la participación del imputado en los hechos y presentó la imputación correspondiente.