Ciudad del Este. Agencia Regional.
La explosión de la barcaza que estaba atada en la costa del río Paraguay arrojó cinco víctimas fatales, según confirmó la Prefectura General Naval que dio a conocer la identidad de los fallecidos.
La tragedia ocurrió en una amarradero ubicado en la zona de Zanja H, Bañado Sur, margen derecha del río Paraguay, aproximadamente en el km 1.620 de la Hidrovía Paraguay–Paraná, frente a la Costanera Sur.
Perdieron la vida en el grave accidente las siguientes personas: Ever Nilson Sosa Rotela, de 26 años; Simón Díaz González, 34 años; Giovani Samuel Amarilla Alegre, 24 años; Jesús Alberto Miranda Lovera, 28 años y Carlos David Pérez Morínigo, 31 años. En un principio se había informado de cuatro fallecidos, pero luego confirmaron que son cinco las personas que perdieron su vida.
Puede interesarle: Inversión en salud: UTI pasaron del 76 % al 94 % de operatividad
La barcaza explotó cuando seis personas estaban trabajando dentro de la misma y solo uno sobrevivió, pero se encuentra internado con varias heridas. La embarcación transportaba combustible, pero en el momento del accidente estaba vacío, según la Prefectura Naval.
La Armada Paraguaya y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios desplegaron buzos por el río Paraguay, para la búsqueda inmediata de los heridos en el accidente. Luego, fueron enviados a los centros asistenciales en la medida en que los accidentados iban siendo rescatados, pero luego fueron confirmados sus decesos.
“La empresa Panchita G. de Navegación (responsable de la barcaza) activó sus protocolos internos de emergencia, poniendo a disposición todos sus recursos humanos, técnicos y logísticos para colaborar con las autoridades y asistir en las tareas derivadas de este lamentable suceso”, divulgó el sitio Paraguay Fluvial.
Puede interesarle: Explosión de barcaza en la Costanera Sur deja cuatro fallecidos
Dejanos tu comentario
Tragedia en domingo: avalancha en Nepal deja al menos diez alpinistas nepalíes desaparecidos
Al menos diez alpinistas y guías nepalíes están desaparecidos en el campamento base del Himlung, de 7.126 metros, tras una avalancha ocurrida este domingo, informó un organizador de la expedición.
“Ocho miembros de nuestro equipo de expedición y otros dos pertenecientes a otra compañía están desaparecidos”, declaró a AFP Bibhuti Chand Thakur, de la empresa Himalaya Holidays Trekking.
“Todos son nepalíes”, añadió.
Dos helicópteros y un equipo de búsqueda y rescate están en alerta, pero no han podido despegar debido a las condiciones meteorológicas adversas, según Thakur.
En los últimos días se habían registrado fuertes nevadas en esta cumbre que obligaron a cancelar expediciones al Manaslu, la octava montaña más alta del mundo.
Las expediciones al Dhaulagiri también fueron interrumpidas.
Nepal ha expedido más de 500 permisos para la temporada de alpinismo de final de año, la mayoría para el Manaslu.
El país sufre desde el jueves lluvias incesantes, que han arrasado carreteras y provocado corrimientos de tierra, mientras todavía se recupera del devastador deslave del 26 de agosto, que dejó más de 1.400 muertos y 5.700 desaparecidos.
Nepal alberga ocho de las 14 cumbres más altas del mundo y los alpinistas extranjeros que acuden a sus montañas constituyen una importante fuente de ingresos para este país mayoritariamente rural.
Leé también: Una mujer y sus hijos perdieron su casa a raíz del incendio que consumió todo
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
Bajante del río Paraguay obliga a reducir carga de embarcaciones, según Cafym
La tendencia a la baja en el nivel del río Paraguay está reduciendo la capacidad de carga de las embarcaciones, confirmó el presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym), Bernd Gunther. Aclaró que por el momento no hay mayores problemas en la navegación; sin embargo, dijo que esperan que el nivel suba con la ayuda de las lluvias que pueda traer el fenómeno El Niño.
“Los niveles del río están bajando, como es de esperar en esta época del año; a partir de julio a agosto tiende siempre a tener una tendencia decreciente hasta fines de año”, explicó en conversación con La Nación/Nación Media.
Leé más: Armadores aguardan a empresa concesionada para tratar la tasa de peaje en la hidrovía
“La navegación en el tramo de Asunción al norte está limitada a 9 pies y medio de calado de embarcaciones, y en el sur está a 11 pies y medio. Entonces, en el tramo sur estamos relativamente bien, sin mayores limitaciones. En el tramo norte sí ya se observa una limitación; al acercarnos a 9 pies, ya vemos que está más limitada la capacidad de carga de los barcos”, precisó.
Aclaró que hasta el momento no hay ningún tipo de corte en la navegación, pero “ya se ve una capacidad reducida en el tramo al norte de Asunción. Al haber 9 pies y medio, quiere decir que ya se reduce la capacidad de carga de las embarcaciones en la barca”.
Aguardan lluvias de El Niño
Con relación a la tendencia, indicó que se está dando a la baja, considerando que no se observa ningún tipo de efecto con el ingreso del fenómeno El Niño. Agregó, además, que el caudal depende mucho de ciertas precipitaciones en zonas puntuales, una de ellas en el Pantanal brasileño.
Si el panorama se mantiene como en la actualidad, citó que se llegaría con un calado menor ya en diciembre, pero “en esa época debieran venir ya las lluvias para que vuelva a repuntar de vuelta”, según sus previsiones.
También te puede interesar: La hidrovía apunta a duplicar su movimiento
Dejanos tu comentario
Docente y dirigente deportivo fallece en un violento triple choque en San Pedro
Este miércoles, un trágico accidente de tránsito se registró en la localidad de Guayaybí, departamento de San Pedro, donde falleció un conocido docente de la zona tras quedar atrapado entre los hierros. Vecinos manifestaron que el tramo es bastante peligroso debido a la gran cantidad de baches y el intenso flujo de camiones pesados.
Según el reporte policial el hecho se registró está mañana sobre la ruta PY08 a la altura del kilómetro 365 en la zona del arroyo Mariguyry en el barrio San Pedro del distrito de Guayaybí.
En el percance rutero se vieron involucrados tres rodados: un tractocamión Scania, un camión Mercedes-Benz y un Toyota Runx de color plateado.
Tras el choque, se pudo confirmar el fallecimiento del conductor del automóvil de menor porte que era guiado por Milciades Ramón Giménez Sanabria, un conocido docente y dirigente deportivo de la zona. El cuerpo del hombre quedó atrapado entre los hierros retorcidos y fue rescatado por bomberos.
Lea también: Mades oficializará proyecto que busca fortalecer la protección de Parques Nacionales
Hasta el momento no se pudo determinar como ocurrió el trágico accidente, pero los conductores de los vehículos de gran porte sobrevivieron, uno de ellos con lesiones y ambos fueron derivados hasta un centro asistencial para descartar lesiones internas, que puedan comprometer sus vidas.
Vecinos de la zona denunciaron el pésimo estado en que se encuentra un tramo de la ruta PY08, donde, según señalaron, los baches se profundizaron durante los últimos meses. Además, advirtieron sobre la presencia de deformaciones en la capa asfáltica, que dificultan la circulación vehicular.
Pidieron a las autoridades mejorar la zona para evitar más percances como este y reportaron la gran cantidad de vehículos pesados que circulan a toda hora.
Te puede interesar: Comuna asuncena inició la caza de ciudadanos que crean vertederos clandestinos
Dejanos tu comentario
Conocimiento Yshir mejora el diseño de soluciones que protege la ribera del río Paraguay
Puerto Esperanza, Bahía Negra (Alto Paraguay-Pantanal)
La experiencia de la comunidad indígena de Puerto Esperanza permitió ajustar soluciones diseñadas para enfrentar la erosión ribereña, en el marco de una cooperación entre Paraguay y los Países Bajos que combina conocimiento local y experiencia técnica internacional.
El conocimiento de la comunidad indígena Yshir contribuyó a modificar y ajustar el diseño de soluciones desarrolladas para enfrentar la erosión de la ribera local. La selección de materiales como el karanda’y estacionado para la malla amortiguadora de olas y el quebracho para el muro ecológico son algunos ejemplos de cómo la experiencia de quienes habitan este territorio fue incorporada a las decisiones técnicas del proyecto.
Rompiendo las Olas es un proyecto piloto desarrollado en la comunidad indígena Yshir, de unas 103 familias, 406 habitantes. (IV Censo Nacional Indígena 2022), en el distrito de Bahía Negra, que busca generar evidencia sobre cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden contribuir a enfrentar la erosión ribereña mediante un proceso de aprendizaje conjunto entre organizaciones paraguayas, especialistas neerlandeses y la propia comunidad.
Del intercambio técnico y trabajo comunitario
Con el propósito de promover el diálogo y la transferencia de conocimientos, representantes paraguayos del Gobierno y la Academia participaron en espacios de intercambio técnico con instituciones neerlandesas especializadas en gestión del agua, infraestructura fluvial y navegación sostenible.
Esas experiencias permitieron conocer enfoques utilizados en los Países Bajos que combinan infraestructura, restauración ecológica y planificación territorial para enfrentar desafíos relacionados con el agua. Al iniciar el trabajo en Puerto Esperanza quedó claro que no existían soluciones universales. Las propuestas debían adaptarse a las condiciones específicas de este sector del río Paraguay y dialogar con el conocimiento de la comunidad Yshir sobre su propio territorio: el comportamiento del río y del oleaje en la zona, los materiales disponibles y su resistencia, y la identificación de sitios de especial valor comunitario.
Te puede interesar: Expo Yguazú abrió sus puertas con la participación de más de 100 empresas
Las características hidrológicas de este sector del río Paraguay, la dinámica del Pantanal y la forma en que la comunidad utiliza diariamente la ribera exigían soluciones adaptadas al territorio. La erosión no representa únicamente una transformación física de la costa: puede comprometer infraestructura comunitaria, reducir espacios utilizados para actividades tradicionales de subsistencia y aumentar la vulnerabilidad de la comunidad frente a la pérdida progresiva de la ribera. Por esa razón, el proyecto adoptó un enfoque de diseño participativo, en el que las soluciones fueron discutidas y ajustadas junto con la comunidad antes y durante su implementación.
El conocimiento Yshir también forma parte del diseño
El proyecto implementa y evalúa cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza que actúan de manera complementaria frente a la erosión de la ribera: una malla amortiguadora de olas, un muro ecológico de madera, un muelle comunitario y un piloto de revegetación con especies locales. Su diseño fue ajustándose a partir del intercambio entre el equipo técnico y la comunidad de Puerto Esperanza, incorporando conocimientos sobre los materiales, las condiciones del territorio y el comportamiento del río en esta zona.
Uno de los ejemplos más claros ocurrió en la selección de los materiales para las soluciones. En la malla amortiguadora de olas, cuya función es reducir la energía del oleaje antes de que alcance la ribera, la comunidad recomendó utilizar karanda’y (Copernicia alba) estacionado durante al menos 30 años, por sus características de flotabilidad y su adecuación al funcionamiento de la estructura.
Este conocimiento también incidió en el muro ecológico: Primitivo Froilán Barboza, líder de Puerto Esperanza y representante de la comunidad, planteó utilizar exclusivamente madera de quebracho a partir de la experiencia local sobre su durabilidad y resistencia frente al agua y el oleaje. Ambas recomendaciones fueron consideradas en el diseño de las soluciones, mostrando cómo el conocimiento de la comunidad contribuyó a adaptar las propuestas técnicas a las condiciones específicas de Puerto Esperanza.
Lejos de descartarlos, el consorcio decidió incorporarlos al diseño definitivo. La decisión reflejó uno de los principios que orientó todo el proyecto: las mejores soluciones surgieron cuando el conocimiento técnico dialogó con la experiencia de quienes conocen el territorio que viven en él.
Cooperación que acorta distancias
Aunque más de 10.000 kilómetros separan a Paraguay de los Países Bajos, el trabajo cotidiano del proyecto encontró formas de reducir esa distancia.
Durante la implementación, el intercambio entre la comunidad, PCI, WWF y los especialistas neerlandeses continuó mediante fotografías, videos, reuniones virtuales y conversaciones permanentes que permitieron analizar el comportamiento de las soluciones prácticamente en tiempo real.
Las imágenes registradas en Puerto Esperanza viajaban hasta Países Bajos para ser discutidas por el equipo técnico. Del mismo modo, desde allá llegaban esquemas, presentaciones y recomendaciones que ayudaban a comprender mejor algunos procesos técnicos y evaluar posibles ajustes.
Leé también: Presentan proyecto para sumar nueve km al Corredor Suroeste
Esa comunicación constante permitió que cada decisión técnica estuviera alimentada tanto por el monitoreo científico como por las observaciones realizadas diariamente por la propia comunidad.
Aprender juntos en el territorio
Entre abril y junio de 2026, el río Paraguay atravesó su período de crecida que ofreció la primera oportunidad para evaluar, en condiciones reales, el comportamiento de las soluciones implementadas.
Los resultados preliminares fueron claros; mientras los sectores lejanos a la malla presentaron procesos de erosión más intensos, desprendimiento de tablones y pérdida de estabilidad de la ribera, las áreas aledañas a la malla evidenciaron menor afectación en la ribera.
Los técnicos también identificaron un comportamiento inesperado, los camalotes retenidos naturalmente por la malla comenzaron a formar una barrera vegetal que incrementó el efecto amortiguador del sistema sin requerir nuevas intervenciones. Ese fenómeno pasó a incorporarse como uno de los aprendizajes técnicos más relevantes del proyecto.
Construir evidencia para el futuro
Uno de los principales objetivos del proyecto consiste en documentar sistemáticamente cada avance, dificultad y ajuste realizado durante la implementación. Por esa razón, el monitoreo no busca únicamente verificar el estado de las soluciones. También permite construir evidencia sobre el comportamiento de las Soluciones Basadas en la Naturaleza en el contexto del Pantanal paraguayo, generando información que podrá orientar futuras intervenciones, fortalecer la planificación y compartir aprendizajes con otras comunidades ribereñas.
Cooperación que deja aprendizajes
En un contexto donde el cambio climático y la presión sobre los ecosistemas modifican cada vez con mayor rapidez las riberas del río Paraguay, la cooperación internacional adquiere un rol que trasciende el financiamiento de proyectos. Esto demuestra que innovar también implica generar espacios donde la ciencia, el conocimiento indígena y el monitoreo científico puedan dialogar en igualdad de condiciones.
En Puerto Esperanza, la cooperación internacional encontró un sentido que va más allá del financiamiento o la asistencia técnica. Se convirtió en un proceso de construcción conjunta donde la experiencia del pueblo Yshir, el trabajo de las organizaciones paraguayas y el conocimiento especializado aportado desde los Países Bajos permitieron desarrollar soluciones adaptadas al territorio. Más que importar respuestas, el proyecto demuestra que los desafíos complejos requieren aprender unos de otros y construir conocimiento de manera colaborativa.
El proyecto desde 2025 hasta este 2026 es financiado por “Partners for Water”, un programa del Gobierno de los Países Bajos orientado a promover soluciones innovadoras para los desafíos relacionados con el agua en distintos países.
El proyecto reúne a WWF-Países Bajos, WWF-Paraguay, HKV, Bureau Stroming y la organización local Pro-Comunidades Indígenas (PCI), combinando capacidades en ecohidrología, restauración ecológica, monitoreo ambiental, trabajo comunitario y gestión del conocimiento.