Con la llegada de las temperaturas más bajas se despierta el apetito hacia el mbeju, las empanadas de mandioca y hasta las masitas o el mate dulce, pero también aumenta la actividad sedentaria. Por eso, el Ministerio de Salud Pública recordó este martes la importancia de incorporar las denominadas “pausas activas” durante la jornada laboral, una práctica sencilla que contribuye a mejorar la salud física, mental y el rendimiento de los trabajadores.

“A través de la Dirección General de Promoción de la Salud, la cartera sanitaria advirtió que el frío no debe convertirse en una excusa para reducir el movimiento diario, ya que permanecer sentado durante períodos prolongados puede incrementar diversos riesgos para la salud”, destacaron desde la cartera sanitaria.

La pausa activa consiste en realizar breves interrupciones de la rutina laboral para efectuar ejercicios de movilidad, estiramiento, respiración o caminatas cortas. El objetivo es contrarrestar los efectos del sedentarismo, aliviar tensiones musculares, corregir posturas inadecuadas y estimular la circulación sanguínea.

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Levantarse cada dos horas

Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas que desarrollan actividades predominantemente sentadas deberían levantarse al menos cada dos horas y dedicar un mínimo de cinco minutos a algún tipo de movimiento. Sumadas al final del día, estas pausas pueden representar alrededor de 30 minutos de actividad física, una cantidad significativa para la prevención de enfermedades.

Desde el Ministerio señalaron que esta práctica aporta beneficios que van mucho más allá del bienestar físico.

  • En el plano mental, ayuda a disminuir el estrés, favorece la concentración, mejora la autoestima y potencia el desempeño laboral.
  • A nivel corporal, contribuye a reducir dolores musculares y articulares, mejora la circulación, genera calor corporal y disminuye el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, la obesidad y los trastornos cardiovasculares.
  • Las ventajas también alcanzan al entorno laboral. Las pausas activas promueven una mejor interacción entre compañeros, fortalecen el trabajo en equipo y pueden traducirse en mayores niveles de productividad dentro de las organizaciones.

Cómo hacer

Una de las principales características de esta estrategia es su accesibilidad. No requiere equipamiento especial, ropa deportiva ni espacios amplios. Puede realizarse mediante:

  • simples estiramientos de cuello
  • hombros y espalda
  • ejercicios de movilidad articular
  • respiraciones profundas
  • caminatas por los pasillos de la oficina o movimientos básicos de fuerza
  • o levantarse y sentarse repetidamente de una silla.

La cartera sanitaria insistió en que mantener el cuerpo en movimiento durante la jornada no representa una pérdida de tiempo, sino una inversión en salud y calidad de vida. En una época marcada por el frío y las largas horas frente a una computadora, cinco minutos de actividad pueden marcar una diferencia importante para el organismo.

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