La mujer, en condición de paraplejia, habría confirmado que era víctima constante de agresiones verbales y físicas por parte de su pareja. Foto: Ilustrativa
Una niña llegó hasta una comisaría y usó un traductor para salvar a su madre víctima de violencia
Compartir en redes
Una menor de edad que no habla español se convirtió en la protagonista de un acto de valentía que permitió desactivar un presunto caso de violencia intrafamiliar en la ciudad de Mbocayaty, Guairá.
El hecho ocurrió en la noche del miércoles 8 de abril, cuando la menor decidió acudir por sus propios medios hasta la Comisaría 9ª local para pedir ayuda.
Pese a la barrera idiomática, su lengua materna es el alemán, logró comunicarse con los agentes mediante una aplicación de traducción, a través de la cual denunció que su padrastro estaba maltratando física y psicológicamente a su madre.
A partir de ese relato, los uniformados se trasladaron hasta la vivienda ubicada en el barrio Santa Librada. Allí fueron recibidos por la pareja y, ante las dificultades para la comunicación, se solicitó la presencia de un traductor que facilitó el diálogo con la víctima.
La mujer, en condición de paraplejia, habría confirmado que era víctima constante de agresiones verbales y físicas por parte de su pareja, situación que también afectaría a la menor.
Los intervinientes procedieron a la aprehensión del sindicado, también de nacionalidad alemana. Foto: Gentileza
Ante la gravedad del caso, los intervinientes procedieron a la aprehensión del sindicado, también de nacionalidad alemana, que no cuenta con antecedentes registrados según verificaciones realizadas a nivel de Interpol.
El hombre fue trasladado inicialmente a la sede policial y posteriormente al Hospital Regional de Villarrica para una evaluación médica. Más tarde, fue remitido a la Comisaría 5ª de Ybaroty, donde permanece a disposición del Ministerio Público.
La intervención fue comunicada al agente fiscal de turno de la Unidad N° 3, Osvaldo Mora. El caso, que pudo haber quedado silenciado, salió a la luz gracias a la determinación de una niña que, aun sin dominar el idioma, encontró la manera de pedir ayuda y proteger a su madre y a sí misma.
El hombre fue remitido a la Comisaría 5ª de Ybaroty, donde permanece a disposición del Ministerio Público. Foto: Gentileza
A través de “Cambiemos el Juego”, Plan International Paraguay busca generar conciencia sobre la importancia de que las niñas puedan crecer libres de violencia, desarrollar su potencial y soñar con un futuro distinto. Foto: Gentileza
Cambiando el juego en Paraguay: el fútbol como herramienta para proteger y empoderar a niñas
Compartir en redes
Mientras miles de personas se reúnen en Paraguay para compartir la pasión por el fútbol, otra realidad avanza en silencio: casi todos los días una niña menor de 14 años da a luz en el país, víctima de abuso sexual.
Según registros oficiales del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), en 2024 se registraron 350 nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años y más de 8.800 partos en adolescentes de 15 a 19 años.
Los datos preliminares de 2025 confirman la persistencia del problema, evidenciando que el embarazo infantil y adolescente sigue afectando de manera desproporcionada a niñas y adolescentes que viven en contextos de pobreza, exclusión territorial y discriminación, especialmente en zonas rurales y comunidades indígenas.
Frente a esta realidad, Plan International Paraguay impulsa la campaña “Cambiemos el Juego”, una iniciativa que pone en valor el deporte, y particularmente el fútbol, como una herramienta estratégica para la prevención de la violencia, la promoción de derechos y la construcción de espacios seguros para niñas y adolescentes.
En Paraguay, la campaña se articula a partir de La Liga Joaju, un proyecto que se implementa desde hace varios años en comunidades rurales y vulnerables del país.
“Cambiemos el Juego” pone en valor el deporte, y particularmente el fútbol, como una herramienta estratégica para la prevención de la violencia, la promoción de derechos y la construcción de espacios seguros para niñas y adolescentes. Foto: Gentileza
La Liga Joaju
La iniciativa utiliza el fútbol mixto como una puerta de entrada para ampliar las oportunidades de desarrollo de adolescentes, especialmente niñas y mujeres jóvenes indígenas, en territorios donde las desigualdades estructurales, las brechas en el acceso a derechos y la falta de espacios de recreación y formación siguen limitando sus proyectos de vida.
Dana, tiene 14 años y recuerda con exactitud lo que le decían cuando quería jugar al fútbol: “Me decían que no podía jugar porque es un juego de hombres y que yo debía jugar solo con muñecas”.
Más de 1.700 niñas, niños y adolescentes provenientes principalmente de comunidades rurales y pueblos indígenas de los departamentos de Guairá, Paraguarí, Caaguazú y San Pedro, ya formaron parte de los proyectos donde el fútbol se convierte en una herramienta de protección, aprendizaje y liderazgo.
El impacto también se refleja en historias que hoy trascienden la cancha comunitaria, como la de Fátima Acosta, quien dio sus primeros pasos en estos espacios y que actualmente integra la Selección Femenina de Fútbol de Paraguay.
“La verdad que nunca pensé llegar hasta acá, estar en la selección nacional. Sé que sí se puede alcanzar lo que queremos. Que el ser mujer, no te limita a cumplir tus sueños”, mencionó.
En un país donde el fútbol es parte central de la vida comunitaria, este deporte funciona como un lenguaje común que convoca, une y moviliza. Lo que hace única a esta iniciativa no es solo el deporte, sino que cada entrenamiento integra capacitaciones sobre cuidado socioemocional, bienestar físico y brinda herramientas concretas para la prevención de la violencia.
Violencia estructural
Los embarazos en niñas menores de 14 años en Paraguay no pueden analizarse de forma aislada. De acuerdo con datos del Ministerio Público, durante 2024 se registraron más de 3.551 casos de abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes, y en más del 80% de los casos las víctimas fueron niñas y adolescentes mujeres. La mayoría de estas violencias ocurre en el entorno familiar o cercano, lo que incrementa las barreras para la denuncia y el acceso temprano a protección.
A esto se suman las uniones tempranas, que afectan principalmente a adolescentes mujeres y se concentran en zonas rurales y en poblaciones indígenas, reforzando ciclos de violencia, abandono escolar y pobreza intergeneracional.
“El fútbol puede ser mucho más que una competencia. Puede ser un espacio de protección, de expresión y de construcción de proyectos de vida para niñas y adolescentes que enfrentan múltiples formas de exclusión. Con La Liga Joaju y con Cambiemos el Juego, buscamos crear mayores oportunidades para la igualdad, el liderazgo y la prevención de la violencia”, señaló Noelia Errecarte, representante país de Plan International Paraguay.
A través de “Cambiemos el Juego”, Plan International Paraguay busca poner en relieve la importancia que toda la sociedad, incluido el sector privado, contribuyan a generar entornos protectores donde las niñas puedan crecer libres de violencia, desarrollar su potencial y soñar con un futuro distinto.
Vecinos redujeron a un joven por golpear a su madre y lo entregaron a la Policía
Compartir en redes
Ciudad del Este. Agencia regional
Una mujer fue golpeada fuertemente por su hijo, quien la dejó con el rostro ensangrentado tras propinarle los golpes en la nariz y en los ojos. A raíz de esto, pobladores de la comunidad de pueblos originarios Jukyry de Itakyry, redujeron al joven y lo entregaron al personal del Puesto Policial 10 de la Colonia Santa Lucía, del distrito citado.
El detenido es Richard Davis Galeano González (25), siendo víctima Luciana González Inchausti (55), domiciliados en la colonia Santa Lucia. La aprehensión del joven se registró ayer a las 20:30 en la vía pública por parte de una Comisión de Seguridad de la comunidad Jukyry, encabezada por Adilson Benítez Benítez, quien dio aviso al puesto policial donde la mujer había puesto la denuncia en contra de su hijo.
El fiscal Fidel Godoy, de Minga Porã, explicó a La Nación/Nación Media que firmó la imputación del joven, por violencia familiar y fue derivado a la Dirección de Policía de Alto Paraná. Confirmó que fueron muy fuertes los golpes en el rostro de la mujer y, de acuerdo a lo referido por la víctima, no fue la primera agresión del hoy detenido hacia ella.
El joven sería adicto a estupefacientes y al alcohol, con una conducta violenta cada vez que está dominado por sus adicciones, según explicó la madre al fiscal.
El acto violento contra la madre habría sido motivado por el estado en que se encontraba. “Esta mañana seguía en estado bastante deteriorado”, dijo el agente.
El otro rostro del día festivo: 8 de cada 10 víctimas de violencia familiar son mujeres
Compartir en redes
Ocho de cada diez denuncias por violencia familiar en Paraguay tienen como víctimas a mujeres, revela un reciente informe del Observatorio de la Fiscalía, elaborado por el Departamento de Estadísticas del Ministerio Público tras analizar el perfil de este flagelo en el país.
El estudio tomó como base un muestreo de 80 causas del año 2024 (periodo que cerró con 5.143 denuncias) y otras 80 del año 2025 (con 4.649 casos registrados), concentrando un total de 9.792 denuncias tramitadas en las sedes fiscales de Asunción, sin contar las causas de otras unidades del interior del país. Del total de los expedientes, el 90 % presentó al menos una víctima, mientras que el 10 % registró dos o más.
Perfil de las víctimas y agresores
La investigación demuestra que la violencia afecta principalmente a mujeres jóvenes en edad productiva y formativa. El 37 % de las afectadas tiene entre 30 y 44 años de edad —grupo que incluye a estudiantes, trabajadoras y madres—, mientras que el 31 % se ubica en el rango de 18 a 29 años.
Por el lado de los agresores, el 45 % tiene entre 30 y 44 años, seguido por el grupo de 18 a 29 años con un 34 %, y un 15 % correspondiente a personas de entre 45 y 59 años. El principal vínculo detectado apunta a las parejas sentimentales (cónyuges o concubinos), seguidas por las exparejas. En menor medida, también aparecen como denunciados hijos, hermanos y madres.
El informe detalla que la combinación de violencia física y psicológica-verbal representa el 50 % de las agresiones sufridas. De forma desglosada, el 26 % corresponde exclusivamente a maltrato psicológico y verbal (insultos, amenazas, hostigamiento e intimidación), mientras que el 21 % se refiere a agresiones físicas directas, que abarcan desde golpes de puño y lesiones con objetos o armas blancas, hasta heridas causadas con uñas y dientes.
El hogar sigue siendo el espacio más peligroso: el 88 % de los hechos ocurrió dentro de viviendas, potenciado por el hecho de que el 70 % de los agresores convivía con la víctima. El resto de los casos se distribuye en la vía pública (7 %), vehículos, entornos laborales y acoso telefónico.
Picos de alerta: fines de semana y horarios
El análisis temporal de las 9.792 denuncias revela que la mayor cantidad de agresiones ocurre durante el día (mañana, siesta y tarde) con 5.407 casos, frente a las 4.745 denuncias registradas en horario nocturno. Asimismo, los fines de semana muestran un incremento crítico de la violencia.
Los domingos encabezan la lista con 1.873 casos, seguidos por los sábados con 1.653 y los lunes con 1.380 denuncias. Respecto a la estacionalidad, los meses de mayor incidencia reportados fueron marzo, septiembre, noviembre y diciembre en 2024; mientras que en 2025 el repunte se concentró en enero, febrero, marzo y diciembre.
Una joven mujer fue golpeada en varias partes del cuerpo por su concubino, un joven de 18 años años. El padre fue quien realizó la denuncia porque la mujer no quiere hacerla. Foto: Ilustrativa
Detienen a un joven por golpiza a su pareja, según denunció el papá de la víctima
Compartir en redes
Ciudad del Este. Agencia Regional.
En la semana en que se recuerda el Día de la Madre no cesa la violencia en el seno familiar, siendo las mujeres y madres las principales víctimas. Es el caso de una joven madre de 21 años que fue golpeada en varias partes del cuerpo por su concubino, un joven de 18 años. Es lo que reportó la Comisaría 6a de Presidente Franco.
El supuesto autor es Héctor Antonio Villar Miño, quien fue aprehendido hoy a las 14:40 en una vivienda de Caacupemí de Presidente Franco, donde reside la pareja y el sitio del acto de violencia contra la mujer.
El padre de la víctima fue quien realizó la denuncia. Relató al personal policial que su hija fue víctima de agresiones físicas con golpes de puño en varias partes del cuerpo propinados por su concubino, frente a su hijo menor.
Refirió que no es la primera vez que su hija sufre malos tratos físicos de parte de su pareja, a quien considera un joven muy violento.
El papá de la mujer contó que al ser informado que su hija fue violentada de nuevo, acudió rápidamente hasta el sitio para defenderla y, al llegar a la vivienda, también fue agredido físicamente, pero por el hermano del agresor de su hija, quien también ya había llegado al lugar.
El desesperado padre dijo que su hija se niega a hacer la denuncia contra su pareja, e insistió en que no es la primera vez que fue golpeada.
Ante esto, el personal de la patrulla policial llegó a la casa y aprehendió al denunciado como agresor de su pareja, y luegofue llevado a la Comisaría de Pdte. Franco, para el procedimiento de rigor. La fiscal que investiga el caso es Viviana Sánchez.
Estadísticas
De acuerdo a Datos Abiertos del Ministerio Público, el informe del primer cuatrimestre sobre los hechos denunciados de violencia hacia la mujer indica que son más de cien mil casos (100.820) en lo que va del año 2026.