En el departamento de San Pedro, un trabajo conjunto entre el Ministerio de Educación y Ciencias y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social permitió avanzar en el monitoreo de 11 instituciones educativas del distrito de Itacurubí del Rosario, con un enfoque centrado en el fortalecimiento de la calidad educativa y las condiciones de aprendizaje.
La intervención fue ejecutada por el equipo de la Unidad de Salud de la Familia (USF) San Alfredo, en el marco de la estrategia Escuela Saludable, priorizando no solo la salud de los estudiantes, sino también el entorno educativo como factor clave para el desarrollo académico. La jornada contó con la participación de autoridades escolares, docentes y referentes sanitarios de la región.
Durante las visitas, se puso especial énfasis en la infraestructura edilicia, considerando que espacios adecuados, seguros y funcionales inciden directamente en el rendimiento escolar. Aulas en condiciones óptimas, accesos adecuados y áreas comunes bien mantenidas fueron algunos de los aspectos evaluados para garantizar un ambiente propicio para el aprendizaje.
Asimismo, se realizó el seguimiento de los proyectos pedagógicos y preventivos, analizando su implementación y alcance dentro del calendario escolar. Estas iniciativas son consideradas fundamentales para fortalecer la formación integral de los estudiantes, incorporando contenidos que promueven hábitos saludables y valores comunitarios.
Otro punto abordado fue el control del Programa Hambre Cero, entendiendo que una alimentación adecuada es determinante para el desempeño académico. La supervisión del servicio alimentario buscó asegurar que los estudiantes reciban una nutrición que favorezca su concentración y desarrollo cognitivo.
Las instituciones alcanzadas por este monitoreo incluyen colegios y escuelas emblemáticas del distrito, como el Colegio Nacional Jacinto Colarte, la Escuela Básica Augusto Roa Bastos y el Colegio Nacional Don Bosco, entre otras, consolidando un abordaje integral en distintos niveles educativos.
Desde las autoridades destacaron que este tipo de acciones contribuyen a mejorar la calidad del sistema educativo, al integrar salud, infraestructura y pedagogía en un mismo enfoque. Subrayaron además que una escuela en condiciones adecuadas no solo impacta en el aprendizaje, sino también en la permanencia y el bienestar de los alumnos.
La estrategia Escuela Saludable se consolida así como una herramienta clave para transformar las instituciones educativas en espacios que favorezcan el desarrollo pleno de niños y niñas, articulando esfuerzos entre sectores para garantizar una educación de calidad en todo el país.